mundo
Martes 22 de Marzo de 2016

El relato de un santafesino que estuvo a diez minutos de los atentados

La opinión de un santafesino que vive en Bélgica. 

El escenógrafo santafesino, Jerónimo García, se preparaba el mate esta mañana ​para salir a trabajar. Antes de abrir la puerta de su casa en el barrio Schaerbeek de Bruselas, atendió la llamada de su compañero laboral que daría cuenta del acontecimiento que hoy impactó al mundo. 
Decidió quedarse en su hogar -ubicado a diez minutos de donde ocurrieron los bombardeos- hasta al mediodía para retomar sus actividades. Durante las primeras horas del día se informó a través de Internet con amigos y noticieros sobre los sucesos que sacudieron la ciudad en la que vive desde hace seis años. 
¿Cómo viste a la ciudad hoy después de los atentados?
"La ciudad quedó bastante parada. La gente está conmocionada porque ahora las bombas les tocan más de cerca, a la guerra la están viviendo en carne propia. Y con mucha policía en la calle, con muchas medidas de seguridad en todos los lugares públicos. En los días que siguen seguramente se verá también que no todos los metros van a a estar funcionando, ahora por ejemplo funcionan parcialmente. Las líneas donde estuvieron las bombas y los puntos como más claves donde supuestamente podrían poner bombas estarán cerrados. Hoy por ejemplo en la línea de metros donde explotó una de las bombas fue prácticamente abajo o cerca de donde está ubicado el parlamento europeo. y se vivirá tenso porque la gente tiene miedo". 
Jerónimo le cuenta a Diario UNO que en su barrio hubo allanamientos todo el día. Vive en el barrio árabe en la ciudad gris que él describe como gótica. "Es donde supuestamente se encuentran los terroristas", agrega.
 ​"La gente está paranoica y aterrorizada. Los atentados son justamente para eso, para aterrorizar y generar miedo. Se crea también una convivencia tensa porque acá en bruselas conviven 160 nacionalidades diferentes. Hay dos barrios donde viven poblaciones de origen musulmán y los que vienen de países árabes. Hay belgas de tres generaciones que nacen acá pero que son descendencia árabe. Y se crea una tensión en la calle porque la gente desconfía y se estigmatiza a los musulmanes y árabes por los atentados terroristas, lo cual para mi no tiene nada que ver pero se empieza a generar un conflicto en la convivencia del día a día."​
Sentado frente a la mesa, con vista a su jardín en el cual bien al fondo se ven las vías del tren que van para todo Bélgica, Jerónimo comenta que las medidas de seguridad aumentaron a nivel 4 en diciembre después de los atentados de París. "Desde ese momento hay muchas medidas de seguridad, en las calles andan los militares y la policía".
"De alguna manera también es como que se vía venir que esto iba a pasar, era raro que en Bruselas no pase nada. Pasó en Londres, en Madrid, en París ahora dos veces y acá está el parlamento Europeo y es donde se toman todas las decisiones a nivel Europa. Y es, desde mi punto de vista bien personal, desde aquí que se está haciendo todo lo posible para que estas cosas no paren de pasar porque mientras se siga bombardeando en estos países estos conflictos van a seguir". 
¿Cómo te sentís vos al estar viviendo tan cerca del conflicto?
"Yo trato de no paranoiquearme mucho la verdad. He viajado por Latinoamérica, Asia, África y conozco bastante Europa, y en ningún lado del mundo estás completamente seguro. Cuando fui a Santa Fe hace tres años todo el mundo se persiguía también que por un par de zapatillas te pegan un tiro y te matan en la calle. Acá se piensan que están muy seguros y te vas a tomar un café o un avión para irte de vacaciones y te meten una bomba en un atentado terrorista. Peligroso está en todas partes. Trato de seguir mi día a día dentro de lo posible y que no me perturbe tanto esta situación". 
Después de varios días de estar lluvioso, ayer comenzó la primavera. Cerca de las dos de la tarde, cuando salía el sol, fue a seguir con su trabajo en un departamento que está remodelando y decorando. 
"Los que peor la pasan son las familias que están afuera y no saben bien lo que pasa. Lo ven en los medios y en las fotografías, que son bastante terroríficas, y de esa forma lo ven de lejos y se preocupan más", culminó.

Bárbara Favant / barbara.favant@uno.com.ar