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Sábado 16 de Enero de 2016

Murió un bombero de Concordia que contrajo leptospirosis en la inundación

Un bombero de 30 años falleció a raíz de un cuadro de leptospirosis en Entre Ríos, donde los médicos investigan si contrajo la enfermedad cuando trabajó para ayudar a evacuados durante la última creciente de ríos en la ciudad de Concordia.

La víctima fue identificada como Aníbal Carballo, de 30 años, quien era empleado municipal y bombero voluntario, tenía cinco hijos y se domiciliaba en la ciudad de San Salvador.
Carballo fue internado primeramente en la Unidad de Terapia Intensiva del hospital Masvernat con un cuadro de salud muy grave y en las últimas horas había sido derivado al Instituto Médico Garat. Profesionales de este sanatorio privado confirmaron el deceso del joven, que además era empleado municipal y padre de cinco hijos.
Como otros bomberos voluntarios de todo el país, Carballo colaboró durante las inundaciones en Concordia y  podría haber contraído allí la enfermedad.
Tras su muerte, surgió el interrogante sobre si habría tomado o no las dosis de profilaxis que son sumamente efectivas y le fueron entregadas a cada miembro de los cuerpos de bomberos voluntarios.

Cuidados y prevención de la leptospirosis  
La creciente de los ríos Paraná y Uruguay, en la vecina provincia de Entre Ríos, producto de las intensas precipitaciones produjeron inundaciones, generando la migración de roedores que se trasladan a zonas urbanas en búsqueda de comida, lo que trae aparejado un aumento del riesgo de transmisión de diferentes enfermedades.
El Ministerio de Salud entrerriano recordó las pautas de “autocuidado y prevención” a fin de evitar el contacto con animales infectados y el contagio de leptospirosis. 
Dentro de los cuidados que se deben implementar se cuentan no dejar que los niños jueguen en charcos de agua o barro; utilizar guantes y botas de goma al entrar en contacto con agua o tierra de cunetas, desagües y baldíos; y mantener limpios de basura patios o terrenos linderos a las viviendas para no facilitar refugios a los roedores,  entre las medidas principales.
La enfermedad se trasmite por una bacteria presente en la orina de ciertos animales como roedores, perros, vacas, cerdos, caballos y también en especies silvestres. Por ello, es importante higienizar las viviendas con lavandina, utilizando siempre guantes y botas de goma. Asimismo, alejar a los perros de la basura o zonas posiblemente infectadas.
La enfermedad presenta síntomas tales como fiebre alta, dolor de cabeza, dolores musculares, malestar general, enrojecimiento de los ojos, náuseas y vómitos. El período de incubación es de una a dos semanas.
En la segunda fase de la enfermedad, estos síntomas suelen agravarse. Por ello, es de vital importancia no automedicarse y dirigirse de inmediato al centro de salud u hospital más cercano para confirmar o descartar el diagnóstico e iniciar el tratamiento correspondiente.

Factores de la aparición
Los factores más importantes para la aparición de leptospirosis epidémica son las lluvias estacionales y con ellas las inundaciones. Situaciones importantes para la transmisión endémica lo constituyen el entorno húmedo tropical y las deficiencias higiénicas que ocasionan infección por roedores y poblaciones no controladas de perros.
La bacteria sobrevive largo tiempo en el agua o en ambientes húmedos y templados, produciéndose más casos en verano y a comienzos del otoño.

Fuente: UNO Entre Ríos.

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