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Domingo 14 de Febrero de 2016

Los temores por la transmisión entre humanos del virus del zika

Si bien la clave hoy es evitar el contacto con el mosquito y su reproducción, se estudian otras posibles formas de contagio. Brasil con EE.UU. trabajan en una vacuna. Un infectólogo local dio una mirada tranquilizadora.

El zika es una enfermedad causada por el virus del zika (ZIKV) transmitido por la picadura del mosquito Aedes aegypti, el mismo que transmite los virus del dengue (DENV), y el de la fiebre Chikungunya (CHIKV).
Los síntomas de estas tres enfermedades son parecidos, pero lo que preocupa en el caso del zika es el vínculo que tendría con una grave epidemia de casos de microcefalia en Brasil.
El virus del zika, causante de una enfermedad caracterizada por un brote de erupciones en la piel que puede ir acompañado de fiebre, artritis o artralgia, conjuntivitis, dolores musculares o dolor de cabeza, entre otros síntomas, recibe su nombre del bosque Zika (Uganda) donde se aisló por primera vez en un mono rhesus en 1947.
Sobre esta enfermedad, el ministro de Salud de la nación, Jorge Lemus, afirmó que existe “una relación epidemiológica” entre el brote de zika y los casos de microcefalia y de síndrome de Guillain-Barré detectados en Brasil”; pero aclaró que aún no se determinó “cómo el virus provoca esos desórdenes neurológicos. Se descubrió que los pacientes tenían zika cuando se estudiaban los casos de microcefalia”.
Aclaró que la relación etiopatológica, es decir, “cómo el virus produce estas enfermedades neurológicas, aún está siendo estudiada”.
No obstante, el viernes 12 de febrero, la Organización Mundial de la Salud (OMS), anunció que “en cuestión de semanas o de pocos meses” podrá establecerse si el virus del zika es causante de los casos de microcefalia y del síndrome neurológico de Guillain-Barré.
“En cuestión de semanas o pocos meses podremos establecer la relación con mayor claridad”, aseguró La directora adjunta de la OMS, Marie-Paule Kieny.
Por su parte, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por su sigla en Inglés) de EE.UU., informaron el miércoles pasado “haber encontrado un vínculo más claro entre el virus del zika y el trastorno neurológico conocido como microcefalia”, según lo explicó el propio director de los CDC, Tom Frieden.
Lo hizo durante una audiencia convocada por las autoridades de Salud y ante un subcomité del Congreso estadounidense.
“Se trata de la evidencia más poderosa hasta la fecha que apunta al zika como causa de los casos de microcefalia”, dijo Frieden, antes de advertir que la relación no puede confirmarse aún, pues “no es definitiva”.
E hizo alusión también a que científicos brasileños aseguraron haber identificado el ADN del virus del zika en los tejidos cerebrales de los fetos de dos abortos involuntarios (ocurridos en la semana 10 y 11), y de dos bebés que nacieron con microcefalia y fallecieron durante las primeras 24 horas de vida.
Finalmente, aunque no es suficiente para probar que el virus transmitido por el Aedes aegypti causa microcefalia, un estudio publicado por el New England Journal of Medicine, ese mismo miércoles, ofrece pistas adicionales.
El texto expone hallazgos de investigadores europeos: “Encontramos un bebé con un cerebro extremadamente anormal –no solo una fracción del tamaño adecuado, también carecía de los pliegues neurales habituales– en un feto cuya madre padeció síntomas de zika al final del primer trimestre de embarazo, cuando vivía en Brasil”, según puede leerse en www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJMe1601862.
“Este feto fue realmente devastado”, dijo el doctor Michael Greene, del Hospital General de Massachusetts, quien examinó los resultados junto a sus colegas de la Universidad de Harvard.
Finalmente, Brasil y Estados Unidos acordaron invertir e investigar conjuntamente en el desarrollo de una vacuna contra el virus del zika en breve, aunque la OMS advirtió que eso demandará no menos de 19 meses. 
En sangre, orina y saliva
La Fundación Oswaldo Cruz (Fiocruz), adscrita al Ministerio de Salud de Brasil, informó el 5 de febrero que “constataron la presencia del virus del zika activo (con potencial de provocar la infección) en muestras de saliva y orina”, tal como leerse en agencia.fiocruz.br/fiocruz-detecta-presenca-de-virus-zika-com-potencial-de-infeccao-em-saliva-e-urina.
“La evidencia inédita, que sugiere la necesidad de investigar la relevancia de estas vías alternativas de transmisión viral, fue constatada por el Laboratorio de Biología Molecular de Flavivirus del Instituto Oswaldo Cruz (IOC/Fiocruz)”, agrega el reporte.
Por otra parte, en Brasil hubo un caso por transfusión de sangre.
El objetivo es el mismo
Por su parte, el infectólogo santafesino Julio Befani, en diálogo con Diario UNO, dijo: “Todo lo que plantean estos estudios no significa que puede transmitirse por contacto con esos humores (cada uno de los líquidos de un organismo vivo) corporales; sino que abre nuevas líneas de investigación ante otros contagios potenciales que no sean mediante el mosquito vector”.
“De todos modos, la preocupación que tenemos en Argentina y en Santa Fe –y adonde debemos focalizar por ahora todas las acciones– es en el control del Aedes aegypti”, enfatizó. 
¿Por vía sexual y mediante la lactancia?
Befani recordó que, por el momento, hubo solo un caso de zika reportado como adquirido por vía de trasmisión sexual; aunque dijo que está en estudio, y que no sería la sexual una vía de contagio frecuente.
 Una persona de EE.UU. mantuvo relaciones con otra infectada por picadura de mosquito en Venezuela, y resultó contagiada. El infectólogo explicó que ya había una hipótesis que planteaba que el virus podía estar contenido en el esperma. Sobre la lactancia, dijo Julio Befani que “la detección del virus del zika en leche materna fue demostrada por varios estudios, siendo por lo tanto un potencial modo de transmisión, aunque nunca demostrado”. 
Y profundizó: “Un documento de OPS publicado el 25 de enero de 2016 habla sobre otras formas de transmisión madre hijo: una mujer infectada sobre el término podría pasar la infección a su hijo durante el nacimiento; sin embargo, esto no ha sido probado hasta el momento. Tampoco se ha comprobado trasmisión madre-hijo durante la lactancia por lo que no hay recomendaciones por el momento de suspender este modo fundamental de alimentar al niño”.

Mariano Ruiz Clausen / Diario UNO Santa Fe.

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