Ovación
Lunes 20 de Julio de 2015

La campaña de Colón se ubica entre las peores

Con 17 fechas jugadas, el Sabalero suma apenas 18 unidades y si se tratara de un torneo corto, sería de los más ineficaces de los últimos años.

La campaña de Colón en el campeonato está muy lejos de ser aceptable o decorosa, con apenas 18 puntos sobre 51 en juego, el elenco sabalero alcanza un porcentaje de eficacia del 35% y se ubica en la 22ª posición de la tabla, siendo el equipo que más empates obtuvo (nueve). Ganó tres encuentros y perdió cinco, pero sin dudas, que la cantidad de cotejos empatados lo fueron relegando en la tabla de posiciones.
Si el torneo terminase ahora, el Sabalero ni siquiera tendría la chance de jugar una Liguilla para obtener la clasificación a la Copa Sudamericana, que la disputan los equipos ubicados entre el 7ª y el 18ª lugar. Lo cual acrecentaría aún más la sensación de fracaso. Sin embargo, quedan 13 partidos y las posibilidades están intactas, ya que hoy Aldosivi se ubica en la 18ª posición con 21 unidades, es decir tres más que Colón.
Si este fuera un torneo corto, quedarían dos fechas por disputar y Colón aún ganando los dos partidos no alcanzaría la media de los 25 puntos, que siempre se indicaron como los necesarios para no tener problemas con el tema de los promedios. Salvo aquella campaña del Torneo Inicial 13 en donde el equipo sumó seis puntos( recordemos que le descontaron seis), en los demás certámenes superó la suma de puntos actuales.
  En el Torneo Final 13 cosechó 20 puntos, pero dos fechas antes del final, sumaba 19 unidades. Por su parte, en el Torneo Final 14 a dos fechas del epílogo, alcanzaba los 27 puntos. Mirando un poco más hacia atrás,  en el Torneo Inicial 12 en la 17ª fecha el Sabalero tenía 22 puntos y en el Clausura 12 cosechaba 23 unidades.  En el Apertura 11 la cifra era de 25 puntos y en el Clausura 11 de 21 puntos.  Por lo cual hasta el momento, la presente campaña es de la peores de los últimos años tomando como referencia los 17 partidos que lleva jugados Colón.
Más allá de las estadísticas, se debe analizar el funcionamiento del equipo que sufrió una transformación desde la llegada de Darío Franco, al menos en lo que refiere a la propuesta futbolística. De todos modos, por el momento no se tradujo en buenos resultados. Sí es cierto que la formación rojinegra mostró algunas cosas diferentes pero por ahora no alcanza.
De mitad de cancha hacia adelante, el equipo evidenció otras variantes y se mostró más peligroso, al menos en el compromiso ante Lanús. Al poner en cancha una formación más ofensiva, Colón tiene a mano mayores alternativas a la hora de atacar sumando mucha gente en ofensiva. Ante el Granate marcó apenas un gol, pero dispuso de algunas chances como para convertir otro. En cambio ante Chicago llegó muy poco, insinuando más de lo que concretó.
Pero si bien recién se jugaron 180’ en el ciclo de Franco, se puede sacar varias conclusiones y entre los aspectos negativos sin dudas que está la falta de equilibrio que parece tener Colón a la hora de desdoblarse y pasar de ataque a defensa, dado que no tiene en la zona media jugadores aptos para la recuperación, priorizando aquellos que tienen buen manejo del balón.
En el cotejo ante Chicago el esquema fue un 3-4-3, con dos carrileros como Osvaldo Arroyo y Clemente Rodríguez que no tienen como mayor virtud la marca y los dos mediocampistas centrales fueron Franco Leys y Pablo Ledesma. Justamente por esa falta de contención en la zona media, Leys debió irse expulsado porque no alcanzaba a cubrir los espacios existentes en la zona central.
Es cierto que Ledesma da una mano en la marca, pero se siente más cómodo cuando tiene el balón en sus pies para distribuir juego y en consecuencia muchas veces queda mal ubicado y no retrocede de manera adecuada. Ante Lanús su rendimiento fue de mayor menor al igual que ante Chicago, aunque en esta oportunidad fue reemplazado para darle mayor oxígeno a la zona media.
Frente al Granate el volante de contención fue Yamil Garnier quien jugó un buen primer tiempo, pero en el complemento el entrenador lo retrasó para conformar una línea de tres y adelantar algunos metros a los laterales. Pero la variante no le dio resultados, dado que Lanús ganó la mitad de la cancha, comenzó a tomar los rebotes y acorraló al Sabalero contra el arco de Jorge Broun.
Nuevamente se sintió ese desequilibrio, sucede que ante Chicago no se observó en el resultado por tratarse de un equipo sin jerarquía que está en la última posición de la tabla. Pero ante una formación como Lanús lo pagó caro, perdiendo el partido. Pero encima, ahora se viene River en condición de visitante y luego recibirá a Independiente.
Dos partidos realmente muy complicados en los cuales el cuerpo técnico deberá tomar los recaudos necesarios para no sufrir más de la cuenta. En todo caso, no facilitarle las cosas a los rivales, como sí lo hizo en el segundo tiempo ante el Granate. Fue extraño el análisis de Franco cuando manifestó que Colón jugó mejor en el segundo tiempo que en el primero. 
Da la sensación que para visitar el Monumental debiera pensar en un cambio de esquema, o al menos en poner en cancha futbolistas más aptos para la recuperación, ya que para atacar , primero se debe tener la pelota. A veces es necesario cambiar golpe por golpe, como sucedió en la primera etapa ante Lanús, pero en otras oportunidades se debe repensar el planteo de juego, en función del rival que está enfrente.
De ninguna manera se pueden jugar todos los partidos iguales, salvo en el caso del Barcelona o algún otro equipo muy poderoso, que no varían en detrimento del adversario. Pero en el aspecto terrenal y habida cuenta del plantel con el que cuenta, Colón no está en condiciones de jugar palo por palo con todos los equipos. El sábado Lanús se lo dejó bien en claro.

Mariano Casanello / Diario UNO