Ovacion
Sábado 20 de Mayo de 2017

Leonard y su lesión alteran la tranquilidad de San Antonio

La calma ciudad texana está pendiente de la posible reaparición de su estrella este sábado en el tercer juego de la serie que gana Golden State por 2-0.

La esperanza de toda una ciudad, una ciudad que deportivamente respira por y para su San Antonio Spurs, estará en vilo hasta que Gregg Popovich se presente en la conferencia de prensa previa al partido, 105 minutos antes del salto inicial, y confirme si finalmente Kawhi Leonard, víctima de un esguince del tobillo izquierdo, estará disponible para el tercer encuentro de la final de la Conferencia del Oeste frente a Golden State Warriors, que será hoy a las 22.


Jeff McDonald, uno de los periodistas de San Antonio Express News que siguen la actualidad de la franquicia, analizó al detalle el tercer cruce y su primera clave fue "encender una vela por Kawhi". Es que si el desafío frente al subcampeón de la NBA era ya mayúsculo con Leonard sano, vencer sin él a un rival que es prácticamente un dream team parece una utopía.


Las señales, a menos de 24 horas, no son positivas: Leonard no participó en ninguno de los entrenamientos y apenas trabajó con el departamento médico. Invisible durante la práctica de anteayer, la máxima estrella de Spurs compareció ante los medios el viernes, tras confirmarse que fue oficialmente enlistado como "en duda" para el duelo de esta noche. Esa duda, sea una estrategia por parte del cuerpo técnico o una real incertidumbre sobre su estado físico, se disipará apenas dos horas antes.


"Si me siento bien, voy a jugar. Quiero ver si puedo correr y al menos ser yo mismo en la cancha", balbuceó el alero en una rueda de prensa de unos cinco minutos. Sus declaraciones se contraponen con su actitud posterior al primer capítulo en Oakland, cuando en el vestuario auguró que estaría presente en el siguiente encuentro, dos días después, algo que finalmente no ocurrió.


Después de observar desde el hotel la aplastante caída que sufrieron sus compañeros en el segundo juego, el Nº 2 intensificó su rehabilitación para reaparecer en una noche que será decisiva para San Antonio: una hipotética derrota lo dejaría al borde de la eliminación, 0-3, frente al mejor equipo de la liga.


"No estoy seguro, no estoy listo todavía. Podría sentirme mucho mejor, pero veremos", profundizó Leonard. En San Antonio, la ciudad que hoy le pertenece a la joven figura de manos gigantes, los sueños de todos dependen de la presencia de su ídolo.


"Estoy 100% seguro de que va a jugar. No hablé con nadie pero es mi instinto. Es el tercer juego, en su casa, y tuvo varios días de descanso. Obviamente ellos son un mejor equipo con él en la cancha. Son otro tipo de amenaza", vaticinó Kevin Durant, una de las tantas estrellas del campeón vigente del Oeste.