Escenario
Viernes 02 de Diciembre de 2016

Mariana Fabbiani confesó que le revisó el celular a su marido

La conductora dialogó con Pronto sobre su excelente año laboral con El Diario de Mariana. Además, dio detalles de su rol como mamá de Matilda y Máximo y se refirió a la relación con su marido Mariano Chihade.

Mariana Fabbiani concedió una entrevista para Pronto, en la cual se refirió a su excelente año laboral con El Diario de Mariana, su rol como mamá de Matilda (6) y Máximo (2) y la actualidad de su relación con su pareja, Mariano Chihade.

"Gracias a Dios no tenemos escenas de celos. No nos damos motivos. Sí estoy atenta y él también. Nunca hay que relajarse del todo, no por desconfianza a tu pareja sino al entorno. El hecho de estar atento hace que el otro se sienta bien, cuidado y querido", contó Mariana.

Luego, disparó una gran confesión: "No soy de revisar el celular, aunque alguna vez lo he hecho. Mentiría si dijera que no y él también lo sabe. Seguramente Mariano también me lo revisó a mí, pero no está bueno porque el que busca, encuentra", aseguró.

Y agregó: "Con Mariano hicimos un gran trabajo de construir seguridad entre nosotros y hoy disfrutamos de esa confianza. Es tan lindo cuando uno se puede relajar y darle libertad al otro sabiendo que no te va a hacer mal. Igual, cada tanto es lindo que te celen porque si no pareciera que todo da igual. Hay que estar atentos", razonó.

Ante la pregunta si podría perdonar una traición de su marido, la rubia se mostró inquieta, pero madura: "La infidelidad termina siendo anecdótica, porque lo que importa es lo que te pasó a vos con tu pareja para que se llegue a eso. Cuando uno se vuelve más grande, ya no categoriza tanto y no dice: 'Jamás perdonaría una infidelidad'. No lo sé. Ni me lo planteo porque si no, me vuelvo loca. Trato de estar atenta e intento seguir manteniendo viva la llamita", aseguró.

Luego, habló de su rol como mamá: "La rutina me ayuda ser estructurada y poder darles mayor calidad de tiempo a mis hijos. Mati va a primer grado y la llevo todos los días al colegio así me haya acostado a las 4 de la mañana. El ritual de cambiarla y desayunar con ella es importantísimo y no me lo quiero perder. También bañarla y hacer la tarea juntas. Lo mismo con mi bebé que tiene dos años", contó.

(Foto portada: La Nación)

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