Ovación
Jueves 06 de Agosto de 2015

Lo disfruta River, pero pertenece al Sabalero

Lucas Alario, el héroe de la consagración de River, aún es jugador de Colón, ya que posee el 70% de su pase.

Seguramente cuando el 11 de junio del 2011 Mario Sciacqua lo llamó para que ingrese al campo de juego en el partido ante Arsenal y debute con la camiseta de Colón, Lucas Alario no imaginaba que cuatro años después sería el héroe de River para alzar la tercera Copa Libertadores de su historia. Mucho menos, cuando debieron pasar casi tres años para que convierta su primer gol en Primera División, el 21 de marzo de 2014, ante Tigre y de penal.
El comienzo de este año no había sido el mejor para el Pipa, ya que en la cuarta fecha ante Boca sufrió un desgarro en el aductor y recién volvió a jugar en la 10ª jornada cuando el elenco sabalero derrotó a Atlético de Rafaela por 2-1 y el delantero marcó el segundo tanto para darle el triunfo a cuatro minutos del final.
Y en la 12ª fecha, frente a Defensa y Justicia anotó dos tantos para ganar por primera vez en calidad de visitante por 3-2. Su último partido con la camiseta rojinegra fue en la igualdad ante Huracán 1-1 por la 15ª fecha. Luego llegó la pretemporada y a los pocos días que asumió Darío Franco, fue negociado a River, en medio de muchas idas y vueltas por una anomalía detectada en su rodilla luego de la revisión médica.
En algún momento la operación estuvo cerca de frustrarse, pero la buena voluntad de las partes y el pedido expreso de Marcelo Gallardo hicieron que el delantero finalmente se quede en el plantel millonario para afrontar el segundo semestre del año.
 Debutó con la camiseta de River el sábado 11 de julio en el empate 1-1 ante Temperley. Ingresó a los 14 minutos del complemento en reemplazo de Fernando Cavenaghi. Y el martes 14 de julio protagonizó el primer partido como titular ante Guaraní de Paraguay por las semifinales de la Copa Libertadores. 
Participó de los dos goles, pero debió esperar una semana más para marcar su primer tanto en el empate 1-1 en Asunción que le posibilitó a River acceder a la final. Su consagración llegó el martes 5 de agosto cuando de cabeza abrió el camino para que el Millonario golee 3-0 a Tigres y se consagre campeón de América.
Luego del partido, su papá brindó algunos detalles particulares sobre su hijo: “A Lucas no le gustaba el fútbol, jugaba pero en realidad se dedicaba a otra cosa. Y cuando fue a Tostado empezó a jugar en un club que se llama San Lorenzo y después en Santa Fe lo llevamos a Colón”.
Recordó que hace un tiempo Alario manifestó que era hincha de Boca y que su ídolo de chico era Juan Román Riquelme. La historia del goleador es increíble: se crió en Cuatro Bocas, un pequeño pueblito santiagueño de pocas casas y 150 habitantes. Pero es santafesino porque sus padres tuvieron que hacer 50 kilómetros hasta Tostado para ir a la clínica más cercana. Aunque el fútbol no era su fuerte y “le agarró el gustito de más grande”.
El pase compartido
Colón posee el 70 por ciento de Alario, ya que la entidad rojinegra le vendió el 30 por ciento a River, en 1.200.000 dólares, que vendrían a ser 10.900.000 pesos, tomando como referencia el valor del dólar oficial, a lo que debe descontarse el 24,5 de impuestos. De ese total, que es de 8.200.000 pesos aproximadamente, el 20 por ciento será para San Lorenzo de Tostado. Por su parte, la institución millonaria tiene la posibilidad de hacer uso de la opción en junio del 2016 para adquirir otro 30 por ciento de la ficha.
Si River no hace uso de esa opción, el jugador deberá retornar a Colón, y los derechos federativos también, manteniendo el 70 por ciento. En cambio, si compra ese porcentaje, a Colón le quedará un 40 por ciento sobre una futura venta. De allí que los dirigentes sabaleros se frotaron las manos con los goles del Pipa, que hoy trasciende las fronteras nacionales.
Sus números en Colón
Alario jugó 60 partidos con la camiseta del conjunto sabalero, 49 de ellos como elemento titular. Y marcó 12 tantos, seis de ellos en Primera División y los restantes en el Torneo de la “B” Nacional. En tanto que fue expulsado en dos ocasiones (Douglas Haig y Guaraní) ambas en el campeonato que Colón obtuvo el ascenso a Primera.
En el Torneo Final 2014 cuando el Sabalero perdió la categoría tuvo asistencia perfecta, ya que jugó los 19 partidos del certamen y el encuentro definitorio frente a Atlético de Rafaela. En ese campeonato marcó tres tantos (Tigre, Newell’s y Olimpo), pero sin dudas que su gol más recordado en Colón fue el que anotó el 7 de diciembre del 2014 ante Boca Unidos para iniciar el camino del ascenso. Ocho meses después, también anotó el primero pero esta vez para que River conquiste la Libertadores.

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