Policiales
Sábado 05 de Noviembre de 2016

Las autopsias revelan aumento del uso criminal de armas de grueso calibre

Así lo confirmó el jefe del Cuerpo Médico Forense, Pascual Pimpinella, sobre el ingreso de cadáveres por muertes violentas en Santa Fe.

El jefe del Cuerpo Médico Forense, Pascual Pimpinella, sostuvo a Diario UNO que en los últimos dos años el incremento de fallecidos producto de una muerte violenta tiene un rasgo particular: la mayoría son cadáveres de jóvenes muertos por múltiples heridas de armas de grueso calibre y que además tenían al momento de su deceso un alto de grado de alcohol y drogas.
Con el ojo puesto en la situación actual que vive la ciudad de Santa Fe en torno a la alta cantidad de homicidios que suceden de manera casi semanal dentro del departamento La Capital, el especialista advirtió que es cada vez más notorio, por medio de las autopsias efectuadas en la morgue judicial, la existencia de muertos por enfrentamientos entre bandas antagónicas que manejan armamentos de calibres grandes y que a su vez resuelven los conflictos por medio de un desenlace fatal. En contraste a ello, el titular de la morgue remarcó que son muy pocas las autopsias que se efectúan sobre muertos por heridas de arma blanca.
"Hace veinte años había una cierta relación de equilibrio entre los casos de muerte por herida de arma de fuego, muerte por herida de arma blanca y accidente", explicó a Diario UNO Pimpinella.
En la actualidad, la morgue judicial desarrolla su trabajo sobre los cuerpos de personas fallecidas en dos tipos de muertes, las violentas que agrupan los homicidios, suicidios y accidentes, mientras que el otro tipo agrupa solo los cuerpos fallecidos por mala praxis.

Por múltiples heridas
Para Pimpinella, que desde hace 20 años se desempeña en el ámbito forense santafesino, los signos que mayormente se notan en los cadáveres son las múltiples heridas por armas de fuego. "Se ha cambiado el calibre del arma. La mayoría son calibres 9 milímetros o 38", dijo. "Cambió el calibre, cambió el número. Eso es lo que ha evolucionado en el tiempo en relación a la calidad de muertes violentas", consideró.
Según el profesional, este tipo de fallecidos ingresa con gran cantidad de heridas en lugares no vitales del cuerpo humano lo cual evidencia un mensaje encubierto. "Cuando se producen muchas heridas en el cuerpo se está dejando un mensaje a otra persona", remarcó Pimpinella.
"Hace 20 años podía tener el disparo de un solo proyectil, o no más de dos o tres, –recordó y al mismo tiempo destacó–, nosotros acá hemos hecho autopsias que tienen desde 16 a 18 proyectiles en el cuerpo".
"Nos ocurre que viene un muerto de una banda y al otro día viene el de la otra y así sigue. En la medida que continúe habiendo guerra de bandas y que sigan circulando por la calle armas de calibres como las de ahora, el número de heridas es lo que va ir aumentando", advirtió.
En cuanto al estado en el que se encontraban las personas que fueron asesinadas en un violento episodio, desde la morgue judicial sostienen que en la mayoría de los casos existe un patrón común: la presencia de un alto grado de alcohol y estupefacientes o derivados en el cuerpo del occiso.
"En las pruebas de laboratorio aparecen el alcohol, las drogas de abuso y estas se encuentran asociadas. Dicha situación, hace 20 años, no ocurría", recordó el médico forense.

Muertes jóvenes
Por último, el otro factor que advierten desde el área, es que la mayor parte de los ingresos de cuerpos muertos son de personas de corta y mediana edad, situación que fue cambiando con el correr del tiempo.
"El rango de edad está descendiendo en los últimos 20 años en un promedio de menos cinco años. Es decir, antes nosotros teníamos actuaciones en muertos entre los 20 y 30 años de edad y hoy está en el rango que se ubica entre los 15 y 25 años", sentenció.


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