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Martes 25 de Agosto de 2015

El Estado Islámico destruyó otro templo patrimonio de la Humanidad

Destruye todas las construcciones preislámicas. La construcción, del primer siglo de la era cristiana, se hallaba en Palmira, ciudad antigua de Siria que el EI capturó en mayo.  

Los terroristas del Estado Islámico (EI) dinamitaron uno de los más famosos templos de la histórica ciudad siria de Palmira, causando una "pérdida considerable" para la humanidad, denunció la Unesco. El oasis de Palmira alberga las ruinas monumentales de una gran ciudad que fue uno de los más importantes focos culturales del mundo antiguo, en tiempos de la influencia helénica y romana de Medio Oriente.

La última destrucción del EI, anunciada el domingo y ayer confirmada por la Unesco, es la del templo de Baalshamin, que comenzó a construirse el año 17 después de Cristo y fue embellecido por el emperador romano Adriano el año 130. Baalshamin, dios del cielo fenicio, se asocia a Aglibol (dios de la luna) y a su hermano menor Malkbel (dios del sol). Las líneas claramente clásicas del monumento estaban embellecidas por columnas dóricas. La directora general de la Unesco, Irina Bokova, consideró la destrucción del templo como "un nuevo crimen de guerra y una pérdida considerable para el pueblo sirio y la Humanidad". El grupo islamista "mata a personas y destruye lugares, pero no puede acallar la Historia y no conseguirá borrar esa gran cultura de la memoria mundial", prometió.

Irreparable. Pero el daño es irreparable, y Palmira, una vez una floreciente localidad turística gracias a su patrimonio sin par, difícilmente podrá recuperarse. El Estado Islámico considera "blasfemas" a todas las obras religiosas preislámicas o cristianas, en especial a las estatuas, que tacha de"idolatría". Contra lo que a veces se afirma, el EI no actúa con una violencia ciega, sino que se sustenta para estos actos de barbarie en el derecho islámico histórico, acuñado en la medieval "Sharía". El máximo líder del EI es además doctor en teología islámica. Bajo este criterio, el EI ya ha destruido varias joyas arqueológicas en Irak y Siria.

Después de arrebatar a las fuerzas del régimen sirio el control de Palmira en mayo, el EI ejecutó a más de 200 personas, 20 de ellas en el teatro antiguo. "Nuestras más sombrías predicciones están desgraciadamente cumpliéndose", se lamentó Maamun Abdelkarim, director general de Antigüedades y de Museos de Siria al anunciar la destrucción del templo de Baalshamin. Tras haber conquistado Palmira, los yihadistas "han llevado a cabo ejecuciones en el teatro antiguo, han destruido en julio la famosa estatua del León de Atena y transformaron el museo en tribunal y prisión.También han asesinado al director de antigüedades de la ciudad". La semana pasada, el grupo decapitó al director Jaled Al Assad, de 82 años, hombre de fama mundial por sus conocimientos sobre Palmira. "Los habitantes dijeron que el EI había despedazado el cuerpo de mi padre después de tenerlo colgado de un poste durante un día", declaró Mohamad, hijo de Jaled Al Assad. "Mi padre repetía a menudo ‘Moriré de pie, como las palmeras de Palmira'", relató.

"La destrucción de bustos funerarios de Palmira en la plaza pública, delante de gente y niños convocados es un espectáculo de un perversidad que deja helado", había denunciado Irina Bokova el pasado 3 de julio. Los islamistas destruyeron en abril en Irak con excavadoras, picos y explosivos el emplazamiento arqueológico de Nimrud, máxima joya del antiguo imperio asirio. También arrasaron Hatra, ciudad del período romano de 2.000 años, y el museo arqueológico de Mosul. Más de 300 emplazamientos históricos sirios han sido dañados, destruidos o saqueados. En Irak, el EI combate con fiereza en el área central de Ramadi, donde ha causado cuantiosas bajas a la milicias shiítas.