santafe
Sábado 11 de Junio de 2016

Manos mágicas que hacen burletes y también forjan un mañana mejor

  Un grupo de personas de barrios Sur y San Lorenzo confecciona estos productos que luego venden en comercios. Es un proyecto social que comenzó como taller y hoy es un emprendimiento. Las historias entre arena y friselina

En General López 3843 funciona la asociación civil La Búsqueda y todos los días, desde bien temprano, “Manos Mágicas” elaboran burletes de arena. Así se llama el proyecto social que se desarrolla en la institución desde hace más de cuatro años y donde no solo funciona como un emprendimiento porque lo que producen se vende en distintos comercios, sino también como un espacio de integración porque en él también trabajan personas con discapacidad. Ahora están con mucha demanda porque este mes tienen un pedido grande que entregar de 4.000 de estos elementos de protección confeccionados con friselina.
 
Mientras Alejandra, la mayor del grupo y además la única mujer, contaba sobre esta iniciativa, los otros integrantes de “Manos Mágicas” seguían acomodando todos los elementos necesarios para continuar con la producción. Sobre una mesa expusieron parte de las creaciones, porque si bien el producto principal son los tubos con arena, también confeccionan bolsas para las compras, portarrollos y otros artículos que se pueden hacer con esta tela como relleno para almohadones. En una habitación continua una montaña de arena en el piso esperaba su destino. Sobre una pequeña mesa una pila de tiras verdes de friselina aguardaban contener ese material. Al fondo, en un horno pizzero ingresaban bandejas con arena para secar. Este es el proceso que utilizan en el invierno porque el sol no alcanza a quitar toda la humedad.
 
El paso a paso
El primer paso que dieron hace cuatro años fue un taller de capacitación en un oficio, en este caso de corte y confección. La Búsqueda los cobijaba y estaba destinado principalmente para personas con discapacidad. 
 
Cuando se terminó, decidieron seguir al ver que podía tener una salida laboral y ser rentable para quienes lo integraban. Surgió “Manos Mágicas” por el cual pasaron muchas personas y hoy está integrado por Alejandra, Emanuel, Sergio, Franco, César y Marcelo. En ese momento aprendieron los conocimientos básicos en costura, corte, confección y otros saberes que hoy les permite aplicarlo en lo que hacen: burletes de arena. 
 
La producción hoy es principalmente a demanda. El primer paso es comprar la tela (friselina) y los otros elementos como plástico tubular (un gran rollo de nailon) que recubre el “chorizo” y la arena. “Hoy lo que nos frena un poco la producción es secar la arena. En esta época es cuando más demanda tenemos y eso nos complica porque debe estar seca para que no se pudra la tela y el hilo y se desarme en corto tiempo. Entonces ahora estamos aprovechando los días de sol, pero no es suficiente entonces tenemos que usar un horno para hacer ese trabajo”, contó Alejandra. 
 
Para llevar a cabo esta actividad se acomodaron en dos turnos: a la mañana van dos de los chicos y a la tarde los otros dos y ella supervisa durante toda la jornada. Marcelo es el vendedor. Ingresan a las 7.30 u 8 y se van al mediodía, llega el otro grupo y se queda hasta las 17. La tarea más complicada es el secado de la arena. El resto es cortar la tela, coserla con dos máquinas que tienen a disposición en la institución, y luego sigue el armado. “Ahora tenemos un pedido grande de 4.000 unidades y estamos a contrarreloj por el secado de la arena. En el verano por ejemplo en cuatro días hicimos mil, pero en el invierno, se complica”, agregó la mujer.
 
Hoy el principal destino son las ferreterías. No solo de Santa Fe sino también de Rincón y Santo Tomé. No solo venden al por menor sino también al por mayor porque además hay una distribuidora que se abastece con estos productos. El trabajo hoy es a demanda y al cliente los buscan ellos, en este caso Marcelo es el responsable de ofrecer el producto en los distintos comercios. El boca a boca y la trayectoria que ya tienen en el barrio es también importante.
 
Compromiso y responsabilidad
El proyecto es autogestivo y funciona como cooperativa. A fin de mes ponen todo en “un debe y un haber”, pagan los gastos y se dividen en partes iguales las ganancias. Con excepción de los que ingresan a modo de prueba que reciben un porcentaje y una vez que pasan el tiempo establecido, perciben los mismos dividendos. “Soy la única mujer y la que los empuja hacia adelante. A veces estoy cansada y quiero dejar todo, pero no puedo hacerlo no solo porque trae ganancias, sino porque no puedo dejar en banda a los compañeros”, agregó Alejandra. 
 
Por “Manos Mágicas” pasaron muchos jóvenes pero a veces cuesta lograr el compromiso en cumplir horarios y hacer las tareas como corresponde. “Van a vienen y eso no se puede sostener. Por eso estamos en la lucha. Somos pocos y tratamos de alcanzar los objetivos no solo de integrar sino además de transmitir los conocimientos de los que ya estamos desde hace un tiempo. Alcanzar el compromiso es esencial porque a fin de semana o de mes ven la monedita ganada y está bueno, pero deben ser responsables con el trabajo”, expresó la supervisora.
 
Para finalizar Alejandra dijo: “Hoy para nosotros es una salida laboral. El proyecto de los burletes es rentable sobre todo porque no hay muchos que los confeccionen y más en esta época. Además nos gusta hacerlo, nos entretiene y compartimos momentos lindos. Lo que sí, es trabajar, trabajar y trabajar. Los más grandes le inculcamos eso a los chicos y seguimos adelante”.
Luciana Dall’Agata / ldallagata@uno.com.ar

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