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Miércoles 03 de Febrero de 2016

Cultura, política y economía, en el segundo día de visita oficial de Castro a Francia

El presidente cubano redobla esfuerzos con altas autoridades políticas francesas para poner fin al embargo norteamericano desde una nueva página en las relaciones globales.

El presidente cubano, Raúl Castro, se reunió ayer con altas autoridades políticas francesas en el segundo día de su visita de Estado a Francia, que abre una nueva página en las relaciones internacionales de la isla y en sus esfuerzos por poner fin al embargo norteamericano.

Cultura y política dominan la apretada agenda de Castro, que empezó la del segundo día de su visita de Estado a Francia con una reunión con la directora general de la Unesco, Irina Bokova, quien lo felicitó por "el proceso de transformación y apertura" de su país, según fuentes de la organización con sede en París.

Castro y Bokova destacaron las excelentes relaciones bilaterales entre Cuba y la Unesco, cuya sede regional latinoamericana está en La Habana.

El primero reiteró en el encuentro que "Cuba está dispuesta a colaborar con todos los países del mundo", recordando su papel de mediadora en el proceso de paz colombiano y su ayuda para combatir la epidemia de ébola en Africa, según las mismas fuentes.

El presidente cubano se reunió después con el presidente de la Asamblea Nacional, Claude Bartolone.

Tras un almuerzo con el presidente del Senado, Gérard Larcher, Raúl Castro fue recibido en la alcaldía de París, una visita protocolar que cumplen todos los mandatarios extranjeros que realizan visitas de Estado a Francia.

Castro se reunió durante media hora con la alcaldesa de París, Anne Hidalgo, con la cual evocó proyectos de cooperación entre París y La Habana en materia de intercambios culturales, de urbanismo y de restauración del patrimonio arquitectural de la capital cubana, indicaron fuentes del equipo municipal parisino.

En el encuentro, sumamente "cordial y afectuoso", Hidalgo evocó su apego a la igualdad de derechos y a la legalización del matrimonio homosexual. Según las mismas fuentes, Castro le respondió que es "naturalmente opuesto" a la medida, pero que su posición respecto a la homosexualidad "ha evolucionado", "ha escuchado mucho a su hija", la sexóloga Mariela Castro, y ahora piensa que "cada cual debe vivir su vida como lo desea".

Raúl Castro se reunió después con el primer ministro Manuel Valls, último encuentro político de la visita a Francia.

El presidente cubano no tuvo encuentros con la prensa en ninguna de sus actividades de ayer. Y el lunes, tras reunirse con Hollande, los dos mandatarios hicieron solamente sendas declaraciones, sin aceptar preguntas de los periodistas.

El programa oficial de su viaje a Francia concluyó anoche con una visita al Museo del Hombre, recientemente restaurado. El miércoles emprenderá el viaje de regreso a Cuba.

Hacia un modelo chino. En el capítulo económico, el vicepresidente Ricardo Cabrisas y el ministro de Comercio Exterior, Rodrigo Malmierca, que acompañan a Castro en el viaje, se reunieron con empresarios franceses en la sede del Medef, la principal organización empresarial francesa, donde recalcaron el compromiso de Cuba de diversificar sus relaciones comerciales una vez que sea levantado el embargo impuesto por Estados Unidos al país.

"Les puedo asegurar que está muy lejos de nuestra intención que (nuevos) empresarios desplacen a los de otros países que han estado durante todo este tiempo trabajando con nosotros con éxito", dijo Malmierca.

"Lógicamente, no vamos a bloquear a los empresarios de Estados Unidos, también serán bienvenidos", pero tenemos "una fuerte vocación de diversificación de nuestras relaciones económicas".

"No queremos volver a depender de un solo mercado en el futuro", dijo el ministro, como fue el caso en la historia de Cuba con Estados Unidos después de la independencia y con la URSS después de la revolución.

"Queremos separar al Estado de la dirección empresarial", afirmó, recalcando que los empresarios cubanos "tienen que reaccionar" ahora sin esperar "orientaciones del gobierno".

Estas afirmaciones reflejan una nueva política cubana, que se verá favorecida por el acuerdo firmado el lunes en París sobre la deuda cubana con Francia, en la estela del alcanzado en diciembre por La Habana con el Club de París, y el respaldo dado a Cuba por el presidente francés François Hollande en el plano internacional, estima el investigador Jean-Jacques Kourliandsky.

"Cuba se orienta hacia un modelo a lo chino, con una economía más abierta y un sistema político bajo control", considera Kourliandsky, especialista en América latina del Instituto de Relaciones Internacionales y Estratégicas (Iris) de París.

Hollande instó el lunes a Estados Unidos a levantar totalmente el embargo a la isla, que calificó de "vestigio de la Guerra Fría", y afirmó que hoy se abre "una nueva página de la historia entre Francia y Cuba, y más allá entre Europa y Cuba, y mañana entre el mundo y Cuba".