Ovación
Domingo 26 de Julio de 2015

Otra vez la fiesta fue de Central

Final del partido. En un partido de alta intensidad, el canalla se paró mejor a lo largo de todo el partido ante un Newell's que mostró apenas algunos chispazo y nunca pudo lograr hacer pie. Fue el cuarto clásico consecutivo que ganan los de Arroyito.

La intensidad fue la constante de la primera mitad. Intensidad que no significa que se haya jugado bien sino referida a que los nervios a flor de piel fueron moneda corriente. Y el que mejor sobrellevó la situación fue Central ante un Newell's que al no poder hacer gala de su mejor arma -la posesión de la pelota- sufrió más de la cuenta, se llenó de foules y generó muy poco en ofensiva.
El clásico comenzó con una sesión de estudio que duró el primer tercio de la etapa. Se prestaban la pelota, no aparecían los espacios y los que saben un poco más con la pelota para generar juego -caso Cervi y Jonás Aguirre en la visita- no encontraban resquicios. Así, el partido se hizo trabado, con muchos roces e imprecisiones.
No aparecían ni Bernardello ni Denis Rodríguez en el local y los de arriba quedaban bastante aislados, por eso en un momento del partido apareció Scocco como el generador de juego.
Un cabezazo del Chelito Delgado -jugando muy bien en la recuperación en tres cuartos de cancha- a los 8', fue bien contenido arriba por Ustari, fue la primera aproximación del partido.
A los 12' un remate de la Fiera cerca del palo derecho fue el primer asomo de reacción, pero al local le faltaba mucho. La más clara llegó 4' más tarde, cuando un córner de Nacho Scocco hizo una comba y rebotó en el travesaño.
A los 20' una salida fallida de Ustari le quedó servida a Jonás Aguirre, pero el volante remató de manera defectuosa desperdiciando una buena oportunidad.
A los 22', Pitana ignoró estando muy cerca un claro penal de Milton Casco a Nery Domínguez, pese a que los reclamos canallas no fueron tan airados.
Ustari se lució a los 24' luego de una volea de Alvarez, y del córner la media vuelta de Donatti se fue muy cerca del palo derecho.
Central era más porque le copaba la parada al rojinegro en el medio, le imprimía velocidad y profundidad a su juego y así generaba situaciones.
Newell's pareció acomodarse en los últimos 10 minutos de la etapa, pero sin llegar a revertir esa imagen de ineficacia para recuperar y generar fútbol a partir de la tenencia.