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Domingo 13 de Diciembre de 2015

Ocho consejos saludables para disfrutar las fiestas

¿Cuántas calorías tiene la mesa navideña?, ¿cómo evitar darse atracones? La importancia de las pequeñas raciones.

Se acercan las fiestas y es tradición juntarse con la familia para compartir la cena, a la espera del brindis. La gran tentación de probar un poco de todo está ahí y con esto los peligros de ganarse algunos indeseables kilos de más.

Una cena navideña puede llegar a tener hasta unas dos mil. Solo con esta comida se supera la media necesaria para una persona adulta por día. La solución, como muchos creen, no es la de ayunar durante todo el día para darse una comilona antes de las 12.

Para cuidar la figura no se necesitan grandes sacrificios, sino solo unos pequeños cambios, que ayudan a reducir tanto las calorías como las grasas de las comidas.

Moderar: Los especialistas aseguran que la clave está en la moderación, no en la prohibición. En ese sentido, recomiendan no quedarse con las ganas y probar todo, aunque en cantidades pequeñas. Una manera de hacerlo es utilizar platos pequeños, para no tentarse.

Entrada: Esencial que sea liviana. Una manera de reemplazar las clásicas entradas frías repletas de fiambres y quesos es a través de los bastoncitos de verduras, utilizar quesos untables descremados en vez de mayonesa y también probar con lomito horneado, jamón cocido natural o pavita, que son bajos en grasas.

Probar sacarle la piel: Para muchos es casi un sacrilegio, porque la piel de las aves suelen ser sabrosas, pero para evitar ese momento de conflicto se las puede sacar antes de cocinar. Si la excusa es que sin piel, las aves quedan secas, se las puede humedecer con dips de quesitos descremados, mayonesas bajas calorías o hasta mostaza. Todo depende del gusto.

Adiós a las grasas: Es un viejo secreto, pero que muchas veces se pasa por alto: ¡Utilizar la parrilla! Sea la del asado o una asadera con rejillas en el horno. Esto permite que la grasa se derrita y caiga.

Hola a las verduras: Tienen una ventaja, dan sensación de saciedad de manera rápida por la gran cantidad de fibras que poseen y son bajas en calorías.

Cuidado con el alcohol: Son altamente calóricas. Un viejo secreto es alternar un vaso de alcohol con uno de agua, que sí quita la sed.

Los postres: Las frutas siempre son una gran opción y no tiene porque ser "aburrido" para los chicos. Se pueden presentar cortadas en láminas, en brochetes o a través de la refrescante ensalada.

Al día siguiente: Es un clásico que el mediodía siguiente se coma aquello que sobró durante la cena de la noche. Si no se pudo cumplir con alguno de los pasos anterior, lo ideal es implementarlo para no volver a pasarse de calorías.

Fuente: Infobae

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