Santa Fe
Viernes 07 de Octubre de 2016

Los grandes problemas, desde la mirada científica de los chicos

Cerró Eureka Santa Fe y se conocieron los ganadores que representarán a la provincia en la Feria Nacional de Ciencias y Tecnología. Fue una muestra con estudiantes ocupados en transformar su comunidad.

La feria de ciencias y tecnología es siempre un espacio donde se puede ver el trabajo comprometido de docentes y estudiantes y, sobre todo, conocer los intereses que movilizan a niñas, niños y jóvenes. Por eso, no es una sorpresa que la gran mayoría de los trabajos seleccionados estén vinculados a las problemáticas por las que atraviesan las comunidades a las que pertenecen.

La creación de un dispositivo que permite ver la velocidad y dirección del viento para evitar que la fumigación en los campos llegue a los vecinos; el análisis de la variación de los hábitos de consumo en el nuevo escenario económico; las precauciones que se deben tomar para que los caminos no se conviertan en intransitables durante las inundaciones; y los cuidados que se deben tener frente a animales que aparecen más cuando los terrenos están anegados, son algunas de las líneas de investigación que se vieron en la última instancia de Eureka Santa Fe.

Ayer se conoció el listado de los 33 ganadores que representarán a la provincia en la Feria Nacional de Ciencias y Tecnología, que se desarrollará del 1 al 4 de noviembre en Córdoba. Fue durante el acto de cierre de Eureka Santa Fe, en la Escuela Normal Nº 32 General San Martín, ubicada en Saavedra al 1700.

Desde el martes, los representantes de las 125 escuelas que llegaron a la instancia provincial estuvieron en sus stands mostrando a los evaluadores y a los visitantes el proceso que realizaron junto a sus compañeros. Diario UNO dialogó con los estudiantes, quienes valoraron el trabajo en grupo y la posibilidad de desarrollar propuestas que modifiquen su vida y la de sus vecinos.

En primera persona
Gianella y Tobías, de la escuela Nº 403 de Estación Clucellas, contaron que con sus compañeros de 7º grado comenzaron a preguntarse si existían las plantas carnívoras que veían en los dibujitos y, por eso, decidieron investigarlas. "Después surgieron otras preguntas sobre cómo digieren a los insectos y cómo envían la información para que se abran las hojas", contó Gianella. Y Tobías agregó que todo el grupo trabajó con mucho entusiasmo.

Por su parte, Gabriela y Julián, de 4º año del Instituto Belén de Ceres, explicaron que dos modalidades diferentes (Sociales y Naturales) decidieron trabajar juntos en la elaboración de biodiésel porque están preocupados por la contaminación y la necesidad de encontrar fuentes de energía alternativas. "Reunimos el trabajo que veníamos haciendo desde las dos orientaciones sobre efecto invernadero y reacciones químicas y decidimos elaborar un combustible amigable con el medio ambiente", detallaron.

La preocupación por el impacto ambiental y en la vida de las personas, también guió el trabajo de la Escuela Agrotécnica Nº 380 de María Juana. Luis relató que desarrolló junto a sus compañeros un anemómetro portátil. "Sirve para saber la dirección y velocidad del viento. Lo hicimos para concientizar a los agricultores a la hora de aplicar agroquímicos", contó y detalló: "Si no tienen en cuenta el viento, los fitosanitarios se pueden dirigir al pueblo y nosotros tenemos muchos casos de cáncer y van en aumento".

Tras la inundación
Mariano y Darío (Escuela Nº 1039 de La Christiani) contaron que los alumnos de 6º y 7º grado trabajaron juntos sobre los problemas de acceso. "Este año, con la inundación, muchos caminos quedaron tapados y hubo gente que no pudo llegar a la escuela", contó Darío y Mariano acotó: "Empezamos a investigar las razones y generamos sugerencias. Por ejemplo, hay que hacer cunetas más profundas y que cuando llueva mucho la maquinaria pesada no transite por algunos caminos que después quedan intransitables".

Milagros y Natasha, del Colegio Superior Nº 50 de Rufino, contaron que junto a sus compañeros estudiaron los cambios en el consumo de la gente de su comunidad por la inflación. Entrevistaron a los supermercados y almacenes de todos los barrios y pudieron ver que "la gente modificó sus hábitos. Cada vez compran más ofertas y optan por segundas marcas", detallaron.

En el mismo sentido, Lucrecia, de la Escuela Nº 462 de Fortín Atahualpa, y Tatiana, de la Escuela Nº 418 de El Pirincho, trabajaron en un mismo proyecto. Su inquietud surgió porque con las inundaciones aparecieron muchas víboras cascabel en la zona en la que viven. "Decidimos investigar sus características y qué hay que hacer si te muerde", contaron.




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