Santa Fe
Sábado 15 de Octubre de 2016

Madres Santa Rosa Voluntarias: 17 ejemplos de solidaridad diaria

Así se llama el grupo de mujeres de Santa Rosa de Lima que creó una copa de leche; y ahora fundó un comedor nocturno los fines de semana. Con pequeños gestos todos los días juntan sonrisas de los más chicos del barrio

Solidarias, amigas, compañeras, buena gente, creativas, transmisoras de alegría, de ganas, de esperanzas y sobre todo son un ejemplo en pujanza y perseverancia. Así son y no alcanzan los calificativos para describir a Ornella, Griselda, Valeria, Camila, Karen, Rocío, Laura, Verónica, Marcela, Dora, Yésica, María Isabel, Julia, Carina, Lorena y Yanina. Todas estas mujeres gestaron, formaron y día a día luchan por sacar adelante la asociación civil Madres Santa Rosa Voluntarias, de Santa Rosa de Lima.
Hace cuatro meses decidieron armar una copa de leche para los chicos del barrio y de otros sectores cercanos. Esto lo desarrollan de lunes a viernes, pero al ver la demanda y también motivadas por las ganas de ayudar, hace cuatro sábados que también funciona un comedor nocturno. Pero esto no queda solo en esto sino que todos los días salen a despertar la solidaridad de los santafesinos porque no solo necesitan alimentos y elementos para la cocina, sino que además reciben ropa y pañales para colaborar con las mamás que lo necesitan.
Y para completar, aunque la larga lista de cosas que hacen no tiene fin, también recorren los pasillos de los hospitales como el de Niños o el Iturraspe para "dar una mano" a las mamás que atraviesan una situación difícil y además tienen necesidades. En definitiva están guiadas y persiguen el fin de ayudar al prójimo, sobre todo a los más pequeños, de ahí surge el lema que las mantiene vivas que es "Un gesto por una sonrisa" y cumplir con este objetivo día a día es una meta alcanzada.

Los primeros pasos
De las 17 mujeres que conforman esta asociación, tres aún no son mamás, pero esa diferencia no se nota a la hora de brindar amor y contención a los casi 50 chicos, en promedio, que a diario desfilan por las instalaciones –provisoria– de la asociación, en Padre Quiroga 2417. Es la casa de una de las integrantes del grupo y en el patio y bajo un techo improvisado, cocinan, preparan la mesa, les dan de comer a los chicos y realizan las distintas actividades.
Llenas de proyectos y de metas planteadas dispuestas a alcanzar, se reunieron en este patio para contar cómo nació la asociación, qué cosas hacen a diario, cómo se organizan, y qué esperan para más adelante. "Nosotras trabajábamos en la vecinal del barrio y estábamos encargadas de la copa de leche; y como éramos un grupo numeroso de mamás decidimos armar una asociación", comenzó a relatar Ornella.
El Facebook fue una herramienta muy importante porque allí pudieron publicar por primera vez su historia y a partir de ahí se multiplicaron los gestos de solidaridad. "La gente se prendió mucho, nos acercó donaciones de leche, cacao, azúcar y otros alimentos no perecederos y pudimos abrir la copa de leche", agregó Ornella, quien además contó que funciona de lunes a viernes de 9 a 12. Y a partir de la ayuda que recibieron y aún lo siguen haciendo, decidieron abrir el comedor nocturno los fines de semana, que por ahora es solo los sábados pero el sueño es que esté los domingos y feriados.

Organización y actividades
Cada una de las integrantes del grupo tiene una tarea asignada, y la organización es importantísima porque no es la única actividad que tienen, ya que muchas de ellas también trabajan. "Una de las chicas se encarga de las actividades prácticas con los chicos; otras, de tomar los talles de ropa y calzado además de llevar un registro; otras cocinan, otras sirven y limpian y así nos repartimos las tareas", contó más adelante Ornella.
Asimismo, cuando conocen una historia que viene de uno de los hospitales que requiere ayuda, lo publican en Facebook y cuando logran la donaciones, después realizan la entrega. "Pero además lo hacemos en la misma sede de la asociación porque son muchas las mamás que se acercan con el pedido. De esta manera, pudimos conseguir desde ropa hasta colchones y cochecitos para bebé. La gente es muy solidaria", agregó esta integrante de Madres Santa Rosa Voluntarias.
Uno de los objetivos es lograr la personería jurídica para de esta manera poder recibir la ayuda del Estado. Ya iniciaron el trámite y están ansiosas porque se concrete lo antes posible. "Tenemos muchas necesidades para funcionar como asociación. Estamos en un galpón, en la casa particular de una de las integrantes y se nos complica mucho porque es amplio, pero nos queda chico para la gran cantidad de chicos que vienen. Además necesitamos alimentos no perecederos, pero también carnes y verduras, utensilios y lo indispensable para un comedor", contó Ornella.
Todos los días las mamás salen a repartir folletos para ver si las carnicerías, verdulerías y otros comercios se suman. "También en la semana vendemos tortas fritas o bizcochuelos para poder juntar algo de dinero y comprar lo que nos falta para la copa de leche o la cena de los sábados", comentó y un ejemplo de esto es la venta que porciones de torta que hicieron el jueves, donde juntaron 130 pesos y con eso compraron la cebolla, el pimiento y los condimentos para la salsa que tuvieron las pizzas que prepararon anoche. Para esta comida recibieron la donación de hormas de queso y botellas de tomate.
También participaron en otros eventos solidarios y les donaron ollas, otros elementos y hasta una cocina, pero "seguimos necesitando tenedores, platos y vasos porque la demanda es mucha y no nos alcanza y el gas", agregó Ornella. En otro encuentro que se realizó en el Parque del Sur recibieron 200 litros de leche.

Los motivos para seguir
La mayoría de las mujeres que integran esta asociación no se conocían o se cruzaban en el barrio pero no tenían una relación y cuando se encontraron en la vecinal, se pusieron de acuerdo como si fueran amigas de toda la vida, porque "lo importante era que los chicos tuvieran una buena nutrición desde la mañana", aportó Griselda, otra de las mamás. Fue así que comenzaron con estos desayunos y "todo lo hacemos nosotras", dijo más adelante y esto tiene que ver desde conseguir las cosas hasta elaborarlas.
"Si nos dan harina, hacemos tortas fritas, bizcochuelos o galletitas; y si nos donan galletas o pan, les damos eso, pero por lo general lo hacemos nosotras", agregó Griselda y remató diciendo que "siempre hay y sino lo elaboramos". Abren las puertas a las 9 y van llegando para participar de las distintas actividades que diseñan para acompañar la copa de leche. "Ellos se entretienen, leen, pintan, juegan, escriben y también desayunan. Es la primera comida, porque después la mayoría de las escuelas del barrio tiene comedor", agregó Griselda.
En el diálogo siempre dejaron soslayados los sueños y proyectos. El más importante para este grupo de mamás es "llegar a fin de año con el comedor nocturno los sábados, domingos y feriados", dijo Griselda, pero también flotaba en el aire el amor de madre: "Las historias que escuchamos en los hospitales nos motivan a seguir adelante por esos bebés que nos necesitan a todos y también por los que vienen todos los días a esta copa de leche. Ellos nos necesitan y por ellos vamos a seguir luchando", fue la frase con la que remató Griselda. Hoy, aunque sea a tomar unos mates, se van a juntar para celebrar el Día de la Madre, pero sobre todo para festejar por la misión que llevan adelante.

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