Ovación
Lunes 24 de Agosto de 2015

Cambió pero nada cambia

Darío Franco decidió optar por otro sistema pero su equipo no pudo ganarle a un modesto Vélez. La sequía se extendió y el fantasma del descenso se agiganta

La recta final está en marcha hace rato y Colón cada vez se complica más para mantenerse en Primera División. A decir verdad, mucho de lo que está pasando en la actualidad tiene que ver con que los competidores no sumen, pues el Sabalero está en pozo que su tercer entrenador de la temporada no pudo sacar.
 
La propuesta de Darío Franco es irreprochable, el tema es los intérpretes para intentar defender, recuperar el balón y pensar permanentemente en el arco de enfrente. Algo que en cuentagotas sucedió. Y en esos pequeños tramos de partidos donde el equipo rojinegro fue protagonista no le alcanzó para quedarse con los tres puntos.
 
Ya los empates saben a poco, la impaciencia de la gente va en aumento y en estos nueve partidos habrá dos clásicos, con todo lo que eso significa si el equipo sale mal parado de ellos. Es que casi no hay tiempo para recuperarse y la diferencia entre los que están abajo, con el condimento de que Nueva Chicago, cuando todos le extendían el certificado de defunción, ya ganó dos partidos seguidos.
 
Presión en aumento
Con muchos jóvenes, jugadores de escasa jerarquía, lesionados en cantidad y una racha que llegó a nueve partidos sin triunfos, Colón está en el momento más crítico de la temporada. Necesita ganar y no puede. Pero más necesita nutrirse de una identidad que no llega. 
 
El DT apeló a tres delanteros en un principio, ahora una línea de menos defensores con laterales convertidos en volantes proyectados, un enlace. Varios cambios para este plantel corto, que lucha en cada presentación con sus limitaciones y un tiempo que se va acortando sin que los frutos se proyecten en la tabla de posiciones. Los errores pronunciados son moneda corriente como se vieron el pasado sábado frente a una modesta formación velezana.
 
Realidades similares
Newell’s y Colón protagonizarán el sábado a las 20.30 (podría cambiarse para las 15) un partido entre necesitados. La Lepra aún siente la derrota en el clásico frente a Rosario Central en su cancha, a tal punto que no pudo ganar más y el rendimiento está en retroceso. Su DT Lucas Bernardi intenta encabezar un proceso de recambio con la inclusión de muchos juveniles donde Maxi Rodríguez es indispensable como uno de los experimentados. El Sabalero, que no tendrá a Villarruel, podría contar con Cristian Llama y Pablo Ledesma en otro partido de alto riesgo.