Ovación
Sábado 09 de Abril de 2016

Me verás volver

Villa Dora (2) se metió, por 2º año en fila, en la final de la Liga Argentina femenina al barrer ayer en Santa Fe la serie ante Vélez (0) por un claro 3-0 y desatar el delirio de los cerca de 800 hinchas que coparon el estadio.

En una noche desapacible y fresca en Santa Fe, Villa Dora le puso calor a un estadio que tuvo el delirio de cerca de 800 personas, que presenciaron la victoria frente a Vélez por 3-0 (25-19, 25-18 y 28-26), que le permitió barrer la serie semifinal 2-0 y clasificarse a la gran final. Solo le resta conocer el rival, que saldrá hoy entre Boca (1)  y San Lorenzo (1).
El comienzo fue muy parejo, punto a punto hasta la mitad del primer set, en donde el visitante le planteó un duelo incómodo a las Doras, que no podían despegar su mejor faceta y, por ese motivo, no tomar una distancia importante en el resultado. Esto se debió a lo cambiante de las acciones; incluso el Fortín se había adelantado 1-0, pero después el local lo dio vuelta 3-1, aunque el andar le duró poco, ya que otra vez las porteñas se pusieron 4-3. Fue la única vez en que ambos lograron tres puntos en fila. Sin embargo, llegó el quiebre de la mano de la chilena Cris Vorpahl, a quien se le sumó Marcia Scacchi. Y eso que no se mostraron del todo firmes en la red Candelaria Herrera y Micaela Fabiani, que alternaron buenas con malas. A partir de esas diferencias, Villa Dora se dio maña para administrar la ventaja y, con oficio, al momento de llegar al punto 20, se escapó por cinco para llevarse el acto inaugural por 25-19, luego de un remate cercano a la red de Herrera, para desatar el primer grito enfervorizado del público, que se acercó en masa a alentar.
A diferencia del primero, Villa Dora fue ampliamente superior en el segundo set. No le permitió en ningún momento a Vélez reaccionar, ajustando las marcas, sobre todo a Sol Piccolo, que es la jugadora más desequilibrante y la que había marcado la mayoría de los puntos. Justamente a partir del bloqueo, de la defensa y la enjundia colectiva, sumada a la excelente recepción de Ariana Macies, las comandadas por Lorena Góngora fueron controlando una renta para llevarse el segundo capítulo por 25-18. Apareció en toda su dimensión para cerrar el set Fabiani con un palazo paralelo y dejar sin chances a la defensa de Vélez. Villa Dora lo manejó con total comodidad y hasta se dio el lujo de sacar ocho de ventaja, hablando a las claras de la realidad que existe entre un equipo y otro. Repartió el juego en todos los sectores a través del armado de Karina Suligoy. En pocas palabras, una forma solvente de dar un paso más hacia la final.

Se hizo esperar, pero llegó
Un tercer set para el infarto, lógico por cierto, ya que Vélez salió a llevarse todo por delante con el fin de estirar la historia, y un Villa Dora con la idea de ponerle coto a la llave. De esta manera, la multitud presenció un espectáculo apasionante, en donde parecía que el local tenía todo cerrado y con suma tranquilidad, pero que en epílogo se complicó. Quizás se debió a los nervios por cerrar el partido y por meterse en la anhelada final. Eso sin dudas le jugó en contra y el elenco de Guillermo Nazabal la peleó hasta el final, llevando el juego al 26-25, con una notable vergüenza deportiva que lo hizo ir al frente, por lo menos para vender cara la derrota. Entonces, en base al bloqueo y a la garra, sobre todo en defensa, le imprimió pimienta al desenlace. Se debió también a las imprecisiones de Villa Dora en la red para definir los tantos, a tal punto de casi ceder el set y complicar el futuro. Pero como a lo largo de toda la campaña, las Doras sacaron desde el alma esa chapa y jerarquía que las caracteriza, de la misma forma en el choque disputado en Buenos Aires días atrás, para liquidar las cosas. La chilena Vorpahl puso el 26 iguales; luego Scacchi el 27-26 con un remate paralelo; y el triunfo llegó con un formidable bloqueo de Giorgi, que fue a buscar la pelota con total convicción para decretar el 28-26 definitivo.
Un triunfo que pone a Villa Dora  nuevamente en la elite de la Liga Nacional. Más que legítimo y justificado. Es verdad que se complicó en el último tramo del tercer segmento, pero en todo momento impuso su juego y templanza para ser superior a su rival. Estuvo siempre al comando de las acciones y, cada vez que Vélez buscó ponerse en juego, contratacó para ponerle freno. 
Vale destacar que es el único equipo invicto del campeonato y que, obviamente, llega al choque definitorio con el ánimo por las nuble, jugando un vóley de alto nivel y demostrando la personalidad que hay que tener para enfrentar este tipo de compromisos.  
Es un equipo que no tiene una sola jugadora desequilibrante, sino que cualquiera puede tomar la posta y que, cuando las cosas se complican, siempre aparece alguien para poner paños fríos y plasmar tranquilidad. Vale destacar que, en comparación a otros planteles, es quizás más corto, pero nada se compara con el amor propio y la calidad de un grupo humano que se ganó el derecho de jugar una nueva final.  


Formaciones
—Villa Dora: Candelario Herrera, Micaela Fabiani, Maria Florencia Girogi, Chris Vorpahl, Carina Suligoy y Marcia Scacchi; líbero: Ariana Macies. DT: Lorena Góngora.
—Vélez: Stefanía Rodríguez, Celia Paterno, Sol Piccolo, Ariana González, Natalia San Martín y Antonela Curatola; líbero: Morena Martínez: DT: Guillermo Nazabal.

Mariano Cassanello/ Ovación Santa Fe

Comentarios