santafe
Martes 05 de Enero de 2016

Los vecinos de Alto Verde se unen y le ponen freno al avance del agua

  Autoconvocados y la red de instituciones llenan bolsas y protegen la costa de las manzanas 1 y 2. “La situación es difícil pero le haremos frente”, manifestaron

El calor no se soportaba en la siesta santafesina y una decena de hombres tomaba un descanso bajo la sombra de los árboles. Son los mismos que junto a otros vecinos desde hace varios días llenan bolsas con arena que luego apilan para frenar el avance del agua. El sector que intentan proteger es la costa oeste de las manzanas 1 y parte de la 2 de Alto Verde, en el inicio del barrio. Ellos aseguran que le ganarán la pulseada al río y que es clave defender ese lugar porque así salvaguardarán todo el distrito costero. 

Hombres, mujeres y niños, todos trabajan mañana y tarde. A la siesta y por la noche, los jefes de familia son los responsables de cuidar, vigilar y estar atentos por si el agua se atreve a pasar. Tienen dos bombas que les proveyó el municipio y que encienden cuando es necesario; mientras tanto apilan bolsas y cuando cae la noche completan una hilera más para ganarle al río. No son ingenieros, pero el haber nacido y vivido a la vera del agua les otorga la experiencia suficiente para saber qué hacer.
 
En este sector hay una casa deshabitada y hoy funciona de refugio. Con los elementos indispensables como agua segura, alimentos y elementos para cocinar, una gran mesa y sillas recicladas, estas personas observan de manera permanente el comportamiento del río. Saben que va a subir más por eso están atentos y no bajan los brazos, solo piden arena y bolsas, que mano de obra sobra. Algo para destacar a pesar de la situación es la unión de los vecinos, todos están comprometidos ya sea por miedo o simplemente por defender su lugar y pertenencias. De manera directa e indirecta serán unas 200 las familias afectadas si el Paraná les gana.
 
 
Todos por el barrio
Ángel Arredondo tiene 61 años y nació en este lugar. Vivió muchas crecidas, entre ellas la de 1983. Fue el elegido por sus vecinos para contar lo que están haciendo y cómo piensan resistir sin dejar sus casas. “La Municipalidad lo único que nos prestó fueron las dos bombas, pero son muy útiles. Ya están conectadas y las prendemos cuando se llena la zanja que tenemos adelante. Ya colocamos 2.500 bolsas, a pesar de que se ven pocas porque la mayoría están debajo del río. A medida que va subiendo, vamos sumando una hilera”, dijo este vecino, referente del distrito costero.
 
 Don Ángel mencionó el hecho de haber pasado todas las crecidas, “pero como están unidos los vecinos ahora, nunca lo vi”, destacó y luego mencionó: “Cuando convocamos y se enteran que vamos a llenar bolsas para proteger la zona somos unas 150 las personas que a destajo trabajamos, hombres, mujeres y hasta los chicos. Todos colaboran”. La supervisión del río comenzó la semana previa al 24 de diciembre y es por eso que este punto de referencia fue un lugar donde además brindaron y recibieron la Navidad. El fin de año y comienzo del 2016 también los encontró vigilando de cerca la crecida.

Bolsa sobre bolsa. Ya colocaron 2.500 y siguen sumando hileras con el fin de evitar que el río gane / Foto: José Busiemi - Uno Santa Fe

“Hoy la veo difícil. Va a seguir creciendo más, pero estamos firmes, no lo vamos a dejar avanzar ni mucho menos entrar. Si no surge algo extraordinario le vamos a ganar otra vez. Pero necesitamos la ayuda del Estado, no pedimos manos de obra porque nos sobra, pero sí bolsas y arena. El trabajo lo hacemos nosotros y los controles también porque estamos acá las 24 horas, hacemos turnos y nos organizamos para pasar la noche para que ninguna mano larga se lleve las bombas y sobre todo que el río no suba y nos tome por sorpresa”, manifestó don Ángel. 
 
Calificó a la situación como difícil y compleja sobre todo porque son conscientes de que va a subir más, pero “soy optimista de que una vez más pasará y nadie se va a ir de Alto Verde”, dijo y recordó la conocida frase que expresa que “al río se le debe tener respeto y no miedo” y eso es lo que hoy cumplen estos vecinos que al igual que los de Colastiné Sur resisten y protegen el lugar que eligieron para vivir hasta las últimas consecuencias, en este caso hasta que el río se los permita.
 
Últimos datos
Al cierre de esta edición el río Paraná registraba una marca de 6,61 metros, según registros de Prefectura Naval Argentina; mientras que el Salado medía 6,61 en Santo Tomé, según datos del sistema de alerta del Ministerio de Infraestructura de la Provincia de Santa Fe. En total, se encuentran evacuadas en refugios municipales, 136 familias (464 personas). En la Vuelta del Paraguayo son 38 familias en las viviendas de emergencia (129 personas: 90 mayores y 39 menores). Frente al Riacho Santa Fe: 28 familias en los módulos (103 personas: 67 mayores y 36 menores); en Colastiné Sur: 41 familias en los módulos (124 personas: 78 mayores y 46 menores); en Salón MTL en Barrio El Pozo: siete familias (30 personas: 12 mayores y 18 menores); en Solar de Varadero Sarsotti: una familia (cuatro personas: dos mayores y dos menores); en Club El Pacú de La Boca: tres familias (siete personas; cinco mayores y dos menores); y en UTN: 18 familias (67 personas: 31 mayores y 36 menores).
Foto: José Busiemi - Uno Santa Fe
 
Luciana Dall’Agata / ldallagata@uno.com.ar / De la Redacción de UNO

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