Concejo
Martes 29 de Noviembre de 2016

Los vecinos de Rincón Norte denuncian fiestas privadas descontroladas

Ruidos molestos. Música alta, desorden y multas bajas afectan la convivencia en la zona. La vecinal Rincón Norte propuso al Concejo modificar la normativa que regula los eventos

Llegan las altas temperaturas y en sintonía con la finalización del año, un importante número de fiestas de carácter privado se llevan a cabo tanto en casaquintas particulares como en aquellas que se ofrecen bajo la modalidad de alquiler temporario.

Esta combinación de factores genera malestar en la comunidad rinconera que, llegado el fin de semana, solo desea descansar. Sin embargo, este objetivo se dificulta ante la llegada de un importante número de personas que asiste a estos eventos.

Ante este contexto y tomando en consideración que el malestar se irá incrementando al acercarse la fecha de las fiestas, desde la vecinal de Rincón Norte elevaron un pedido formal al Concejo de la ciudad para que considere la posibilidad de reformar la ordenanza Nº 024, la cual prohíbe los ruidos molestos. La entidad solicita que se incorpore a esta norma la figura de "ruidos molestos en la realización de eventos privados que superen los 60 decibeles". En esa línea, también se menciona la respectiva sanción económica de los titulares de la vivienda.

"El problema es de los vecinos en general y puntualmente se basa en el hecho del alquiler por un día o noche de una quinta. Se trasladan desde Santa Fe con todos los equipos que incluyen luces, sonidos y todo lo relacionado con el armado de una noche de fiesta", relató Carlos González, integrante de la comisión vecinal. En esa línea, el vecino e integrante de la vecinal relató que las fiestas por lo general comienzan en horas de la noche, pero aquellos que habitan en el barrio comienzan a mentalizarse de la noche que les tocará cuando se percatan del armado de equipos en alguna de las viviendas. "Es música electrónica a todo volumen toda la noche hasta las 8 o 9 de la mañana del otro día", explica González.

Ante el malestar que estas fiestas generan, los vecinos no dudan en ponerse en contacto con la Municipalidad para denunciar la situación. Sin embargo, la principal problemática es la suma insignificante que tienen las multas. "Alrededor de los 200 a 300 pesos, que se paga en el momento y sigue la fiesta –explica indignado el vecino–. Quizás el gasto de una multa en los eventos no incidía, ese es puntualmente el tema".

Al respecto, González destacó que el accionar de la policía está acotado y si bien solicitan que se baje el nivel de la música, cuando esta se aleja la fiesta sigue como si nada. El consultado atribuyó esta situación al hecho de que al cerrarse los locales bailables, impulsa la realización de este tipo de reuniones en las que aseguró predomina el descontrol. "Los chicos organizan rápidamente, en ocasiones son menores, hay alcohol y nadie controla", afirmó el referente.


Trabajo en comisión
Por su parte, José Luis Andreu, presidente del Concejo Deliberante de San José del Rincón, adelantó que el pedido de los vecinos se está analizando en comisión y existe una gran posibilidad de que se lleven adelante los cambios solicitados. "Creo que no va a haber problema, porque estamos todos de acuerdo con el hecho de los ruidos molestos", aseguró el funcionario.

En relación al panorama que se evidencia en la actualidad, Andreu sostuvo que el objetivo es que la comunidad pueda convivir con la mayor tranquilidad posible. Sobre la modificación que podría generarse en las multas que se aplican en la actualidad, afirmó que es un tema que fue abordado por los ediles, sin embargo evitó dar precisiones. "Queda a criterio de cada concejal y en el momento en que se trate veremos cuál es la posibilidad que la multa quede más alta", sostuvo el presidente del Concejo.

A pesar de que aún no hay fecha cierta para el tratamiento de este tema en el recinto, Andreu aseguró que el mismo ya se trabajó en la comisión de gobierno y no descartó que se trate en alguna de las tres últimas sesiones que restan antes de cerrar el año.

"Espero podamos llegar a un buen puerto y se solucione este problema, tanto para los vecinos que no quieren los ruidos molestos como para los que organizan este tipo de eventos", finalizó el consultado.

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