Ovación
Lunes 24 de Agosto de 2015

Desatenciones que duelen

Unión prorrogó en Victoria una tendencia que comienza a encender la luz de alarma, en un equipo al que sistemáticamente le están convirtiendo casi desde el vestuario

Es muy difícil en el competitivo torneo de Primera División arrancar perdiendo. Si bien es cierto que Unión, en algunos casos, pudo levantar resultados adversos y poder llevarse las tres unidades, hay dos puntos que se vienen acentuando en esta campaña que no deja de ser buena desde que volvió a la elite.
 
Caso a caso
Ya en su primera salida, el Tate empezó perdiendo desde el vestuario. En la 2ª fecha el 22 de febrero, Nueva Chicago puso el 1-0 a los 2 minutos de la mano de Lucas Aveldaño. Después lo daría vuelta hasta que se lo empataron. En la 4ª fecha, el Torito Cavenaghi abrió la cuenta a los 3’ de iniciado el pleito en el Monumental. Después, aquel 8 de marzo, el elenco de Leonardo Madelón levantó dos goles de diferencia para igualarlo 2-2.
 
En la ciudad de Rosario, Newell’s a los 8’ ya le ganaba a Unión 1-0 el 6 de abril por la 8ª jornada, con gol de Víctor Figueroa. La Lepra aquella vez se impondría por 2-0, provocándole a los santafesinos el primer revés en la competencia.
 
El primer antecedente de dar vuelta un partido fue en el Centenario José Luis Meiszner de Quilmes, cuando en apenas 2’ el Cervecero estaba arriba 1-0 con un penal de Rubén Ramírez. Aquella noche sería soñada para Enrique Triverio, al anotar los tres goles para el 3-1 final.
 
En la visita de Belgrano al 15 de Abril, el hábil volante Lucas Zelarrayán ponía el 1-0 a los 10’, en otro duelo que después empataría Leonardo Sánchez.

Antes del receso, Gimnasia (LP) le provocó una goleada a Unión al vencerlo en el Bosque por 5-2. En apenas 17 segundos, Ignacio Fernández ponía en ventaja a los de Pedro Troglio y ya a los 17’ ganaban 2-0. Fue una de las actuaciones más flojas en el primer semestre del certamen.
 
Lo más fresco fueron las última tres presentaciones, con un final épico en La Bombonera y las dos derrotas que arrastra actualmente el elenco de Madelón. En territorio Xeneize nuevamente arrancó con un gol abajo a los 7’ por intermedio de Jonathan Calleri. Después, como se sabe, el desenlace fue positivo con aquel 4-3 ante el puntero del certamen.

                                                 
 
Vino el paréntesis por las Paso y Racing llegó a Santa Fe. A pesar de que pueda atribuirse a un error de Saúl Laverni que desembocó en el primer tanto de la Academia (Óscar Romero a los 10’), la cuenta se extendió por intermedio de Gustavo Boun en apenas un cuarto de hora. Otra vez a remar, descontar e intentar llegar al empate, algo que no sucedió.
 
El antecedente más cercano aún está fresco. Con errores que habitualmente el equipo no está acostumbrado a cometer. 
 
Esas desatenciones que en 13’ ya lo tenían al equipo perdiendo por 2-0. Extrañó y mucho la manera en la cual Unión recibió el segundo gol de Tigre. Allí es donde se profundizaron los inconvenientes de concentración. El equipo sabe que puede dar, que está capacitado para llevar a la práctica todo lo que entrena en la semana pero indudablemente en estos últimos partidos no sucedió.
 
Por eso la prudencia del DT para tal vez no decir nada inapropiado una vez terminado el partido. Con simplemente observar el rostro de Madelón se vislumbraba que no era lo que habían ensayado. De hecho los pocos que hablaron con la prensa dijeron que no hicieron nada de lo que habían hablado y sabían que podía concretar el rival.
 
Queda un breve trecho por recorrer. La campaña de Unión, al menos por ahora, continúa en los carriles aceptables para un equipo que viene del ascenso. El secreto estará en plantear puertas adentro la autocrítica que les permita a todos crecer a partir de los errores, no repetirlos y enfocarse en lo que viene, con un rival que también vendrá a Santa Fe a buscar lo que siempre intenta el Tate: ganar el compromiso.