Ovación
Domingo 13 de Marzo de 2016

Colón sacudió a River y se metió en la pelea

Colón batió a River por 4-1 y puso fin a una racha de tres derrotas consecutivas. La figura del partido fue Alan Ruiz quien marcó tres goles, en tanto que el restante fue anotado por Mauricio Sperduti. En el complemento fue expulsado Adrián Bastía, que se perderá el Clásico.

La reacción llegó en el momento justo, luego de tres derrotas consecutivas Colón sacó pecho nada menos que frente a River y supo reaccionar a tiempo para consumar un triunfo decisivo en la previa al Clásico que se jugará el próximo sábado. El equipo conducido por Darío Franco dio una muestra de carácter ya que arrancó el cotejo perdiendo por un nuevo descuido defensivo y la sensación era que sería muy complicado de revertir ya que no estaba jugando bien.
River, con una formación alternativa dominaba el juego sin tener profundidad pero el partido se disputaba en el campo del elenco rojinegro. Colón metía y corría pero le faltaba juego, porque no aparecían Pablo Ledesma, Víctor Figueroa ni tampoco Alan Ruiz. 
En consecuencia, el Sabalero se paraba unos metros atrás e intentaba apostar por el pelotazo largo para Mauricio Sperduti, quien por derecha era el más activo de los hombres en ofensiva. El cotejo se desarrollaba en la mitad de la cancha, porque ambos equipos distribuían a sus jugadores en ese sector del campo de juego. Y el trámite era más que discreto.
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En ese contexto, River se sentía un poco más cómodo, pero no lo suficiente como para establecer una diferencia marcada con su rival. De hecho, la primera acción de peligro se generó a través de un córner que ejecutó Ruiz desde la izquierda e Ismael Benegas anticipó a todos pero el balón se fue desviado.
El Millonario respondió con un débil disparo de Andrés D’Alessando que Jorge Broun no tuvo inconvenientes en controlar yendo al piso. Y cuando poco pasaba en el partido, un centro de Milton Casco desde la derecha encontró la pierna de Emanuel Mammana quien anticipó a Benegas y con el pie derecho remató junto al palo izquierdo de Broun que nada pudo hacer para evitar la apertura del marcador.
Era injusto el triunfo del elenco conducido por Marcelo Gallardo ya que si bien jugaba un poco mejor, no era suficiente como para ponerse arriba en el resultado. A todo esto Colón, era empuje, ganas pero se mostraba muy errático para manejar el balón y construir sociedades, al punto tal que prácticamente no merodeaba el arco custodiado por Marcelo Barovero. Pero la noche del Brigadier López se tenía reservada una sorpresa que iba a aparecer en todo su esplendor a partir de los 32’. En ese instante hizo su aparición el dueño de la camiseta 10, para, en una maniobra individual, sacar un latigazo de izquierda desde afuera del área que venció la resistencia de Trapito.
Colón lo estaba necesitando y Alan no faltó a la cita. Se hizo presente de la mejor manera poniéndose el equipo al hombro para demostrar que estaba vivo. Y que de ninguna manera se podía perder este partido ante un River descolorido que hasta ese momento ganaba de casualidad.
En el final de la primera etapa, D’Alessando tuvo a su favor un tiro libre en la puerta del área, pero su remate se fue por encima del horinzontal en una chance clara como para establecer el segundo luego de una falta evitable que había cometido Adrián Bastía.
La etapa final arrancó de manera muy similar a lo que había sido el comienzo del encuentro, con el visitante manejando la pelota pero sin ser claro en los metros finales y con el equipo rojinegro agazapado para jugar de contra y esperando con más gente en defensa.
No es casualidad que luego de la lesión que sufrió Diego Lagos en el primer tiempo y con el marcador igualado, el entrenador sabalero haya apostado por el Polaco Bastía para darle mayor solidez a la defensa y ser un equipo equilibrado. Con tres volantes para la recuperación, se soltó Víctor Figueroa y allí se vio la mejor versión del ex Newell’s. Más suelto en ataque y con menos obligación en el retroceso participó del segundo y tercer gol levantando considerablemente su rendimiento.
En un puñado de minutos Colón sentenció la historia cuando de ninguna manera se vislumbraba un deselance tal como para ponerse tres goles arriba. A los 8’ Figueroa desbordó por la izquierda y su centro encontró la pierna de Mauricio Sperduti que llegaba apareado junto a Vega. Pareció que fue el Gordo el que empujó el balón para decretar el 2-1. Y tres minutos después el oficio de Ledesma hizo que Ignacio Fernández se vaya expulsado.
El ex Boca encabezó una nueva contra y en un momento se frenó ante el asedio del ex Gimnasia que lo perseguía por detrás. Por ello, el volante lo esperó y Fernández se lo llevó por delante. Fernando Rapallini no dudó y lo expulsó.
Fue un golpe anímico para River que quedó aturdido y un minuto más tarde un delicioso pase en cortada de Figueroa lo dejó a Ruiz cara a cara con Barovero. Allí, el delantero rojinegro hizo pesar toda su jerarquía y apeló al manual del definidor para esperar que el 1 millonario vaya al piso para picarle el balón y poner el 3-1.
Pero el show de Ruiz no concluyó luego de dos golazos, dado que a los 14’ fue a presionar la salida de Barovero y cuando el arquero quiso rechazar el balón, el 10 sabalero levantó el pie y la pelota le rebotó para establecer el 4-1. Un blooper propiciado por el grave error de Barovero, pero que también tuvo el mérito de Ruiz de ir a presionar pese a la ventaja en el marcador.
El resto estuvo de más, salvo por la insólita expulsión que lo priva a Bastía de jugar el Clásico. El volante con su equipo ganando por tres tantos pegó dos patadas y el árbitro lo expulsó de manera justa. Fue la única mancha negra en una noche estupenda que tuvo todos los condimentos y que le permite a Colón llegar revitalizado y el ánimo por las nubes para jugar el partido que nadie quiere perder y que todos quieren ganar.
Mirá los goles del partido