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Viernes 18 de Marzo de 2016

Cuba y EEUU multiplican gestos ante la visita de Obama

La Habana anunció el fin de un impuesto a la venta de dólares; Washington facilitará el tráfico naval con la isla. El domingo llega el presidente Barack Obama.

Cuba y Estados Unidos preparan el clima para la histórica visita de Barack Obama a la isla el próximo domingo. El gobierno cubano anunció la quita de un impuesto a la compra de dólares, mientras Washington mejoró el status que otorga a los puertos cubanos, medida que facilitará el futuro intercambio comercial y de pasajeros.
El canciller cubano Bruno Rodríguez anunció que su gobierno eliminará el 10% de impuesto para comprar dólares en bancos y casas de cambio. La decisión cubana es una reacción a un grupo de disposiciones anunciadas por el gobierno estadounidense esta semana para flexibilizar las sanciones impuestas a la isla hace cinco décadas con el embargo comercial, y se producen a tres días del arribo del presidente Obama a la isla. “Este gravamen del 10% ha servido para compensar a las instituciones financieras por los riesgos que ha generado el uso del dólar’’, expresó Rodríguez a periodistas, en una sala de prensa flamante que será usada durante la visita de Obama. Ese porcentaje del 10% se cobra a las personas que con dólares opera cambios para obtener el “CUC”, el peso local vinculado al dólar. Este gravamen perjudica a los turistas y a los numerosos cubanos que reciben remesas de familiares desde Estados Unidos.
Pero Rodríguez dijo que Cuba intentará hacer una serie de transacciones financieras internacionales en los próximos días “para ver si es cierto que no habrá sanciones”. De funcionar, eliminará la penalización del 10% sobre el dólar. En otras palabras, la medida se anunció pero todavía no se efectivizó.

Los puertos. Casi en respuesta al anuncio cubano, Washington anunció ayer que retiró a Cuba de la lista de países que tienen poca seguridad en sus puertos, medida que elimina un importante impedimento al libre tránsito de embarcaciones en el estrecho de Florida. El cambio allana el camino para que buques estadounidenses como cruceros, barcos de carga e incluso transbordadores efectúen travesías de ida y vuelta sin inconvenientes. Las embarcaciones ya no tendrán que esperar a que la Guardia Costera estadounidense suba a inspeccionarlas, aunque todavía podrán hacerles revisiones al azar.
  A este anuncio estadounidense se suman las medidas publicadas por el gobierno estadounidense esta semana, que constituyen el cuarto paquete de medidas dispuestas desde que en diciembre de 2014 Washington y La Habana iniciaron su histórico proceso de restablecimiento de relaciones diplomáticas y normalización de los vínculos.
En este año y tres meses Obama recortó el entramado de leyes del embargo, al permitir más viajes de ciudadanos, autorizar el comercio con empresas estatales cubanas y permitir el uso de dólar en las transacciones. Sin embargo, Obama no logró que el Congreso derogara las leyes que sustentan el embargo comercial, dado que su partido Demócrata es minoritario en ambas Cámaras. Debió recurrir a sus “poderes ejecutivos” para recortar el embargo.
“Las medidas anteriores hicieron poca diferencia en la aplicación real del «bloqueo» y no han funcionado debido al carácter integral y opresivo de éste’’, se quejó ayer el canciller Rodríguez en relación a estas medidas precedentes de Washington. “Nos encontramos estudiando el alcance y los efectos prácticos que podrían tener las medidas anunciadas hace 48 horas’’, agregó Rodríguez, de manera cautelosa.

No a reformas políticas. El canciller cubano reiteró la posición de no aceptar “condicionamientos” a su política interna para el levantamiento de las sanciones. Obama y su gobierno han sido claros en que exigirán al régimen de la isla que avance hacia la democracia, o al menos que tome medidas concretas que alivien la represión de los opositores, hoy todos ilegales y considerados meros “disidentes”, los que son sometidos a repetidos arrestos y procesos penales. “En nuestra relaciones con Estados Unidos no está de ninguna manera, en la mesa de negociaciones, la realización de cambios internos en Cuba que son y serán de la exclusiva soberanía de nuestro pueblo’’, dijo Rodríguez. El régimen unipartidario construido por Fidel Castro se considera así, sin medias tintas, el representante legítimo del pueblo cubano. Rodríguez indicó que las transformaciones que se realizan en Cuba, impulsadas por el presidente Raúl Castro, obedecen a la necesidad de lograr mejoras económicas para lograr que el “socialismo cubano sea cada vez más justo’’. La realidad indica que la isla se ha quedado en el tiempo, cada vez más aislada de la economía de la era de la globalización. El plan de Castro parece ser una copia del de China y Vietnam: reformas económicas sin apertura politica alguna.
Obama llegará a Cuba el domingo para una visita histórica, la primera de un mandatario estadounidense en casi 90 años, que se extenderá hasta el martes.