Ovación
Domingo 05 de Abril de 2015

Parada brava con variantes

Desde su regreso a Primera, Leonardo Madelón tuvo tal vez que afrontar la semana más complicada en cuanto a jugadores lesionados. Aun así, el DT confía plenamente en los que tendrán esta noche la oportunidad

A veces las victorias también traen complicaciones. Uno se prepara siempre para dar lo mejor, en este caso, para que el regreso de Unión a Primera División no sea para pelear la permanencia.

Ese mensaje que supo bajar el DT Leonardo Madelón fue el que asimilaron los jugadores que le dieron una alegría a la gente el pasado semestre. Independientemente de llegar a la meta, un claro síntoma del pensamiento de todos los futbolistas estuvo en que siguieron compitiendo en gran nivel una vez consumado el ascenso. 

Por ende, ese hambre de gloria del cual habló muchas veces Madelón, se puso de manifiesto en cada cancha del país. Los desafíos iban a ser superiores, pero el hecho de preservar a la mayoría de los jugadores que ascendieron está dando sus frutos. Pues los que siguen conocen al pie de la letra lo que pretende el cuerpo técnico, en tanto los refuerzos que llegaron vinieron a ganarse un lugar pero siempre dentro de las pretensiones que tiene Madelón.

Pruebas superadas
Nereo Fernández fue el que tuvo problemas físicos pero su ausencia no se sintió por el gran nivel mostrado por Matías Castro.

La defensa de Unión, más allá de los roles dentro de la polifuncionalidad que quiere el orientador, tiene a Rolando García Guerreño como cara nueva. Entre Britez y Zurbriggen se alternan por las bandas; con Marcelo Cardozo a la expectativa para saltar a la cancha, como pasará esta noche en el Coloso Marcelo Bielsa. 

En la zona de volantes, el que no se pudo afirmar por distintos motivos fue Martín Fabro. Atrás esperaban Fausto Montero y Diego Villar. En lo que va del campeonato, el Pipa ya dejó su sello de la experiencia y calidad que le permitieron llegar a jugar mucho tiempo en la máxima divisional.

Mauricio Martínez, con mayor protagonismo, y Sebastián Caballero, tal vez como rueda de auxilio, son dos canteranos que forman parte de la estructura que tiene a mano Madelón. Las constantes lesiones de Juan Rivas le impiden al equipo tener mayor volumen de juego, esa claridad para dar un pase fino o llegar a las espaldas de los volantes adversarios con chances de gol. Si el juvenil no mejora, el Tate lo sentirá por todo lo que le daba al equipo.

Desde la izquierda y hacia adelante, Unión encuentra su mayor capacidad ofensiva en un extremo como Ignacio Malcorra, con una pegada exquisita que sentenció ya a varios goleros.

Y entre Enrique Trivero y Lucas Gamba conformaron una dupla casi letal. Es verdad que el mendocino viene arrastrando una lesión y su capacidad goleadora decayó (el último tanto se lo anotó a River), pero con su gambeta y pique corto desequilibra a cualquier defensa que se le plante enfrente.

Lo de Triverio se verá en la red adversaria en estos dos encuentros, pero sin esperar para hacer futurología, todos coinciden que fue la mejor adquisición que hizo Unión cuando se armó el equipo que consiguió ascender. Venía en un segundo plano, es cierto que había puesto su granito de arena, pero tal vez Kike buscaba desarrollar el juego que no pudo lograr en Defensa y Justicia. Desde el vamos encajó en el equipo, porque si bien sus primeros partidos no fueron con goles, después se soltó y ajustició casi a todos los rivales. Es un jugador con una potencia grande, que sabe lo que es defender, que también junta marcas para el resto de sus compañeros, que va al frente y nunca desentona. 

Muchos empezaron a verlo en este Unión que hace 18 partidos que no conoce la derrota. Quisieron llevarlo al exterior, pero finalmente el propio delantero optó por quedarse. La dirigencia hizo un esfuerzo para adquirir parte de su ficha, pues si todo sigue en esta senda, seguramente lloverán los ofrecimientos y tendrá la posibilidad de progresar económicamente con un pase el año próximo. 
Lamentablemente Claudio Guerra se perdió el comienzo de algo en lo que tuvo mucho que ver. Pues si había un jugador que venía a Unión a buscar su revancha, ese era el artillero de Capitán Bermúdez. Ahora tendrá que trabajar en su recuperación. Guerra sabe que su materia pendiente es demostrar entre los grandes que puede jugar en Primera. Su capacidad goleadora lo catapultó a esta división y es cuestión de tiempo y paciencia para lograrlo.

La gran oportunidad
Cardozo sabe que esta noche deberá rendir para pelear por un lugar, pero uno de los nuevos que tendrá desde el inicio la posibilidad de mostrarse es Fernando Coniglio. El Conejo quedó relegado de Primera una vez que dejó Central. Sus pasos por Sarmiento y Sportivo Belgrano lo alejaron del candelero. Madelón lo conocía y por ende sabe lo que puede rendirle al equipo. Esta noche deberá jugar casi de Triverio, yendo a chocar con los centrales de Newell’s, pero sabiendo que puede descender algunos metros y asociarse con los volantes. El trabajo que intentará realizar es el que tal vez no se ve pero finalmente buscará rendirle al DT y ratificar que no se equivocó cuando lo pidió para esta temporada.

Aprovechar el envión
Cada partido es una historia distinta, cada cancha fuera de Santa Fe tiene lo suyo pero, en este caso, Unión deberá chocar con un equipo que no viene bien. A Vélez se lo sacó del camino y le generó más dudas. Esa es la intención contra Newell’s. Que el apoyo de los leprosos se vuelva en murmullo, a partir de no dejarse arrebatar de entrada y encontrar los caminos que puedan complicar a la formación rosarina. Con nuevos intérpretes, pero la idea de siempre.