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Jueves 31 de Marzo de 2016

Dilma señaló que la radicalización en Brasil “se parece al nazismo”

La presidenta de Brasil comentó un episodio ocurrido en Porto Alegre, donde una pediatra se negó a continuar atendiendo a un bebé porque sus padres militan en el Partidos de los Trabajadores (PT).

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, dijo que la radicalización que se apoderó del país a raíz de la crisis política “se parece mucho al nazismo”. “Es triste. Este país nunca tuvo ese lado fascista. ¿Estigmatizar a las personas por lo que piensan? Eso se parece mucho al nazismo”, dijo la mandataria al comentar un episodio ocurrido en Porto Alegre, donde una pediatra se negó a continuar atendiendo a un bebé porque sus padres militan en el gobernante Partido de los Trabajadores (PT).

“Primero se le pone una estrella en el pecho (y alguien) y se dice que es judío. Después se lo mete en un campo de concentración. Esa intolerancia es imposible, no puede ocurrir”, añadió Rousseff, quien enfrenta un proceso en el Congreso que puede resultar en su destitución, al cual, al igual que ella, grupos de izquierda y diversos movimientos sociales califican de “golpe”.

Rousseff sostuvo que a raíz de la radicalización de la sociedad brasileña, el país debe “resolver ese proceso de mi 'impeachment'”. “Brasil no puede ser partido en dos partes. Un golpe tiene ese poder. No es correcto que las personas sean estigmatizadas por lo que piensan. No se creará la convivencia democrática con esta situación. Tenemos que luchar para superar este momento. No se puede unir al país destilando odio”, subrayó la presidenta. Afirmó que los fundamentos sobre los que se basa el pedido de apertura de un juicio político en su contra, que tramita en la Cámara de Diputados, no son legítimos.

Rousseff es acusada de haber practicado maniobras contables en 2014 para maquillar la verdadera situación económica del país. Básicamente, su Gobierno se atrasó en transferir a los bancos públicos los recursos para pagar a los beneficiarios de programas sociales, como el Beca Familia, que paga una mensualidad a familias de bajos recursos.

Como los bancos pagan en tiempo y forma, aunque el Gobierno no le haya transferido los fondos, se configura lo que puede interpretarse como un delito de “responsabilidad fiscal”, el cual, según la ley, expone al presidente de la República a la posibilidad de ser destituido.

Rousseff reafirmó que en su caso no existe base legal para su destitución: “Sin ninguna duda, la destitución del presidente de la República sin base legal es golpe. ¡Es golpe!”, subrayó. “El nombre 'golpe' es muy doloroso para algunos. Quieren que renuncie. ¿Por qué? Primero porque es embarazoso. Segundo por el hecho de que creen que las mujeres son frágiles. Nosotras, de hecho, somos sensibles, pero no somos frágiles. Hay una diferencia entre una cosa y la otra”, aclaró.