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Martes 23 de Febrero de 2016

Morir por una selfie es ahora más común que fallecer por la mordida de un tiburón

Son cada vez más las personas que buscan registrar situaciones extremas lo que lleva a que existan más accidentes que en ocasiones pueden terminar con la vida de los fotógrafos.

Un reciente estudio europeo afirma que las personas pasan alrededor de cinco horas a la semana tomándose fotos, un número realmente alto que lleva además a producir muchos accidentes como consecuencia de los peligros a los que la gente se expone para conseguir la foto más excitante.
 
En enero de este año ya tres jóvenes perdieron la vida al ser atropellados por un tren mientras se tomaban una selfie en las vías. De acuerdo con la investigación, en 2015 se produjeron más muertes por una foto peligrosa que las que se dieron, por ejemplo, por el ataque de un tiburón.
 
Las cifras que dejó el año pasado son las siguientes: doce muertes por una selfie y ocho por un tiburón. La razón de esta estadística es que las fotografías se toman en "situaciones extremas".
 
En distintos centros turísticos del mundo ya se toman medidas al respecto. En el Parque Nacional de Yellowstone, en Estados Unidos, se emitió una advertencia oficial luego de que cinco personas perdieran la vida al intentar fotografiarse con animales salvajes.

Fuente: La Capital

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