El mundo
Domingo 04 de Septiembre de 2016

Las milagrosas sanaciones de un brasileño y una india que convirtieron en santa a Madre Teresa

El ingeniero Marcilio Andrino, de 43 años, dio una charla en el Vaticano donde relató su curación. El caso de Mónica Bersa permitió la beatificación de la monja en 2002

El brasileño Marcilio Andrino, cuya curación fue el milagro por intercesión de la madre Teresa de Calcuta y el elegido para que la monja fuese proclamada santa, aseguró el viernes que "Dios es misericordioso y quiere a todos" y que no se considera "un privilegiado".

Andrino, un ingeniero de 43 años, se presentó en el Vaticano acompañado de su esposa, Fernanda Rocha, para participar en la conferencia de prensa sobre los detalles de la canonización. Allí, con la ayuda de un traductor, relató paso a paso la historia de su curación.

Marcilio recordó que un día, hace varios años, se levantó mareado, experimentando síntomas como pérdida de equilibrio y visión borrosa, hasta que se desmayó. Desde ese momento, su vida cambió para siempre, 00según explicó, al tiempo que recordó que pese a su enfermedad decidió casarse con Fernanda, a quien había conocido en 2000 y que, según indicó, le "llevó literalmente del brazo al altar porque estaba muy débil".

En 2008, poco después de la boda, fue hospitalizado y se le diagnosticó una infección rara en el cerebro e hidrocefalia. Tras ser tratado con antibióticos durante un mes, no hubo mejorías, explicó.

Durante su hospitalización, su esposa se encomendó en sus rezos "a Dios y a la madre Teresa, ya que una antigua jefa se había curado de un aneurisma cerebral rezándole a ella". "La situación no mejoraba, pero aún así seguíamos rezando con mayor intensidad", explicó el brasileño.

Los médicos decidieron entonces operar a pesar de que la intervención era muy peligrosa, pero la noche antes de la operación "tras un gran sufrimiento, pude dormir bien". "Me levanté y no tenía dolor de cabeza y sentía una gran paz interior. Ante la falta de dolor, los médicos me dijeron que no iban a operarme y que lo dejaban para el día siguiente", explicó.

Nunca lo operaron. "Los abscesos se habían reducido en un 70 por ciento y la hidrocefalia había desaparecido. A los tres días hicimos más análisis: no había ningún rastro de los abscesos. Comprendí que me había curado", señaló.

Al milagro de su curación se añade el de haber podido tener hijos, pues los médicos le dijeron que "con todas las medicinas que había tomado la probabilidad de procrear era el 1 por ciento", agregó. "Seis meses después de salir del hospital tras una breve rehabilitación volví al trabajo y un mes después Fernanda empezó a sentirse mal. Fuimos al médico y nos dijo que estaba embarazada", explicó.

Con sus dos hijos, Mariana, de seis años, y Murilo, de cuatro, rezan ahora en familia a madre Teresa. Cuando los periodistas le preguntan qué sienten ahora, el matrimonio brasileño sólo puede decir que están "muy agradecidos".

El otro milagro de Teresa fue reconocido en 2002 por cardenales y obispos de la congregación vaticana. Se trata de la curación, considerada científicamente inexplicable, de Mónica Bersa, una mujer india de religión animista que padecía un tumor en el abdomen del que sanó en 1998.

A la mujer, devota de la madre Teresa, le colocaron en el abdomen una medalla, que había pertenecido a la monja, el 5 de septiembre de 1998, un año exacto después de su muerte. Bersa se recuperó rápidamente y pudo presenciar en 2003 la ceremonia en el Vaticano, que encabezó el papa Juan Pablo II, para beatificar a Teresa.

La madre Teresa de Calcuta, cuyo nombre de pila era Inés Gonxha Bojaxhiu, nació el 20 de agosto de 1910 en Skopje, capital de la actual república de Macedonia, que entonces pertenecía a Albania.

Hija de un rico empresario de la construcción, la llamada "misionera de los pobres" ingresó en un convento de Calcuta y tomó los hábitos a los 21 años, cambiando su nombre por el de Teresa, en honor de la carmelita Teresa de Lisieux o Teresita del Niño Jesús.

A los 32 años dejó el convento y comenzó a trabajar en los barrios más deprimidos de esa ciudad india, donde más tarde fundó la congregación de las Misioneras de la Caridad, que se dedicó a recoger a los moribundos de las calles.

Galardonada con el Premio Nobel de la Paz en 1979, la madre Teresa se convirtió en los últimos decenios en el referente por excelencia de la caridad en el mundo.

El ingeniero brasileño Marcilio Andrino asistirá a la ceremonia de canonización de la madre Teresa de Calcuta en la Plaza de San Pedro este domingo, como cuando el 19 de octubre de 2003 estuvo Mónica Bersa.

Estos son los dos milagros requeridos por la Iglesia Católica para poder subir a los altares a Agnes Gonxha Bojaxhium, que para muchos ya había sido santa en vida.


Fuente: Infobae

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