Ovación
Sábado 11 de Julio de 2015

Pretende dejar otra imagen

En el debut de Darío Franco como DT,  Colón intentará mejorar la producción futbolística de la primera mitad del campeonato.

Luego de una primera mitad de torneo en donde el equipo lució mejor en la tabla que dentro del campo de juego, la llegada de Darío Franco tiene como principal objetivo que con el correr de los partidos Colón adquiera una identidad de juego, que no logró nunca ni con Reinaldo Merlo ni tampoco con Javier López.
Es cierto que el Sabalero acumula seis partidos sin perder, con  dos triunfos y cuatro empates, no obstante la dirigencia consideró agotado el ciclo del Alemán López y en consecuencia surgió la chance para la llegada de Franco, que convenció a los dirigentes por su manera de plantear los partidos.
La propuesta del extécnico de Defensa y Justicia es muy diferente a la de los últimos entrenadores que tuvo  Colón.  Apenas asumió Franco tomó medidas importantes, como la de prescindir de algunos futbolistas de experiencia (David Ramírez y el uruguayo Sebastián Eguren), pero principalmente de subir a Primera a muchos juveniles, que hoy tendrán la chance de jugar.
Es indudable que Franco tiene mucha personalidad y en su debut como DT de Colón ya ofreció muestras de eso. Luego de observarlo en la pretemporada, definió que Osvaldo Arroyo sea elemento titular, en este caso como volante por izquierda, más allá de ser lateral.
En la previa del choque ante Nueva Chicago, Franco llenó de elogios al juvenil, al decir: “Osvaldo Arroyo es un lateral izquierdo muy completo. Lo que uno considera de un buen lateral izquierdo, lo tiene. Posee  agresividad para marcar, tiene juego aéreo, es rápido, entiende el juego, tiene buena pegada, es dinámico porque hace el carril todo el partido, tiene buen pase de salida y es criterioso con la pelota”, aseguró.
Mientras que el debut de Andrés Mehring tiene aristas diferentes, ya que Jorge Broun fue expulsado en el último cotejo ante Huracán y, en consecuencia, debe cumplir con una fecha de suspensión. En este sentido, se trata de un cambio obligado y no por cuestiones tácticas, como lo es la presentación de Arroyo.
Pero, además, entre las innovaciones que produjo el entrenador rojinegro está la inclusión de Yamil Garnier como marcador central. El ex-Sarmiento de Junín llegó a Colón para jugar como volante por derecha o mediocampista central. Es cierto que en algunos partidos se desempeñó como lateral derecho, pero nunca lo había hecho como zaguero central.
Pero Franco observó cualidades en Garnier para conformar dupla junto a Germán Conti y ubicar a Ismael Benegas como lateral por derecha. En poco tiempo el cuerpo técnico trabajó en distintas alternativas para encontrar un equipo dinámico, que presione arriba y que sea intenso.
Uno de los principales déficits que tuvo Colón en la primera mitad del torneo fue la condición física que se observó en la mayoría de los partidos en los que el rival lo superaba en ese aspecto. Incluso fueron muchísimos los jugadores lesionados y por eso López nunca pudo encontrar una formación ideal, obligado a cambiar por las lesiones.
En eso hace hincapié el nuevo entrenador, de allí que dispuso una pretemporada intensa, trabajando por espacio de dos semanas en doble turno y con los jugadores concentrados. El saldo positivo fue que no hubo lesionados y que Franco pudo contar con los jugadores para los amistosos y también los ensayos futbolísticos.
El único que no pudo sumar minutos fue Cristian Llama, quien ante Huracán había sufrido una distensión en la rodilla y por ese motivo se abocó a trabajar en lo físico.
Ahora esa mejora deberá trasladarse al campo de juego, habida cuenta que la idea de juego del flamante técnico está emparentada con un constante ida y vuelta, sin la necesidad de tener tanto el balón, pero siendo rápido en el traslado.
Si bien no confirmó la alineación titular, Franco tendría decidido apostar por Cristian García como referente de área y que Pablo Vegetti ocupe un lugar en el banco. Asoma como lógica la decisión, dado que durante toda la pretemporada el titular fue el exdelantero de Banfield y Vegetti recién el jueves hizo su primera práctica, sumando minutos en la formación suplente.
Pero si Franco sorprendió con algunas decisiones respecto al equipo titular, también lo hizo para conformar el banco de relevos, desplazando a algunos futbolistas de experiencia para sumar a muchos juveniles. Como por ejemplo Federico Boasso, volante central zurdo que por primera vez entrena con el plantel de Primera y que va a ocupar un lugar entre los suplentes. Mientras que Federico Jourdan retornó al club y en el primer partido también estará en la consideración del técnico.
Lo mismo se podría decir de Cristian Saín, sin lugar en los últimos tiempos. Como se observa, Franco no se casa con nadie y todos tendrán su oportunidad, hoy es un día para comenzar a aprovecharla.