Ovación
Sábado 25 de Junio de 2016

"Llegamos espectacular a la final contra Chile"

Messi tomó el micrófono antes de la gran final y en el día de su cumpleaños deseó el título. También habló como nunca sobre las críticas a la AFA.

Nueva York brilla como nunca. O, mejor dicho, como siempre. Lionel Messi habló como muy pocas veces se lo escuchó ante cientos de periodistas. Parece que a Leo lo motiva especialmente estar instalado en esta ciudad de los mil rostros y que siempre genera una paradoja inesperada. Es que cuando más se cree que ya se la conoce a la gran metrópolis de Estados Unidos, la verdad es que nunca se la termina de descubrir. Casi un calco con lo que ocurrió ayer en la conferencia de prensa que brincó el capitán de la selección argentina en la previa a la gran final contra Chile por la Copa América Centenario. Porque cuando todo el mundo pensó que Leo iba a pasar el arado para que los dirigentes de la AFA quedaran sepultados, metió un freno y aceptó como un error haber escrito en su cuenta de Instagram la incendiaria frase: "Por Dios, qué desastre son estos de la AFA".
"Realmente le erré con poner esa frase justo en este momento. Tan cerquita de jugar una final muy importante para nosotros y para el fútbol argentino. No está bien porque ahora todos tenemos que pensar en el partido contra Chile. Estamos muy cerquita del partido y la verdad es que podría haber evitado hacer ese comentario. Igual, lo que me motivó fue que se retrasó el avión para venir a Nueva Jersey y estamos en un momento en el que no podemos dar ningún tipo de ventaja. Por eso me calenté y puse eso. Pero quiero terminar con el tema", fue la suerte de disculpa que ofreció Messi, en una sala desbordada de periodistas de todas partes del planeta que fueron a escucharlo hablar en el día de su cumpleaños número 29.
Justamente de la Gran Manzana se escribieron toda clase de tópicos, aunque hoy la historia dirá que es la ciudad en la que Messi sueña con que esos 29 añitos vengan de una buena vez con el título de campeón bajo el brazo: "Ojalá que este cumpleaños venga acompañado del título. Lo pienso todo el tiempo", dijo, aunque aclaró que todavía no recibió ningún regalo de sus compañeros: "No me regalaron nada. A lo mejor, me lo dan el domingo y es la Copa América Centenario", agregó, con una sonrisa que se hacía un lugar entre esa barba que, según cuentan, está esperando ser rasurada el mismo domingo cuando la Copa esté entre sus manos.

—¿Qué buscaste con esa frase tan contundente hacia a los dirigentes de la AFA?
—Nada, nada. Me gustaría pensar en la final de la Copa. Después del domingo voy a contar todo lo que pienso sobre este tema. Ahora quiero enfocarme sólo en el partido.

—Y con relación al comunicado que hicieron los dirigentes de la AFA, quienes se desligaron de las responsabilidades y dijeron que los organizadores son los responsables de la logística y el traslado de las selecciones, ¿qué pensás?
—No pienso nada. Podría contarlo, pero prefiero callarme y pensar en la final que es lo que realmente importa.

—¿No creés que este grupo se merece de una vez por todas tener un poco de paz y que la dirigencia de la AFA se deje de pelear todo el tiempo por las elecciones o por otras cuestiones?
—Claro que pienso eso. Es lo que más queremos y necesitamos nosotros como grupo. Pero no depende de los jugadores todo lo que pasa. Además, llegamos a Estados Unidos con este problema que existe en la AFA y lo único que hicimos es tratar de que no nos afecte. Nuestro objetivo es ganar la Copa América Centenario. Nada ni nadie nos apartará de ese camino. No pedimos nada raro. Lo único que queremos es viajar tranquilos, descansar, como hace la mayoría de las selecciones del mundo. No pedimos cosas raras ni queremos tener privilegios.

—Después del episodio de tu frase y del comunicado de la AFA, ¿te dieron algún tipo de explicación los dirigentes del fútbol argentino que están con ustedes todos los días y conviviendo en Estados Unidos?
—No hablé con ningún dirigente de los que está acá con nosotros.

—Tal vez si hubieras hablado antes con ellos se hubiera evitado llegar a esta situación tan tensa a horas de jugar la final contra Chile.
—Puede ser. Porque esto no es de ahora. Hace tiempo que vienen pasando cosas en la AFA y nosotros nunca decimos nada. Sólo nos dedicamos a rendir, jugar y darle para adelante. Pero cuando las cosas que no se hacen bien se repiten cada vez con más frecuencia, eso sí molesta. Por eso puse lo que puse ayer (por el jueves) en mi cuenta. Fue una reacción, una calentura del momento. Ya lo expliqué en la primera pregunta. Lo que sí digo es que quiero que la selección argentina tenga la AFA que se merece. Somos una potencia a nivel mundial y no pasa eso. Todo lo que puse fue porque así lo sentí y punto. No es sólo por la demora de un vuelo. Hay muchas cosas que no se están haciendo bien y tal vez no se hacen públicas. Y no solamente tenemos que cambiar por nosotros, sino por las selecciones que viene atrás. Esos jugadores son el futuro y todavía estamos a tiempo de mejorar.

—¿Notás que el grupo siente la carga de los 23 años que hace que la selección no logra un título?
—No, para nada. A los muchachos los veo muy bien. Además, nosotros no tenemos por qué hacernos cargo de los años que hace que la selección no sale campeón. Sabemos lo que vamos a jugar. Chile es una selección muy buena, no es casualidad que también haya llegado a la final y es el actual campeón de la Copa América.

—¿Hay alguna diferencia con relación a cómo transitaron las horas previas a la final del año pasado?
—Creo que crecimos mucho como equipo y, sobre todo, como grupo desde aquella final que perdimos contra Chile. Todas las cosas malas que nos pasaron nos fortalecieron y el equipo hoy está muy fuerte para afrontar la final de esta Copa.

—¿Que la final se juegue en el estadio MetLife, donde convertirte tres goles contra Brasil, tiene algún significado especial para vos?
—De cara a esta final no tiene ningún significado para mí. Sí tengo un buen recuerdo de aquel partido en el que le ganamos a Brasil y yo pude convertir los tres goles. Es un estadio muy lindo para jugar.

—¿Chile llega con una pequeña ventaja teniendo en cuenta de que Argentina está sufriendo mucho con el tema lesiones?
—Espero que no sea así. Es cierto que en todos los partidos se nos viene cayendo algún jugador. Pero confío en que el grupo se sobreponga de nuevo a estas cosas que nos pasan con las lesiones. Por ejemplo, yo no jugué de titular en los primeros dos partidos y el equipo respondió. Acá todos estamos preparados para asumir el rol que nos corresponde.

—¿Imaginás un partido más parecido al que jugaron en el debut o al de la final del año pasado?
—Será más parecido al que jugamos el año pasado. Aunque con Pizzi también el equipo se acostumbró muy bien a presionar alto y no te deja jugar tranquilo. Chile conoce muy bien lo que tiene que hacer adentro de la cancha. Y arriba tiene jugadores como Vidal, Alexis Sánchez o Vargas, quienes en el uno contra uno son muy fuertes. Se nota que es una selección que tiene todo muy bien ensayado. Es muy completa. Igual, imagino una final igualada, con dos equipos que se van a respetar porque tienen un potencial enorme.

—Arturo Vidal dijo que ellos jugarán más liberados porque no tienen la presión del año pasado cuando eran locales. En ese sentido, ¿creés que Argentina está más obligada a ganar la final?
—Los dos estamos obligados a salir campeón. Lo que pasa es que Argentina lo ve como una nueva oportunidad que se presenta porque perdimos la del año pasado. Esta Copa es muy deseada por nosotros. Lamentablemente no la ganamos, pero este equipo está acostumbrado a jugar las finales. En ese sentido no tenemos presión.

—Hace poco Joseph Blatter dijo en una entrevista que te había escuchado decir que eras el mejor, pero no un campeón. ¿Es cierto eso?
—No, es mentira. Nunca dije eso.

—¿Qué virtudes tiene Argentina para ganarle a Chile?
—Es un equipo que maneja varias maneras de encarar los partidos. Cuando necesita tenerla, la tiene. Y cuando la maneja el rival, también sabe cómo contrarrestar esa circunstancia del juego. Durante esta Copa América también demostramos que sabemos defendernos con y sin la pelota. Creo que la única vez en la que no tuvimos el control del trámite fueron esos 10 minutos contra Venezuela, pero igual el equipo ya iba ganando tranquilo el partido.

—¿Es un fracaso no ganar esta final?
—No sé si un fracaso. Para mí sería una gran decepción porque sería la tercera final consecutiva que perdería esta selección. Como dije en su momento, no es fácil llegar a una final del Mundo y a dos seguidas de la Copa América.

—¿El grupo toma a esta final como una revancha?
—No, lo dije cuando terminó el partido contra Estados Unidos, me daba lo mismo si era Chile o Colombia.

—¿Ya pensaste en el momento si llegan a ser campeones?
—No sé, primero quiero vivirlo y después te digo.

—¿Influye en lo mental a la hora de salir a la cancha las dos finales que tiene perdidas este grupo?
—No, porque este grupo ya se olvidó de las dos finales que perdió. Eso no lo podemos cambiar. Lo que sí podemos cambiar es lo del domingo.

—¿Es la última oportunidad que tenés de ganar un título con la selección?
—Espero que no sea la última. Esta es la cuarta final que juego con la camiseta de la selección y ojalá se me pueda dar.

—¿En lo personal necesitás un título para hacer más grande tu leyenda?
—No, yo quiero salir campeón por Argentina y porque este grupo se lo merece después de todas las cosas que le tocó pasar. No por mí. Yo no lo necesito personalmente para mi carrera ningún título. Quiero ser campeón por Argentina.


Mauricio Tallone/ La Capital