Ovación
Jueves 14 de Abril de 2016

Para descomprimir el clima

Luego de una semana dura en la que fue internado el presidente Marcelo Ferraro y se agudizó el conflicto dirigencial, Colón necesita un triunfo ante Sarmiento.

Demasiados rumores se generaron luego del partido frente a Patronato, desde que Darío Franco les presentó la renuncia a los dirigentes en los vestuarios molesto por el empate final, hasta que durante el fin de semana pensó dar un paso al costado, pero por cuestiones extrafutbolísticas. 
De hecho el lunes por la mañana, antes de que arranque la semana de trabajo, el presidente sabalero Marcelo Ferraro se reunió con el entrenador para observar cómo se encontraba de ánimo para afrontar lo que viene. Allí el entrenador le manifestó que se sentía con muchas fuerzas para revertir la historia y que además del partido ante Sarmiento el gran desafío era tomarse revancha en el Clásico. 
Luego, la reunión de Comisión Directiva y el estado de salud de Ferraro, quien debió ser internado, generó toda la atención en el mundo Colón y se dejó de lado por un momento la situación de Franco. No obstante, en las últimas horas volvió a surgir con fuerza la chance de que el técnico se vaya luego del partido ante Sarmiento o en su defecto posencuentro ante Unión por cuestiones particulares.
 
 De todos modos, este jueves luego de la práctica cuando la prensa lo consultó por estos rumores el técnico fue tajante en cuanto a que nunca había presentado la renuncia (ver en la nota de abajo). Por lo cual habrá que esperar las horas posteriores al choque ante el Kiwi para saber a ciencia cierta qué sucederá con el futuro de Franco. 
Así las cosas, está claro que nada de lo externo ayuda a este momento deportivo en el que Colón no logra levantar cabeza y volver a la senda del triunfo que tanto necesita. Encima, horas antes de viajar a Junín se confirmó que Alan Ruiz no estará presente por una molestia en su rodilla izquierda lo cual disminuye el potencial ofensivo del equipo sabalero.
 El goleador sabalero no venía jugando en un buen nivel, pero se trata del futbolista más desequilibrante con el que cuenta en ataque. Es por eso que ahora Franco deberá decir quién será su reemplazante, para ello cuenta con Pablo Vegetti, Franco Mazurek y también Diego Lagos.
 Aunque este último podría ingresar para jugar como extremo por izquierda, dado que es muy probable que el cuerpo técnico decida preservar a Gerónimo Poblete quien tiene cuatro tarjetas amarillas y si es amonestado no estaría en el Clásico. 
Lo que sí está confirmado es el ingreso de Luis Castillo recuperado de un fuerte esguince en el tobillo derecho en lugar de Santiago Villafañe. Más allá de estos cambios que tenga pensado realizar el entrenador, la realidad indica que Colón deberá primero ayudarse a sí mismo para luego salir de esta crisis que no debe seguir profundizándose.
 
Ni en lo dirigencial ni en lo deportivo Colón está en paz y eso sin dudas que es un problema de cara a una semana muy importante como lo será la que viene en la previa al Clásico. De allí la importancia que tendrá el cotejo ante el Kiwi para llegar mejor desde lo anímico, producto de un buen resultado. En cambio una derrota no haría otra cosa que agudizar un estado de situación que afectaría absolutamente a todos. 
Respecto al análisis del juego, el Sabalero se encontrará con un equipo que está luchando para mantener la categoría y al que obviamente no le sobra nada, pero tiene un técnico astuto como Ricardo Caruso Lombardi que es especialista en intentar cortar los circuitos de juego de los rivales y que viene de obtener dos empates importantes ante Independiente y River. 
Este último, luego de ir perdiendo por dos goles y llegando a la igualdad en tiempo de descuento, lo cual significa un envión muy importante para afrontar el partido de este viernes. Seguramente la propuesta de Colón no variará respecto a lo que venía mostrando, pero sí será determinante que algunos jugadores levanten el nivel y a su vez dejar de ser un equipo previsible en ataque y solidificar el bloque defensivo, ya que el Rojinegro es uno de los más goleados del certamen. 
Pese al ingreso de Adrián Bastía al equipo le siguieron convirtiendo, es cierto que no le llegaron tanto como en los partidos anteriores, pero el problema es que cuando el rival lo ataca siempre da la sensación de que le van a terminar convirtiendo. Y eso aconteció fundamentalmente en el último juego frente a Patronato.
 
Germán Conti levantó y mucho su nivel en los últimos dos partidos, pero sus compañeros en defensa no ayudan demasiado. Los laterales no transmiten confianza en la marca y Osvaldo Barsottini en tres encuentros cometió dos penales absolutamente innecesarios, por ello la defensa tendrá mucho que mejorar para que el resto se contagie y se pueda festejar.