Federal B
Jueves 31 de Diciembre de 2015

Festejaban un ascenso y terminó en batalla campal

El goleador de San Martín quedó en medio del caos y fue reprimido con gas pimienta. Previamente, los hinchas invasores se apoderaron de su indumentaria.

La hinchada de San Martín se acercó a su "casa" para vivir una verdadera fiesta. Y en un principio lo fue. Pero las cosas no resultaron como los presentes esperaban y todo se salió de control.
Mientras un grupo de simpatizantes agradecía al plantel de Busciglio por la entrega y le pedía a los que querían opacar una excelente campaña del Chaca que no se metieran al campo de juego, sucedió lo inevitable.
Una de las puertas quedó "liberada" y la invasión del campo de juego se produjo en cuestión de segundos. Durante la batalla, donde los jugadores quedaron en una incómoda situación, Javier Villaseca no pudo salir del medio y fue reprimido por un policía cual hincha chacarero.
Despojado de su indumentaria, el goleador del León fue retirado en medio del caos y la incertidumbre. Minutos después, los médicos que lo atendieron confirmaron a Ovación que el Gato había recibido gas pimienta: "Tiene todo el cuerpo irritado, los ojos. Se está recuperando, pero es un proceso de corticoides y lavajes", aseguraron.
Una vez que fueron saliendo todos los integrantes del plantel local, el Gato se retiró por sus propios medios, aunque visiblemente consternado: "Me pegaron un palazo. Es la policía de mierda que tenemos acá en Mendoza", fueron sus palabras.
"Todo terminó de la peor manera. Sólo nos queda pedirle disculpas al hincha de San Martín, se merecían otra cosa", se lamentó el goleador.