Ovación
Miércoles 09 de Marzo de 2016

Rearmarse en defensa tras la baja de Garnier

La dirigencia confía en que Osvaldo Barsottini pueda rescindir con Gimnasia. Isamel Benegas no llegaría ante River

Varios temas son de candente actualidad en el mundo Colón, con tres derrotas al hilo y River primero, y después Unión en el horizonte.

Dejando de lado el apoyo de la actual CD al entrenador Darío Franco, más el día del primer Clásico santafesino, por estas horas las gestiones apuntan a conseguir un reemplazante del lesionado Yamil Garnier, quien precisamente será operado en las próximas horas por el equipo del doctor Eduardo Vega.
 
 
Un pleno a Pucho
Desde el mismo domingo a la noche, cuando se conoció la gravedad de la lesión de Garnier, el propio Franco empezó la búsqueda de un reemplazante para suplir un puesto donde hasta el momento Colón no pudo encontrar buenos rendimientos.
 
Y más allá de algunos ofrecimientos o nombres que se tiraron sobre la mesa, todos coincidieron en que Osvaldo Barsottini puede ser la gran alternativa en una línea defensiva que no puede afirmarse.
 
 
Pucho tiene 34 años, nació en Tandil, pero a lo largo de su trayectoria presenta un amplio recorrido, entre ellos Instituto de Córdoba, donde el actual estratega rojinegro lo tuvo a su cargo. Como suele suceder en varias ocasiones, el conductor de Gimnasia (LP), Pedro Troglio, es uno de los que ahora más insiste en que el defensor se quede en el Lobo.
 
La realidad es clara para el experimentado zaguero: hoy la consideración de su actual técnico está detrás de Maximiliano Coronel, Mauricio Romero y Oliver Benítez.
 
Si bien empezó como elemento titular en las primeras tres fechas del campeonato (Banfield, Patronato y Sarmiento), ya en la cuarta ante Olimpo fue al banco de suplentes y apenas sumó 10 minutos de ese tiempo a esta parte.
 
Esta semana es especial para la ciudad de La Plata por la disputa de una nueva edición del clásico, con lo cual todas las energías apuntan en el campamento tripero a intentar ganarle a su eterno rival.
 
Pero como se apuntó líneas atrás, por Franco, el trabajo de los dirigentes y del mismo Barsottini junto a su representante buscan las herramientas para tener una salida de Gimnasia en procura de buscar otros horizontes y ese protagonismo que sabe no va a tener por lo que resta del presente campeonato en su actual equipo.
 
Los directivos sabaleros son optimistas que antes del fin de semana podría haber novedades. En el fútbol nada está cerrado hasta que no se firma, más aún con situaciones extremas en el medio de un torneo atípico y con casi dos meses de competencia por delante.
 
Pero lo que ayer pudo ser negativo, tal vez hoy o mañana se transforme en positivo y Barsottini se calce la roja y negra en el certamen Transición.
 
Las energías atrás
Esta actualidad de Colón, lejos de aquel inicio con tres éxitos en cadena, realmente concita la atención por los desacoples y errores defensivos cometidos, donde en la mayoría de los casos Jorge Broun fue a buscar el balón al fondo de su arco.
 
En lo que va del torneo, el rojinegro utilizó siete jugadores en defensa: Castillo, Conti, Garnier, Iberbia, Villafañe, Rodríguez y Benegas.
 
En la fecha inicial el DT tuvo que armar una formación con retoques por la sanción de Clemente y la no llegada del transfer de Villafañe (Castillo, Conti, Garnier e Iberbia saltaron a la cancha). Es conocido que apenas duró 18 minutos en campo Garnier por el desgarro que lo mantuvo al margen hasta el partido contra Independiente.
 
El primer sustituto en la zaga fue el paraguayo Ismael Benegas, quien desde que se sumó al Sabalero nunca pudo tener dos partidos buenos. Siempre por una u otra razón sus errores al equipo le costaron muy caro. Pero es lo que tiene a mano Franco, lo que lo llevó al entrenador sumarlo al guaraní para compartir la zaga con el Flaco Conti (único que jugó todos los partidos). 
 
Colón presentó tres partidos y medio la misma defensa (Villafañe, Conti, Benegas y Rodríguez). En el entretiempo del partido contra Rosario Central el orientador resolvió suplantar a Villafañe para el ingreso de Castillo, aunque el Canalla siguió desbordando por todos lados.
 
Y el pasado sábado, en una historia más conocida, Clemente se corrió al lateral derecho (no se sintió cómodo), volvió fugazmente Garnier, recuperó la titularidad Iberbia y se mantuvo Conti.
 
En menos de media hora dos goles, más la dura lesión de Garnier. El análisis debe plantearse desde lo global, aunque con matices puntuales. Porque si los atacantes no colaboran y el medio siempre queda a contrapierna o en inferioridad numérica, el rival siempre tendrá superioridad, si a eso lo combina con velocidad, precisión y efectividad, las consecuencias no son otras que 11 goles recibidos en tres partidos, más otras tantas jugadas claras que salvó Fatura Broun.
 
En estos entrenamientos, con lo que tiene a mano y la posibilidad firme de ir por un recambio, Franco será el encargado de transmitir tranquilidad, mejorar errores y cambiar la imagen ni más ni menos que ante el campeón de América.