Ovación
Lunes 21 de Marzo de 2016

El quiebre para crecer

Con ocho fechas por delante, Unión tiene la posibilidad de aprovechar el envión anímico de ganarle al rival de toda la vida para acomodar, desde lo matemático, una campaña que hasta el sábado estaba por debajo de lo esperado. Ahora llegará el líder Lanús al 15 de Abril

De todos dependerá, especialmente cuerpo técnico y jugadores que son los que definitivamente entran a una cancha, extender este resultado favorable en el Clásico y tomarlo como el despegue, que por distintas razones el equipo no pudo tener en el este campeonato especial.

Son apenas 16 encuentros, el Torneo Transición llegó a la mitad de su desarrollo y el Tate se encontró con su mejor rendimiento colectivo justamente ante el adversario de toda la vida.
 
Ya nadie discute que le ganó con autoridad, lo goleó por primera vez en el Brigadier López con ese marcador final, pudo convertirle más goles y se llevó hacia la Avenida López y Planes todos los galardones.

 
Creer en el proyecto
Para este 2016, el DT Madelón apostó a jugadores con cierto recorrido para cubrir los huecos de las partidas, aunque muchos de los que vinieron no tuvieron la regularidad esperada.
 
Uno de los casos más significativos es el de Nelson Acevedo, quien hasta el partido del pasado domingo arrastraba en todos los partidos problemas físicos y parecía una sombra del que alguna vez se vio con la camiseta de Racing. Y el chaqueño fue uno de los tantos que aprovechó el duelo especial para recuperar confianza y empezar a pagar con buenas actuaciones la confianza depositada por el cuerpo técnico. Otro del que se dijo que debía ponerse a tono, del que sabe la calidad y lo que puede entregar de mitad de cancha hacia adelante, también fue factor decisivo con sus intervenciones: Martín Rolle.
 
En un juego colectivo como es el fútbol uno o dos pueden desequilibrar pero para que ello ocurra se necesita el granito de arena de todos. Confiar en lo que se plantea, llevarlo a la práctica con concentración más intensidad. Y si aparecen los imponderables que tiene el deporte más popular del planeta intentar sortear dicho escollo.
 
 
Existía también un condimento extra: el público en contra. Y también eso fue lo que potenció a este grupo, que llegó con vaivenes y dudas por lo esgrimido anteriormente en siete capítulos, pero que salió airoso y desde este marcador más actuación tendrá que intentar prorrogarlo por el resto de la competencia.
 
De atrás para adelante
Los primeros defensores se dice que son los delanteros pero una estructura de equipo si desde el golero y los defensores te ofrecen seguridad, el resto siempre se contagia y los talentosos aparecen para poner su cuota de gol.
 
Nereo Fernández, a los 36 años atraviesa un presente venturoso, rápido de reflejos, con personalidad para ser voz de mando, liderazgo dentro y fuera de la cancha.
 
 
La defensa de Unión estuvo integrada por tres canteranos que, como expresó la mayoría antes y después del derby, jugaron “como hinchas”. Claro que ese temperamento, con las revoluciones a mil que pueden conspirar con alguna pierna demás, no lo hicieron salirse del libreto.

Apenas comenzado el cotejo fue Emanuel Britez el que vio la amarilla, pero el defensor esta vez tomó conciencia de la importancia que tiene en este equipo. Se cuidó, abrió el marcador y clausuró su sector con prestancia y garra en alto nivel.
 
Santiago Zurbriggen, el comodín de la defensa para Madelón, se adaptó a su puesto de marcador central y colaboró para elevar el nivel de Rolando García Guerreño. El paraguayo se sintió patrón desde la cueva y sacó todo lo que llegó a su sector. Y el que viene de menos a más, amoldándose a la divisional y sabiendo que tiene que aprovechar esta chance única que le entrega el club en el que hizo el recorrido desde abajo, es Bruno Pittón.
 
El propio Madelón sabía que gran parte de su estrategia debía dar sus frutos en la mitad de la cancha. Había que anular a Ruiz, cortarle los circuitos con el resto y a partir de eso darle velocidad y precisión a la pelota. El resto dependía de la eficacia de Soldano o Gamba (este último más retrasado) o bien con la buena pegada de Nacho Malcorra.

Y apostó con Rolle por primera vez de movida, relegando a Villar. El ex-San Lorenzo, asociado con Martínez, Malcorra y los de arriba era otra arma importante frente a un rival lento, que en todo el campeonato penó en la mitad de la cancha con un solitario Poblete. Cada aspecto que empezó a tramar Madelón, con algunas pinceladas (y otros intérpretes) que mostró en La Bombonera, fueron perfectamente ejecutadas por sus soldados. 
 
El mejor respaldo de los entrenadores son los jugadores. Ellos son lo que pueden tomar una idea e ir al frente en pos de un objetivo común. 

Aquí la meta no solamente era sacarse esa espina de los empates anteriores, sino también quedarse con los tres puntos jugando bien a la pelota. De esto se trataba y ahora es donde luego de varios días de festejos merecidos la cabeza tiene que enfocarse en prorrogar en la tabla lo bueno expuesto en el Centenario.
 

Lindo desafío
El cronograma de partidos, más allá del paréntesis obligado por Eliminatorias Sudamericanas, pone en el camino de Unión a Lanús, el mejor equipo de los 30 (19 unidades en 8 capítulos). Y con 24 puntos en juego, los rojiblancos están a 7 de la zona de clasificación a la Copa Libertadores 2017. En fútbol todo es posible. Si de estados de ánimo se trata, es ahora o nunca para los de Madelón que traen un objetivo no cumplido el año anterior. Después de recibir al Granate, Unión visitará a Atlético de Rafaela, después vendrán al 15 de Abril Tigre y Colón, enfrentará a Aldosivi en el Minella. Después será anfitrión de Argentinos Juniors, pisará el Ducó contra Huracán y cerrará en casa ante Estudiantes.