Ovación
Martes 04 de Agosto de 2015

“La verdad es que nos forrearon y basurearon”

David Ramírez no se calló nada y explotó debido a la situación que viene pasando junto a otros compañeros.

El último partido que David Ramírez jugó con la camiseta de Colón fue el domingo 31 de mayo en el empate 0-0 frente a Estudiantes en el estadio Ciudad de La Plata. En ese encuentro, el volante sufrió una molestia muscular y por ese motivo no estuvo presente en la fecha siguiente cuando el Sabalero fue local ante Huracán. Ese cotejo marcó la despedida de Javier López como entrenador y también la del Mago, ya que cuando Darío Franco asumió, una de las primeras decisiones que tomó fue separar al enganche junto a otros cuatro futbolistas (Emiliano García, Guillermo Ferracuti, Sebastián Eguren y Raúl Becerra).
A partir de ese momento los jugadores comenzaron a trabajar apartados del plantel y en distintos horarios a los que lo hacían sus compañeros. En una situación inédita, ya que no existía ninguna medida disciplinaria como para apartar a los futbolistas. Los dirigentes pretendían rescindir los contratos, dado que el técnico no los iba a tener en cuenta.
Sin embargo, el único que pudo desvincularse fue Sebastián Eguren quien hace varios días se sumó a Nacional de Uruguay. Mientras tanto, los cuatro jugadores seguían entrenando como podían. Pero en las últimas horas por pedido del plantel, el cuerpo técnico les permitió que vuelvan a entrenarse con el resto de sus compañeros.
Cuestiones poco claras que se suceden en Colón y por las cuales nadie otorga certezas. Una situación absolutamente desprolija de la que nadie se hace cargo. Uno de los protagonistas de esta historia, es precisamente el Mago, que en diálogo con La Central Deportiva que se emite por Aire de Santa Fe (FM 91.1) dejó evidenciar su bronca y disparó para todos lados.
“Nos dijeron sobre la hora que debíamos presentarnos a entrenar con el grupo, pero  no fue una noticia comunicada por los dirigentes como sí lo fue cuando nos desafectaron del grupo. No sé por qué nos mandaron a entrenar a otro horario, ni tampoco sé por qué ahora nos convocaron nuevamente. No voy a desobedecer las órdenes, para no recibir más castigo”, expresó.
Para luego agregar: “Parecía que no querían que nos cruzáramos con el resto del plantel, la primera vez que pasó eso nos avisó  uno de los profes y después nos enteramos que fueron los dirigentes los que tomaron la decisión de que no trabajemos con el resto del plantel. Se pasan la pelota uno a otro y todo es muy  desprolijo como siempre, el técnico nos dijo que él nunca decidió que nos apartaran y que no estaba de acuerdo con esa determinación”.
Cuando lo consultaron por los horarios en los que debían entrenar por su cuenta ,tiró: “No nos quedaba otra que obedecer y acomodar los horarios en función del entrenamiento del plantel. Si ellos practicaban a la mañana, nosotros debíamos hacerlo a la tarde, en el horario que nos decían o bien nosotros fijábamos la hora, porque ni siquiera nos comunicaban  la hora”.
Respecto a los responsables de esta situación tiró: “Sin dudas que es responsabilidad de los dirigentes, a un compañero que fue a hablar por nosotros le dijeron que era una decisión que ya estaba tomada. Lo que nunca entendí fueron los motivos para que suceda esto”.
A la hora de hablar sobre el momento personal que vivió junto a sus compañeros, opinó: “Tengo la cabeza destruida y mis compañeros también, nos trataron muy mal y sin razón, más allá del rendimiento de cada uno. Como se manejaron con nosotros nada tiene que ver con el fútbol. Nos sentimos forreados y basureados. Lo mismo sienten mis compañeros. Íbamos a entrenar a la tarde y muchas veces ni el profe asistía. Por ahí el Chueco (Miguel Robledo) que se portó muy bien con nosotros sacaba un profe de las inferiores para que vaya a trabajar con nosotros, porque le daría lástima en las condiciones que lo hacíamos. Nosotros nos rebuscábamos sacando conitos y  estacas, con la experiencia que nos dejó el fútbol y los entrenamientos que hicimos durante toda la carrera. Nos armábamos los trabajos nosotros, pero la verdad es que muchas veces no te daban ganas de nada. Fue muy duro entrenar de esta manera y hoy no estamos a la altura del resto”.