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Domingo 04 de Septiembre de 2016

Mentalidad antidepresiva

diagnóstico. Se calcula que la depresión es una enfermedad que afecta a 350 millones de personas en el mundo. Pero existe una diferencia entre "bajón" y "depresión"

Según la OMS la depresión es una enfermedad frecuente en todo el mundo, y se calcula que afecta a unos 350 millones de personas. La depresión no distingue edad, religión, cultura, estado civil o situación financiera. Ahora bien, cabe destacar que hay una gran diferencia entre "bajón" y "depresión". Veamos entonces de qué se trata cada una de ellas.

¿Depresión o "bajón"?
Cuando nos levantamos a la mañana y nos sentimos tristes, melancólicos o cansados por algún motivo, podemos decir que estamos "bajoneados". Los "bajones" suelen durar unas horas, tal vez un día, pero la depresión es una enfermedad a la cual debemos prestarle atención, donde el ánimo baja y afecta todas las áreas de nuestra vida. Veamos algunos síntomas que presenta una persona con depresión:
No tiene ganas de hacer nada. Todo lo que antes le atraía, ya no le atrae; todo lo que antes le interesaba, ahora no tiene sentido. Su vida parece absurda.
Está como "pegada" a la cama. Duerme todo el día o todo lo contrario, no puede dormir.
Tiene problemas con la comida: Come todo el día o no come porque se le fue el hambre.
Pierde el interés por la vida sexual: no tiene deseo sexual, en realidad, no tiene deseo de nada.
Presenta dificultades para concentrarse: también tiene sentimientos de desesperanza, aislamiento y autoagresión.
Toda persona con depresión en algún momento fantasea con la muerte o el suicidio; de hecho, la mayoría de los suicidas es gente que ha tenido depresiones profundas. Cuando una persona deja de comer, de vestirse, de cuidarse, de salir y pierde contacto con el mundo, estamos frente a una depresión profunda. Solo quien ha pasado por la depresión sabe de qué se trata; definitivamente la depresión no se trata de una cuestión de ánimo; por eso, es inútil y terrible decirle a un depresivo: "Bueno, ¡arriba el ánimo que no es tan grave!, yo también tengo problemas". La persona con depresión en su mente desea superar la enfermedad, pero cuando quiere hacerlo se siente inhibido y sin fuerzas.

Cuatro tipos de depresión
Aunque todas las depresiones tienen relativamente los mismos síntomas, hay diferentes tipos de depresión:
Depresión reactiva: es la más frecuente, y se produce como reacción a una pérdida. La persona que sufre la pérdida de un familiar, de su trabajo, etcétera, no logra recuperarse, cada vez se va hundiendo más, y el dolor y la tristeza van en aumento; es entonces cuando aparece la depresión como un duelo mal elaborado, una pérdida de la que la persona no logra sanarse.
Depresión maníaco-depresiva o bipolar: las personas que padecen este tipo de depresión presentan un estado de euforia, de manía, de alegría y luego, semanas o meses después, les sobreviene la depresión. Al tiempo se recuperan y el ciclo vuelve a comenzar.
La depresión después de los 50 años: los psicólogos aseguran que a los 50 años hay una depresión involutiva. La persona empieza a pensar qué hizo en la vida, qué logró y qué no logró, y al descubrir que la vida se les fue y hay cosas que no pudieron alcanzar, lentamente empiezan a caer en una depresión.
Depresión por estrés o agotamiento: hay gente que está todo el día pensando, analizando, y eso las agota y las lleva a deprimirse.
La persona depresiva se retroalimenta. El depresivo se aísla, se encierra en sí mismo; su mente se hace rígida, mira hacia adentro y comienza a tener pensamientos erróneos, y esos pensamientos lo van aislando más: cuanto más se aísla, más pensamientos negativos tiene, y cuantos más pensamientos negativos tiene, más se aísla. Así, la persona entra en un círculo vicioso del que no puede salir.

Cómo lograr una mentalidad antidepresiva

1) Aceptar el error
Debemos aprender que los errores son parte de nuestro crecimiento. Si una persona no se equivoca es porque no acciona, no intenta, y el que no hace nada nunca debe criticar al que está haciendo. No permitas que el que no lucha por sus sueños venga a corregirte. Es mejor que lo intentes y te equivoques, a quedarte paralizado.

2) Hacer una revisión correctiva
Cuando nos equivocamos necesitamos revisar mentalmente toda la situación para determinar dónde cometimos el error y así poder corregirlo. El problema no es equivocarnos, sino no aprender del error, porque entonces volveremos a tropezar. Debemos ver al error como una fuente de crecimiento. Nunca te sientas mal por equivocarte, hacé la revisión correctiva y sacale provecho al error.

3) Hablar palabras de bien
Para alejarnos de la depresión y cuidarnos de los bajones necesitamos aprender a hablar en positivo, a hablar de las cosas buenas que queremos que nos pasen. Cuando hablás en negativo te bloqueás. Sin embargo, cuando aprendas a hablar en positivo, vas a aprender a divertirte. Tu vida tiene que ser divertida. Divertite con tu familia, en tu casa, con tus amigos, con tu pareja, y la atmósfera comenzará a cambiar.

4) Alimentar la pasión
La pasión te activa la energía interna. La pasión te hace más fuerte, más flexible.
La pasión te da el impulso extra que necesitás.
La pasión te hace persistente y te recuperás más rápido.
Muchas depresiones son generadas por problemas con terceros. Si bien no podemos llevarnos bien con todo el mundo; tenemos que aspirar a llevarnos bien con "casi" todos. Para ello, debemos ser respetuosos, respetar el pensamiento de los demás, las convicciones de otros; tratá bien a tus hijos, a tu pareja, al taxista, al mozo. Si aprendemos a respetar y nos alejamos de la gente tóxica, estaremos rodeados de personas maravillosas que nos acompañen y nos ayuden a superar nuestros problemas.
Si tenés alguna inquietud, podés escribirme a Bernardoresponde@gmail.com


Por Bernardo Stamateas /Especial para Diario UNO - redaccion.santafe@uno.com.ar

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