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Domingo 17 de Enero de 2016

Atentado de Al Qaeda provocó 26 muertos en Burkina Faso

El ataque se inició anoche a las 20 hora local (23 de Argentina) y solo pudo ser resuelto ayer a la mañana, lo que mantuvo a buena parte de la ciudad en estado de sitio durante trece horas.  

El ejército de Burkina Faso, ayudado por tropas francesas, puso ayer fin a la toma del hotel Splendid de Uagadugú, donde un comando del grupo yihadista Al Qaeda en el Magreb Islámico (Aqmi) se atrincheró durante horas matando a 26 personas de 18 nacionalidades distintas y reteniendo a otras 156, finalmente liberadas.

El ataque se inició anoche a las 20 hora local (23 de Argentina) y solo pudo ser resuelto ayer a la mañana, lo que mantuvo a buena parte de la ciudad en estado de sitio durante trece horas.

Según fuentes del Ministerio de Seguridad, el ataque comenzó en un restaurante próximo al hotel, situado en el distrito financiero y también frecuentado por occidentales, personal de la ONU y oficiales del Ejército francés.

En este restaurante podrían haber muerto diez personas por disparos y otras 30 fueron tomadas como rehenes.

Poco después, los atacantes hicieron estallar un coche en la puerta del hotel —lo que llegó a provocar el incendio de otros ocho vehículos en la calle— y accedieron al mismo disparando, según relató el ministro de Función Pública, Clément Sawadogo, que celebraba allí una reunión de la que logró salir indemne.

Burkina Faso es un país de Africa Occidental que limita con Malí, Níger, Costa de Marfil, Ghana, Togo y Benín. Se independizó de Francia en 1960.

"Vi a dos personas, una de ellas con una capucha y la otra con la cara descubierta disparando a quemarropa. Uno de ellos era árabe, y el otro tenía la piel visiblemente negra", relató después a los medios el ministro.

El gobierno de Burkina, que informó de la muerte de tres atacantes en la acción militar posterior, describió a los asaltantes como "un árabe y dos africanos".

La respuesta del ejército contó con el apoyo de las fuerzas franceses y agentes de los servicios de inteligencia estadounidenses, que cuentan con bases en el país y en la vecina Malí para luchar contra el yihadismo en el Sahel.

Los atacantes se atrincheraron con los rehenes en las plantas superiores y colocaron explosivos en diferentes partes del edificio, lo que dificultó la acción de los soldados, que tuvieron que avanzar lentamente asegurando cada planta.

Finalmente, abatieron a disparos a los yihadistas y liberaron a 126 personas retenidas en el hotel, aunque se desconoce si alguna de las víctimas falleció en ese tiroteo.

Cuando la situación quedó asegurada, el presidente del país, Christian Kabore, visitó el hotel y convocó a sus ministros.