Colón
Miércoles 16 de Noviembre de 2016

"No esperaba este arranque"

Paolo Montero charló mano a mano con Ovación y destacó la felicidad por el momento que atraviesa Colón luego de nueve partidos jugados. "Sería un mentiroso si dijera que pensaba estar en esta situación, está claro que hasta ahora somos la sorpresa del campeonato", expresó

El martes 28 de junio Paolo Montero dirigió su primer entrenamiento al frente del plantel y el lunes 29 de agosto debutó como técnico sabalero en la máxima categoría del fútbol argentino. Su antecedente inmediato era una muy buena campaña en Boca Unidos de Corrientes en el Torneo de la "B" Nacional. Se lo conocía mucho más como jugador por su carrera en el futbol italiano y en el seleccionado uruguayo que con el buzo de DT, pero desde un primer momento José Vignatti confió en sus condiciones y el tiempo parece darle la razón.

En poco tiempo el uruguayo consiguió identificarse con el hincha rojinegro, pero lo más importante es que supo ganarse el respaldo y el respeto dentro del plantel para obtener excelentes resultados. Los jugadores le creen porque predica con el ejemplo, se podrá coincidir o no con su gusto futbolístico, pero lo que no está en discusión es el profesionalismo con el que se maneja junto al resto de sus colaboradores.

En la previa al cotejo con el Pincha, Paolo aceptó el mano a mano con Ovación en el que se refirió al presente que vive su equipo, pero como siempre teniendo bien en claro lo que debe mejorar Colón para seguir progresando y no dejándose obnubilar por los puntos conseguidos. Una charla futbolera que fue matizada con el mate amargo que lo acompaña a cada paso como todo charrúa.
"Este presente es la premiación a la actitud que tiene este grupo a la hora de entrenar y encarar los partidos" - Paolo Montero, DT de Colón
—Si antes de comenzar el torneo te decían que con nueve fechas jugadas ibas a estar a la par de los equipos grandes y en la 6ª posición, ¿lo hubieses imaginado?
—Con el cuerpo técnico somos muy optimistas, pero sería un mentiroso si te dijera que me esperaba este arranque. Fue muy sorpresivo para nosotros, pero lo que sí confirmo porque se lo dije varias veces a tus colegas y te lo dije en una anterior entrevista, es que este presente es la premiación a la actitud que tiene este grupo a la hora de entrenar y encarar los partidos. No sé si algún jugador se hubiese esperado este inicio de campeonato y mismo los dirigentes. Estamos muy contentos, pero somos realistas, y esto no lo digo como algunos dicen poniéndome el casete, pero basta mirar el campeonato que estamos haciendo, más allá de ser irregulares porque tuvimos partidos malos y buenos, pero aún con los puntos sumados no salimos de la zona peligrosa, porque perdés dos o tres partidos seguidos y te metés en lío nuevamente. Por lo cual nosotros debemos seguir con esta mentalidad, quedan cinco partidos para terminar bien e irnos contentos a las fiestas a comer el pan dulce.
—Apenas llegaste dijiste que los equipos se arman de atrás hacia adelante, por lo cual es de imaginarse la satisfacción al observar que a Colón en nueve fechas apenas le marcaron tres goles y que en siete partidos no le convirtieron.

—Seguro, pero también tuvimos el factor suerte, porque hubo partidos que no merecimos ganar y Broun anduvo muy bien, después con Rafaela hubo momentos del partido complicados. Apareció Carranza y también respondió salvando situaciones peligrosas. Pero eso es producto del esfuerzo de todo el equipo, de todos modos la línea de cuatro y los goleros están teniendo buen rendimiento. Y a eso hay que sumarle la colaboración de todos, ya que se observa un equipo ordenado y prolijo a la hora de defender y eso por suerte lo están haciendo bien. Estamos contentos y además ese es un tema de convencimiento, yo a los jugadores los noto muy convencidos y compenetrados en ese sentido.
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—Hay una realidad y es que si mantenés el arco en cero como mínimo te asegurás de sumar un punto, pero más allá de eso: ¿sentís que por momentos se critica a aquellos técnicos que priorizan la parte defensiva?
—Yo vengo de una cultura uruguaya-italiana, en el que los equipos se armaron de atrás hacia adelante y lo que sí es una realidad y lo hablamos con los jugadores es que si el equipo mantiene el arco en cero siempre alguna chance para convertir vas a tener. De hecho la tuvimos, ya que los mejores partidos que jugamos fue con Patronato que perdimos 1-0 pero tuvimos muchas situaciones de gol; y el otro día con Arsenal en el primer tiempo podríamos haber terminado ganado por dos o tres goles y nadie podía decir nada. Nosotros de lo que sí somos conscientes es que debemos mejorar el rendimiento ofensivo. Pero para eso debemos salir del fondo generando las condiciones necesarias como para que los delanteros tengan más opciones de pases y situaciones para marcar. Y no que Ismael (Blanco) se encuentre desbordando o corriendo más para colaborar por afuera y eso no es beneficioso porque la fuerza de Ismael es dentro del área. Todo eso debemos seguir estudiando nosotros para mejorar la parte ofensiva.
"Las críticas si son deportivas sinceramente no me molestan, tampoco vamos a mentirnos, que el equipo debía mejorar futbolísticamente lo sabían mis hijos de nueve y doce años" - Paolo Montero, DT de Colón
—¿Con el 4-4-2 encontraste el sistema que mejor les sienta a los jugadores?
—Puede ser que eso se haya observado en los últimos dos partidos, pero también con la línea de tres cuando la implementamos con Defensa y Justicia el equipo jugó bien. Defensa venía de protagonizar un partido espectacular con River y la verdad es que ese cambio nos favoreció, porque desde mi punto de vista Defensa no se lo esperaba y se hizo un buen partido. Después vinieron los encuentros con Vélez y Patronato y allí decidimos que era la hora de cambiar y eso te ayuda a seguir creciendo. Vengo repitiendo que es un campeonato tan competitivo y eso te obliga a seguir estudiando y creciendo y todas estas variantes nos sirven al cuerpo técnico ya que nosotros también somos nuevos. Se trata de un aprendizaje permanente, y como hablaba el otro día con Darío (Forestello) que al ser un campeonato tan competitivo, ahora entendés por qué los entrenadores argentinos que andan por el mundo triunfan en todos lados.

—La conclusión sería que después de dirigir el fútbol argentino estás preparado para dirigir cualquier liga del mundo.
—Seguro, acá hay presiones de todo tipo desde lo profesional hasta lo mediático y eso te exige crecer permanentemente a nivel estratégico, táctico y técnico. Además por un tema que no es menor en Argentina y está referido a las hinchadas. Después te vas a Europa y qué presión podés sentir. Es como dijo el Tata Martino cuando llegó a Barcelona "presión es perder un clásico Central y Newell's e irte para tu casa", eso es presión (risas).

—¿Coincidís que con este sistema de 4-4-2 uno de los jugadores que levantó y mucho su nivel fue Pablo Ledesma?
—Para mí Pablo Ledesma, de todos los partidos, frente a Arsenal fue uno de los que más rindió. Nosotros porque no tenemos GPS pero Pablo sin dudas debe ser uno de los jugadores que más corre dentro del equipo, se lo ve por todo el terreno de juego, siempre colaborando y muy solidario. Buscamos de ponerlo en otra posición por su visión de juego y ahora con este 4-4-2 está jugando en la posición que lo hizo toda la vida en Boca.
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El mate fue protagonista principal de la extensa charla que mantuvo Ovación con el técnico sabalero.
El mate fue protagonista principal de la extensa charla que mantuvo Ovación con el técnico sabalero.

—¿En algún momento sentiste que las críticas fueron injustas respecto al rendimiento del equipo o que en todo caso se le pidió más de lo que podía dar?
—La verdad es que no soy de leer a la prensa, pero las críticas si son deportivas sinceramente no me molestan, tampoco vamos a mentirnos, que el equipo debía mejorar futbolísticamente lo sabían mis hijos de nueve y 12 años. Es una realidad, pero si las críticas son de buena fe, como sucede que vienen los periodistas y me dicen que no lo vieron bien al equipo o no les gustó cómo jugó, la verdad es que no me molesta para nada. Y aparte hay que saber escuchar, de repente vos podés decir que a mí me puede servir, por lo cual en ese sentido no tengo ningún problema. Hay que reconocer que estamos en una situación sorpresiva, pero nuestro presente es otro, ya que aún estamos en una zona complicada y todavía no salimos. Estamos muchísimo mejor, pero es como hablo con Juan (Iraola, ayudante de campo) y le digo que nosotros debemos ir partido a partido y pensar siempre como cuando jugábamos en el Atalanta. Termina el campeonato hoy: ¿te salvaste? Sí, al otro domingo termina el campeonato: ¿te salvaste? Pero para eso tenés que sacar puntos siempre.

—El otro día José Vignatti nos decía "ganamos una batalla pero no la guerra". ¿Coincidís con eso?
—Es así, porque nosotros en el torneo estamos sextos porque de repente alguno se piensa que vamos terceros (risas), por suerte en todos los campeonatos siempre hay sorpresas a nivel mundial y ojalá que nosotros seamos la sorpresa de este campeonato que por otra parte lo estamos siendo. Pero es un torneo muy largo, quedan cinco partidos para cerrar el año y para el próximo serán 16 partidos. Es una locura jugar tantos partidos.
"A mí no me gusta que la gente me quiera porque hablé mal de Unión. Yo quiero que la gente me quiera porque a Unión se le ganó en la cancha" - Paolo Montero, DT de Colón
—Y encima en estas cinco fechas vienen encuentros muy complicados: Estudiantes, Newell's, Independiente y Boca.
—Sin dudas que será una buena medida, una vara importante para saber dónde estamos parados ya que esos equipos van a luchar por el campeonato. Fijate que Estudiantes es el primero, Boca está segundo, Newell's cuarto e Independiente octavo pero un punto menos que nosotros. Y luchamos con equipos que tienen grandes planteles, por eso el grupo está remando y convencido de sus fuerzas. Pero tampoco le vamos a mentir a la gente, a mí no me gusta que la gente me quiera porque hablé mal de Unión. Yo quiero que la gente me quiera porque a Unión se le ganó en la cancha. De qué me sirve hablar mal del rival, yo nunca hablé mal de Nacional y soy hincha de Peñarol. Hay respeto y esto es fútbol, por eso yo quiero que la gente me quiera porque el equipo juega bien y porque el equipo tenga aptitud y compromiso y en ese sentido me parece que la gente se siente identificada.

—Hablando con los jugadores del plantel una de las cuestiones que destacan es que la actitud no se negocia. ¿Considerás que esa es una de las virtudes más importantes que tiene el equipo?
—Sí, pero dentro de esa actitud también está el pedir la pelota, de que en el momento crítico como en todo equipo hay jugadores que se ponen la mochila más pesada. El querer la pelota, ayudar al compañero, pero esas son cuestiones de vida y también depende cómo actúa el entrenador. El jugador cuando entrás al vestuario con los ojos te hace una resonancia magnética, yo fui jugador y la tengo reclara en ese sentido. Los jugadores son como tus hijos, que todo el tiempo te están midiendo. A mí no me gusta hablar mucho, de repente habla más Juan (Iraola) o el Chengue (Richard Morales, ayudante de campo), en mi caso me gustan los hechos, por lo cual con los gestos que uno tenga en lo personal y también en el cuerpo técnico ese es un motivo que nosotros también somos así y que no nos puede tocar nadie. Y eso se ve reflejado en el grupo. El profe está las 24 horas pensando en ellos, y entonces los jugadores se sienten importantes sabiendo que estamos trabajando todo el día para ellos.

—En el día a día, ¿te sorprendió algún jugador?
—Hay jóvenes como Sandoval, Conti, Poblete que son futbolistas que tienen condiciones como para triunfar a otro nivel y ojalá que se les dé. Pero en ese sentido estoy contento con todos, porque también tendría que nombrar a los más grandes que son los que tiran del grupo y se entrenan con una predisposición absoluta. En ese sentido el grupo está muy unido y muy fuerte y eso se refleja en la cancha.
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—Si bien faltan cinco fechas para terminar el año, ¿ya pensás en la pretemporada y en hacer uso del cupo para traer dos refuerzos?
—La otra vez tuvimos una reunión con José (Vignatti) y quedamos en hablar esta semana sobre la pretemporada y los jugadores. El problema es que tenés dos cupos y depende de los que se puedan ir. Hoy zagueros en el mundo no hay, y si te llevan a Conti, ¿qué hacés?

—¿Ya tenés pensado qué puestos podés reforzar?
—Sucede que no es sencillo por lo mismo que te decía, si vos tenés 22 años y te viene una oferta de otro país, ¿qué hacés? Y la verdad es que lo tenés que dejar ir, es el futuro del jugador, pero ya te complica porque podés traer dos jugadores, no es como a mitad de año que podés traer 15 refuerzos. Pero igual tenés que dejarlo ir porque es la ley de la vida, no podés atar a un jugador porque nunca se saben las vueltas de la vida. De repente te venías a entrenar y te doblás, el barco a veces pasa una vez sola. Ese es el tema, por allí te llega una oferta concreta por un jugador importante y más por puestos en los que a nivel mundial hay una gran carencia. Por todo eso tenemos que hablar con José y después de analizar el contexto ver bien qué podemos traer, quién se va y quién se queda. De repente algún futbolista que tuvo pocos minutos se quiera ir y tampoco lo vamos a atar. Los jugadores que estemos pensando en traer tienen que querer venir, como dijo alguna vez Griguol: "Maradona y después son todos parecidos".
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—¿Qué partido imaginás frente a Estudiantes?
—Para nosotros es un partido importante, pienso que Estudiantes nos va a salir a atacar, no creo que planteen el partido como hicieron ante River. Pienso que no van a apostar al contragolpe y nosotros vamos a tener mucho cuidado porque en esta clase de partidos si te convierten en los primeros minutos después entrás en su juego. El fuerte de Estudiantes es esperar y después contragolpear, y además la pelota quieta. Pero también tiene buen mediocampo, es un equipo agresivo a la hora de presionarte y salir rápido. Es una buena medida para nosotros, pero los jugadores lo saben, en estos partidos no precisás ni hablar, ni motivar, porque ya sabés lo que te estás jugando. Son los partidos más lindos para jugarlos, nosotros a veces queremos entrar a la cancha cinco minutos (risas) para estar ahí cuando te están matando a pelotazos, sentís impotencia y querés meterte para darles una mano a los jugadores.

—Seguramente que el balance hasta acá es muy positivo teniendo en cuenta que es tu primera experiencia en la división mayor del fútbol argentino.
—La verdad es que estamos recontentos en Santa Fe, la gente nos trata bien. Nosotros somos uruguayos y con los argentinos tenemos un plus, porque ustedes nos quieren mucho. El trato es espectacular desde todo punto de vista. Hasta con la gente de Unión que me encuentro en la calle, son muy respetuosos con nosotros. Y nosotros no andamos de prepotentes ni vendiendo humo, cuando vos más arriba estás en determinadas situaciones, más desapercibido tenés que pasar. Estamos satisfechos de la manera en que nos está yendo y ojalá que la gente nos siga apoyando.

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