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Sábado 25 de Abril de 2015

Pensó que tenía un tumor cerebral, pero la operaron y le extirparon un "gemelo embriológico"

Una estudiante de 26 años experimentaba dificultades con el estudio y la concentración. La protuberancia tenía huesos y cabello.

Yamini Karanam, una estudiante de doctorado de 26 años, nunca pensó que el cansancio, los lapsus y los dolores de cabeza que sentía tendrían un origen tan inesperado: un posible gemelo embrionario, con hueso, dientes e incluso pelo, albergado en su cerebro, según informa The Washington Post. 

Esta joven india se mudó de su ciudad natal en India, Hyderabad, a Indianápolis, en Estados Unidos para estudiar informática. Sin embargo, su nueva vida no fue tan feliz como esperaba. La joven, considerada una alumna brillante, comenzó a padecer fuertes dolores de cabeza, agotamiento, dificultades para la comprensión de textos y conversaciones y lapsus.

Karanam consultó a muchos médicos. Le encontraron un quiste del tamaño de un guisante en el centro de su cerebro.

Sin embargo, los diversos profesionales a los que consultaba no daban con el diagnóstico adecuado y a medida que pasaba el tiempo los riesgos para la joven eran mayores.

Es que la mayoría de los médicos se negaban a operarla ya que los riesgos que suponía la intervención eran mayúsculos y el costo de la operación era sideral.

Sin embargo, la estudiante india juntó fuerzas y diseñó una página web para recaudar fondos. Llegó a juntar 32.000 dólares para su tratamiento.

Con ese dinero, Karanam decisió consultar a los profesionales de una prestigiosa clínica de Los Angeles. El doctor Hrayr Shahinian tomó la sriendas del asunto y decidió operar a la joven con un método muy poco invasivo.

El profesional realizó una incisión en la parte posterior del cráneo e introdujo un endoscopio en el cerebro. Lo que descubrió no fue un tumor al uso, sino un teratoma: una especie de bola de pelo, dientes y hueso. Estos elementos han desconcertado a los médicos durante el último siglo.

Algunos especulan en que podrían ser hermanos gemelos que nunca llegan a desarrollarse, pero que acaban absorbidos en el cuerpo del bebé que sobrevive. De vez en cuando, algunos recién nacidos tienen grandes teratomas unidos a ellos. Por fortuna para la protagonista de esta historia, el doctor Shahinian logró extraer el teratoma.

Ahora, en plena recuperación y aunque no es seguro que esa sea la explicación científica de su problema, Yamini Karanam reconoce haber sentido una "extraña conexión" con esa "gemela maligna que me ha estado torturándola durante 26 años".