Ovación
Domingo 27 de Diciembre de 2015

Otro dolor irreparable

A los 17 años Franco Olariaga, jugador de las inferiores de Unión, falleció el sábado en Córdoba mientras jugaba al fútbol con sus amigos. La familia rojiblanca suma otra pérdida de un hijo del club

Unión no termina de asimilar golpes que realmente duelen y llegan muy profundo, hasta el alma. Aún continúa el dolor por el fallecimiento de Diego Barisone. Ahora se suma otra profunda pérdida, la del cordobés Franco Olariaga, quien murió jugando un partido de fútbol junto con unos amigos el pasado sábado. Los Coordinadores del fútbol amateur de Unión, Diego Mosset, Alejandro Trionfini, el PF Leo Aguilar y el entrenador de la categoría 98’, donde jugaba Franco, Leo Burtovoy, estuvieron ayer presentes en el velorio del juvenil de tan solo 17 años.
Mosset le contó a Ovación las sensaciones de un viaje doloroso. “Franco había terminado de jugar al fútbol con sus amigos, se descompuso y por lo que contaron unos chicos amigos que estaban en ese momento tuvo convulsiones, llamaron a la ambulancia, al ser atendido reaccionó por un momento y después no pudieron hacer más nada”,  comenzó diciendo.
—¿Cuál fue el diagnóstico?
—El diagnóstico se lo dieron los médicos a los padres y esos detalles no nos gusta preguntar en un momento así. Lo único que sabemos son algunos trascendidos de algunos familiares cercanos, que dicen que la autopsia  indicaría que se le cortó una arteria. 
—¿Cuándo llegó a Unión?
—Vino a principios de año, hizo la pretemporada con nosotros, estuvo en la pensión, venía de Bell Ville, porque se había ido a estudiar. Él es de Córdoba capital y se fue a estudiar a la Escuela Agrotécnica de Bell Ville. Jugó en el equipo de la ciudad, de ahí vino a probarse a Unión y en febrero ya se estaba entrenando con nosotros. Jugó bastantes partidos en inferiores de AFA, como delantero convirtiendo 10 goles .
—¿Era un buen proyecto a futuro?
—En un proceso bastante normal, le costó de entrada, a pesar de que arrancó de titular, después tuvo una meseta en su rendimiento y terminó muy bien y la verdad que en el 2016 iba a ser el año en que se iba a afianzar.
—¿Pudo ser que se haya desmayado en un partido con River?
—Nunca se desmayó. Porque yo estaba en la cancha, hay mucha gente que habla y  tira la información sin saber. No fue un desmayo, no se sentía bien en un partido y salió, fue tratado por precaución, se le hicieron un montón de estudios, y al mes y medio estaba jugando otra vez.
—Es un año para olvidar rápidamente, ya que lo que ocurrió con Barisone, se suma lo de Franco...
—Fue un año feo, esto nos pone muy mal nuevamente, son cosas totalmente inesperadas, cuesta asimilar todo esto.
—¿Cómo era Franco en su convivencia en el club?
—Era un pibe de perfil bajo, introvertido, hablaba poco. La familia también dijo que era muy querido, se hacía querer, un chico sano, que le gustaba muchísimo jugar al fútbol. Vivía en la pensión, hizo amigos, la familia estaba recontenta de que estuviera en Unión, agradecieron al club, además recibieron los padres mensajes de apoyo de parte de todos los chicos del club, eso de muestra que el pibe era muy querido.