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Jueves 10 de Marzo de 2016

La argentina que engañó con su personaje "Sugar baby" a miles de usuarios de la red social Instagram

Amalia Ulman creó un personaje que se mudó de ciudad, rompió con su novio, se hizo cirugías y se drogó. Todo era una actuación y hoy expone en Londres.

 Entre abril y septiembre de 2014, la artista londinense de origen argentino Amalia Ulman se presentó a sí misma como una “chica Instagram”. Utilizando hashtags populares de micro-celebridades en la red social, Ulman creó una obra de tres partes que explora cómo las mujeres se presentan en línea.

Titulado “Excelencias y perfecciones”, el proyecto vio a Ulman asumir el papel de “cute girl” (chica bonita), “sugar baby” (joven mantenida por su amante) y “life goddess” (diosa de la vida).

Ulman dijo que eligió estos personajes porque, para las mujeres, “parecían ser las tendencias más Amalia Ulman creó un personaje que se mudó a la ciudad, rompió con su novio, se hizo cirugías y se drogó.
Todo era actuación. Hoy expone en Londres

La argentina que engañó a miles de usuarios de Instagram populares en línea. Organizando los personajes en “un orden que podría tener sentido como una narrativa”, Amalia se trasladó a la gran ciudad, rompió con su novio de mucho tiempo, consumió drogas, se sometió a cirugía plástica, se autodestruyó, se disculpó, se recuperó y encontró un nuevo novio.

Para el final del proyecto en 19 de septiembre de 2014, Ulman había acumulado 88.906 seguidores (la cuenta cuenta ahora con más de 110.000). Fue sólo entonces cuando se reveló que todo había sido una actuación, una obra de arte, en lugar de un registro de la vida real.

Presentados simultáneamente en dos grandes exposiciones en Londres, la Electronic Superhighway en la galeria Whitechapel y Performing for the Camera en la Tate Modern, “Excelencias y perfecciones” recibió una gran atención por su manipulación de las plataformas de medios sociales y su reproducción de los estereotipos de género.

El diario The Telegraph se preguntó: “¿Es esta la primera obra maestra de Instagram?”, mientras que Slate la describió como “una sensación del mundo del arte”.
En el corazón de la obra está la relación entre la identidad en línea y fuera de línea.

Frecuentemente descrito como una “broma”, el proyecto de Ulman atrajo críticas de usuarios de redes. La revelación fue una sorpresa para muchos debido a que Ulman se había asegurado de que las entradas encajarían con su habitual producción en los medios de comunicación social.

La autenticidad es una idea central en la cultura de los medios sociales, con frases familiares para la mayoría, tales como “ser uno mismo” y “haz lo que amas”.

Estos ideales se ven reforzadas por la tecnología, ya que las plataformas de medios sociales ahora generalmente requieren —o al menos alientan— el uso de nombres reales y una sola identidad en los perfiles.

Esto contrasta con los principios de la web, que ofrecía mayores oportunidades para el anonimato.

Como el antropólogo Daniel Miller señala, “internet apareció inicialmente para ampliar el campo del anonimato, lo que significaba que la gente podía explorar nuevas formas de identidad, cambiar de identidad o asegurar múltiples identidades con relativa libertad.