Ovación
Sábado 25 de Abril de 2015

“Al Mundial lo sufrí porque quería estar”

El no tener equipo es un tema menor en esta actualidad de Carlos Delfino. El año pasado se quedó en las puertas de disputar el Mundial de España con la Selección de Julio Lamas. 

El no tener equipo es un tema menor en esta actualidad de Carlos Delfino. El año pasado se quedó en las puertas de disputar el Mundial de España con la Selección de Julio Lamas. 
Por ende, a la vista asoma el Torneo Preolímpico de Monterrey (México), que se disputará entre el 25 de agosto y 5 de septiembre. Con dos cupos en juego para los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro. Entonces las energías están todas enfocadas en volver a ponerse la celeste y blanca: “Quiero jugar el Preolímpico, lo mío es pretencioso  y ambicioso pero se tienen que dar varios pasos, cuando haga el control mensual espero que todo vaya bien, lo hablé con Sergio Hernández, me llamó para decirme «te quiero», era para saber cómo estaba, dada la posibilidad que pueda estar en forma me dijo que tengo a disposición la Selección y buscar una forma de que pueda estar con ellos en toda la preparación. Mi objetivo es jugar, no quiero que me regalen nada, deseo competir y ganarme un lugar y por todo lo que trabajo hoy, si Dios quiere en un par de meses ojalá que me pueda parecer a un jugador de básquet con todas las letras”.
Recambio generacional
Mucho se habló en los últimos años del recambio en la Selección argentina que conquistó todo lo que puso en juego a lo largo de una década. La reflexión del Cabezón apunta a la paciencia y tranquilidad de todos: “Se viene hablando hace muchos años, al Mundial lo sufrí porque quería estar, creo que ahora habrá posibilidades para muchos. A Tayavek Gallizzi lo vi en Macabi, me puso chocho, iba de sparring y todos abrimos los ojos y vimos que podía darnos una mano. Tiene que darse un cambio, el viejo se queda lento y hay gente atrás que pide pista, sino jugaríamos con Campana y Milanesio. Hay que aprovechar las oportunidades, en el caso de Taya, él exprimió al máximo todo sumando horas y aprendiendo. Hay que ser inteligentes, el recambio es cercano, después los más viejitos como yo que queremos complicar la situación. Esta camada tuvo la suerte de foguearse y ganar todo en Europa. Hoy el jugador argentino está en el país o Brasil, está cerrado el mercado europeo, el que va no tiene la chance que tuvimos nosotros de jugar en equipos importantes. Está faltando eso, después la talla, el talento, el esfuerzo y las ganas puede que sea el mismo, no tienen el día a día que te exige al máximo, cuando entrenás con nivel alto subís. Hay que dar un tiempo, esta camada creó especialistas del básquet, lo digo por el hincha que no veía básquet, ahora aparecieron por todos lados; si vos le das la 5, tiene que ser Ginóbili, se dará con tiempo, esperemos que sea parecido, creo que es difícil igualar lo que logró este grupo, hay que agachar la cabeza y seguir trabajando”.

La campaña de Unión
Siguió por tevé los dos primeros juegos y se acercó hasta el Malvicino para ver el tercero y cuarto playoffs entre Unión y Ferro. Siempre Delfino se mostró interesado en acompañar al Tate, el club que lleva en la sangre: “Hizo una muy buena campaña, empezó muy bien y terminó acomodándose, nunca tuvo suerte con el americano, es un déficit de la liga, los extranjeros no marcan las diferencias como antes, Unión no encontró, no tuvo suerte, lo veo en muchos equipos, el extranjero de Ferro es distinto, 10 años atrás lo cortaba cualquier equipo, es solvente, Unión con otro podría haber aspirado a otras cosas, alguien más goleador, me hubiese gustado que tenga otra cosa, tuvo mala suerte con lesiones. Compitió de igual a igual. La llave fue complicada y  no tengo dudas de que quedó eliminado contra un gran equipo como es Ferro”.
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El sostén de siempre
La familia, esa que estuvo en todo momento, también es clave para la recuperación final del Cabezón: “En 23 meses pasé situaciones que en la lejanía o con la cabeza en otro lado hubieran sido distintas. Soy un agradecido, estuve presente con mi familia, veo a mis hijos y es mejor estar acá que lejos. Por otro lado extraño lo que era antes, trato de volver, ponerme en forma, soy un calefón en piloto, me apagué, ahora prendí el gas y tengo que encender la llama. Eso fue bueno. Soy muy creyente, perdí a mi abuela, se fue muy rápido y pude estar y despedirme”.

Leandro Buttarazzi/ Ovacion Santa Fe/ leandro.buttarazzi@uno.com.ar