Ovación
Domingo 12 de Abril de 2015

“Hay que trabajar mucho”

Leonardo Madelón dijo estar “preocupado como el hincha”, aunque descartó hablar de crisis. “Me siento especialista en corregir, en cambiar todo para bien”, enfatizó.

Las especulaciones quedaron de lado cuando ingresó a la sala de prensa. Unión acababa de resignar un invicto de 8 meses como local y perdió por segunda vez consecutiva desde su regreso a Primera División.
A excepción del capitán Leonardo Sánchez, que realizó escuetas declaraciones para la TV oficial, el único que decidió hablar con los medios fue el entrenador Leonardo Madelón. En el inicio del diálogo se refirió a la actuación de su equipo contra Sarmiento: “Quiero creer que no tuvimos un buen partido, se nos cortó una racha buena en nuestra cancha donde hacía mucho que un rival no podía festejar, sin dudas que hay que reveer cosas que no las voy a exponer públicamente pero me voy a tomar el tiempo tranquilo, pensar en lo que viene”.
Se hable o no del tema, casualmente desde la salida del goleador Enrique Triverio el elenco Tatengue perdió los dos partidos de manera seguida.
Por eso el DT se atrevió a expresar: “Se dieron cuenta de una ausencia como es Kike, que nos afectó mucho, no es una excusa, de cualquier manera estuvimos desdibujados, regalamos un tiempo, tuvimos alguna chance para llegar a la igualdad, aún jugando mal pero pudimos empatarlo creo y nos quedamos sin nada”.
Los secretos desembocan en un solo camino para el orientador rojiblanco, que dijo: “Hay que trabajar mucho, tengo jugadores afuera del equipo que se entrenan en la semana con la posibilidad de jugar, es verdad que hay bajos rendimientos, seguramente estamos teniendo estas cosas, hay una acumulación de tantos partidos juntos, habrá que cambiar, no me tiembla el pulso, busco lo mejor, la relación con los jugadores es muy buena, hay que apretar porque ahora nos equipararon otros equipos”.
Madelón siempre habló de un chip, de un Adn que caracterizó al equipo desde el segundo semestre del año pasado con un magnífico ascenso en el medio. Por eso es tiempo de realizar algunas modificaciones, según pudo desprenderse de sus conceptos: “Vamos a activar todo lo que veníamos haciendo, me siento especialista en corregir, cambiar, todo para bien, me voy a abocar a full, hay que trabajar más todavía”.
 El orientador se pone en la piel de la gente y tomó una derrota en casa como algo doloroso: “Estoy como el hincha, golpeado, no me dan ganas de ver a la familia esta noche como cuando seguramente le pasará a los jugadores, querés dormir hasta el miércoles, siento una vergüenza sana porque el equipo dejó todo, si cada jugador entregaba 5 o 6 pelotas mal no tenés otra alternativa de perder el partido”.
Cuando el equipo cayó claramente el pasado lunes en Rosario frente a Newell’s, el técnico dijo estar ocupado por la actuación de sus pupilos, aunque nunca dejó de ponderar las cualidades de la Lepra. En este caso, Sarmiento volvió a dejarlo con las manos vacías y Leo expresó: “Estoy preocupado porque ojalá que no hayamos perdido el chip, la mística, el Adn, asfixiar, cuidado, nos miran todos, tengo que resolver y hacer variantes, el equipo que parecía invencible y ahora hay que tocarlo. En el primer tiempo, Sarmiento esperó nuestro error, tuvimos dos jugadas claras para empatar, esa suerte que tuvimos en otros momentos hoy (por ayer) no la tuvimos. Hay buena gente en este grupo, mucha capacidad de los jugadores para asimilar este momento y la relación interna es muy buena”.
En todo momento, con dos derrotas en fila, Madelón descartó de plano que su plantel esté en caída libre: “No hay crisis,  si hablamos  de eso estamos equivocados, le tocó perder un par de partidos a Barcelona, hace poco lo hizo 3-0 el Bayer Munich, en Rosario me molestó el cómo, hoy regalamos un tiempo, nos embocaron y después no pudimos entrar en el segundo tiempo a pesar que lo intentamos siempre. Huracán perdió 5 partidos, después les pasó también a otros equipos, hay que sacar rápido esto y preparar el partido de Quilmes que va a ser muy duro”.
En el tramo final no quiso entregar datos respectos los nombres que podrían tener una oportunidad en el próximo compromiso, pero se animó a sentenciar: “Somos un equipo que jugábamos igual de local y visitante, tomábamos riesgos pero siempre buscando el arco adversario, era lindo ver a Unión porque en todas las canchas hacíamos goles, no es el que cruzaba el puente como en otras épocas y perdía los puntos. Quilmes es un rival que no regala nada, espera tu error para facturarlo, cierra bien los espacios, estamos bien, con mucho dolor y una vergüenza sana por lo que sucedió pero sabiendo que el martes vamos a empezar a pensar en el partido que viene que va a ser muy duro para nosotros”.