Ovación
Viernes 28 de Agosto de 2015

Con más dudas que certezas

Newell’s y Colón atraviesan un presente muy malo y ambos, además de no ganar, son cuestionados por sus simpatizantes

Se podría mencionar que ambos equipos están urgidos de conseguir una victoria. Newell’s hace cinco partidos que no gana, mientras que Colón hace nueve que no suma de a tres. Incluso coinciden en otro aspecto y es que los dos se están adaptando a un nuevo entrenador. Lucas Bernardi y Darío Franco asumieron en la segunda etapa del torneo.
 
Por ahora, ambos están en deuda, no solo por los resultados, sino también por el juego que desplegaron sus formaciones. Más allá de estas similitudes, la realidad indica que el Sabalero está comprometido con el descenso y que no puede descuidarse en ese sentido. Mientras que la Lepra no tiene inconvenientes con el tema de los promedios, pero sí la pesada mochila de haber perdido cuatro clásicos consecutivos.
 
Muy lejos quedó aquel triunfo aplastante por 3-0 ante Racing en el debut de Bernardi, ya que luego encadenó dos derrotas y tres empates, pero con el agravante de que en cuatro partidos no marcó goles y recién rompió esa sequía en el último juego ante Atlético de Rafaela, cuando Ignacio Scocco convirtió desde los 12 pasos. De este modo, el técnico cosechó seis puntos sobre 18 en juego, con una eficacia del 33,3%. De allí, los cuestionamientos que vienen sufriendo el plantel y el cuerpo técnico por parte de sus hinchas.
 
La presión que soporta Newell’s es uno de los puntos que puede jugar en favor de Colón, en caso de que el partido no sea favorable al elenco local. En el Coloso Marcelo Bielsa viene de igualar 0-0 ante Temperley y el cotejo anterior fue derrota ante Central por 1-0. Es un dato a tener en cuenta por parte del Sabalero, que intentará hacer su juego, pero también pensando en las necesidades de su rival para dar el golpe.
 
Franco sigue sin ganar como entrenador Rojinegro, pero la falta de resultados no lo desvía de su camino, ni de sus convicciones. Por ahora son mucho más los errores que los aciertos, por lo cual sigue en la búsqueda del funcionamiento ideal. Para este partido modificará el sistema táctico, incluyendo a un volante central como Gerónimo Poblete en lugar de Gustavo Villarruel, expulsado ante Vélez. Con esta modificación, el entrenador pretende equilibrar el mediocampo en función de lo que fue el segundo tiempo frente al Fortín y, a partir de allí, comenzar a manejar el balón. Los carrileros serán Pablo Cuevas y Clemente Rodríguez, que tendrán libertades para pasar al ataque; pero cuando Colón pierda la pelota automáticamente retrocederán para terminar marcando con cinco defensores.
 
Alan Ruiz será el enganche, pero con la posibilidad de volcarse hacia la izquierda, para que Cristian Guanca pase a jugar por el sector derecho. Mientras que, como es habitual, Pablo Vegetti será el referente de área. El ex-Gimnasia aún no convirtió y en los últimos partidos su rendimiento fue muy bajo, pero el técnico sigue confiando en sus condiciones.
 
Para Colón, de aquí al final, todos los partidos son finales. Si bien está seis puntos por encima de Nueva Chicago y Crucero del Norte, que hoy son los dos equipos que perderían la categoría, la realidad indica que no está en condiciones de regalar absolutamente nada. Se dice que el camino más corto para llegar a los triunfos es jugar bien, pero a esta altura de las circunstancias, para el Sabalero impera obtener una victoria jugando como sea. Cuanto antes la calma debe llegar para dejar de lado este estado de incertidumbre y ebullición que vive Colón, no solo dentro del campo juego, sino también fuera del mismo, con los hechos que se sucedieron en la semana, como lo fue la repudiable visita de la barra al plantel.