Ovación
Jueves 11 de Febrero de 2016

Quiere reafirmar lo hecho

Colón visitará a Quilmes con el objetivo de mantener el nivel que evidenció ante Arsenal y sumar otro triunfo

Parece difícil de entender que un equipo que jugó muy bien en el debut, que ganó y que además despertó elogios de todo tipo incluidos de Juan Román Riquelme, presente cuatro variantes de una fecha a la otra. Pero las razones son absolutamente lógicas y merecen un análisis más pormenorizado para comprenderlas.
 
En el bloque defensivo serán tres los cambios, dos por cuestiones tácticas y el restante habida cuenta del desgarro que sufrió Yamil Garnier en el primer tiempo del cotejo frente a Arsenal. En el lateral derecho se producirá el debut de Santiago Villafañe dado que ya fue habilitado y en consecuencia ingresará por Luis Castillo.
 

En este caso, el cuerpo técnico siempre incluyó a Villafañe como titular en todos los amistosos, pero no jugó en la primera fecha por no estar habilitado. Por eso ahora, Darío Franco apela al sentido común y lo ubica desde el arranque.
 
Por su parte Clemente Rodríguez cumplió con la fecha de suspensión y por ello también recuperará su lugar en la estructura titular pese a que Raúl Iberbia jugó un buen partido. Pero para el entrenador el ex-Boca es uno de los pilares del equipo y es por eso que pidió que le renueven el contrato.
 
En la zaga central al no estar Garnier, el técnico se inclina por Ismael Benegas tal cual sucedió en el compromiso ante Arsenal. Sin tanto recambio en ese sector de la cancha, la alternativa que elige es la más viable, dado que Lucas Landa ni siquiera está entre los concentrados y que después tiene a mano a Cristian Saín o el mismo Castillo que están más acostumbrados a jugar como laterales, más allá de que en algún momento lo hicieron como centrales.
 
 
Mientras que la mayor innovación, no desde lo táctico pero sí en cuanto a lo posicional se producirá en la mitad de la cancha con el ingreso de Franco Mazurek por Alan Ruiz suspendido, aunque en este caso el ex-All Boys se ubicaría por el sector izquierdo de la zona media y Víctor Figueroa pasaría a jugar unos metros más adelantado por el centro para acompañar en ataque a Mauricio Sperduti y Diego Lagos.
 
Eso al menos es lo que ensayó Franco en la práctica de fútbol y luego lo que expresó ante la prensa antes de viajar. Está claro que hoy el entrenador prioriza jugar sin un referente de área y es por eso que nuevamente queda al margen Pablo Vegetti quien ocupará un lugar en el banco de relevos. 
 
El esquema no se modificará dado que se mantendrá el 4-3-3 pero sin dudas que el mayor desafío será suplir la ausencia de Ruiz quien fue la figura y el goleador en el debut del domingo pasado. El técnico, pese a jugar de visitante, mantiene su postura ofensiva y tal vez en lugar de poner un volante recuperador se inclina por uno que maneja muy bien el balón como Mazurek.
 
Por todo lo mencionado, no debe llamar la atención los cuatro cambios que dispondrá Franco, ya que dos son obligados y los restantes cuentan con argumentos válidos para llevarlos a cabo. Así las cosas el objetivo es mantener el funcionamiento colectivo que se evidenció en la primera etapa, que está claro no es tan sencillo de repetir en un fútbol tan competitivo.
 
 
En este caso, uno imagina que Quilmes advertido del rendimiento de Colón intentará taparle los espacios, apretar la zona de gestación para obstruir el circuito de juego con dos volantes de marca como Adrián Calello y Lucas Pérez Godoy. El sistema que utiliza Alfredo Grelak es un 4-2-3-1 con Ezequiel Rescaldani como único punta.
 
En 90’ fueron más los aspectos positivos que los negativos, pero entre los últimos no se pueden obviar las desinteligencias defensivas que mostró el conjunto rojinegro y que le pudieron costar más caro. Por ello uno de los interrogantes es ver cómo responde la defensa que justamente tendrá tres cambios.
 
 
De todos modos, no siempre se debe hacer foco en el bloque defensivo ya que al tener un mediocampo tan ofensivo y con poca marca es obvio que existirán desequilibrios cuando el rival lo ataque. Son los desafíos a los que se somete este Colón que intenta ser protagonista en cualquier cancha y ante el rival que tenga enfrente. El partido de este viernes supone un nuevo examen que determinará si el equipo continúa por la buena senda o si en su defecto lo de Arsenal fue una ilusión.