Ovación
Domingo 06 de Marzo de 2016

Se equivoca en el diagnóstico

Luego del partido frente a Independiente, el técnico Darío Franco minimizó la labor defensiva. “No creo en lo de la fragilidad”, dijo ocultando el enorme problema que sufre Colón

“No creo en lo de la fragilidad, los últimos dos goles de Independiente llegaron sobre el final, el último en tiempo de descuento, el tercero no sé cuánto faltaba. Antes de eso habíamos estado bastante atentos ante los ataques de Independiente, sabíamos que estaba necesitado como nosotros para quedarse con la victoria”, fue la explicación de Franco luego de la goleada sufrida ante Independiente cuando se lo consultó respecto a las deficiencias en el bloque defensivo.
A todas luces habla a las claras de un enorme error por parte del entrenador en cuanto al diagnóstico, si verdaderamente Franco piensa que un equipo que sufre cuatro goles y al cual el rival además le genera al menos cinco chances más como para convertir, no es frágil para defender, entonces difícilmente pueda encontrar la solución. Si niega las causas será imposible resolver el problema. 
Pero, además, el elenco sabalero viene de sufrir siete goles en los dos anteriores encuentros, por lo cual suma 11 tantos en contra en tres cotejos, con un promedio de casi cuatro goles por partido. Si eso no es fragilidad defensiva, entonces todos observan algo diferente a lo que ve el técnico. Negar la realidad sería lo peor que le puede pasar a Franco, como así también persistir en su idea táctica si los resultados no acompañan.
 Hoy ninguno de los defensores evidencia seguridad, por lo cual seguramente habrá llegado el momento de respaldarlos un poco más y no dejarlos a la deriva siempre mano a mano con los volantes y delanteros rivales. El entrenador continúa afirmando que el núcleo del problema radica en los bajos rendimientos y eso es absolutamente cierto.
 Como también lo es ofrecerle al adversario todo tipo de ventajas para lastimar a su equipo colocando un solo volante recuperador en el medio (Gerónimo Poblete) que debe prodigarse al máximo para ocupar toda la zona central del mediocampo. Así las cosas, cuando el equipo rival supera la zona de medios, llega con suma facilidad al arco custodiado por Jorge Broun. 
Ante Godoy Cruz y Central el elenco rojinegro nunca manejó la pelota y padeció a lo largo de todo el partido. Frente a Independiente jugó decididamente mal los primeros 20 minutos en donde nuevamente fue superado producto de no tener el balón. Recién logró manejarlo a partir del descuento de Víctor Figueroa y en el segundo tiempo sí monopolizó el control del partido, pero sin lastimar.
 No obstante, en cada contra el Rojo siempre estuvo cerca de marcar y un dato que así lo refleja es que Fatura Broun antes del tercer gol de Víctor Cuesta había tapado tres pelotas que tenían destino de red. En la previa al juego del sábado, Franco deslizó la chance de incluir a Adrián Bastía a quien observó bien durante la semana, más allá de que no hizo fútbol para el equipo titular.
 De esta manera, el interrogante que se presenta de cara a River es saber si el Polaco tendrá un lugar en la formación titular sacrificando quizás a algún extremo como el caso de Diego Lagos que nuevamente jugó un mal partido y fue reemplazado. O si en definitiva persiste en su vocación ofensiva e incluye a Nicolás Silva, que entró muy bien en los últimos dos juegos demostrando mayor movilidad y explosión que el ex-Aldosivi. 
Para el último partido Franco metió mano en la defensa pero nada mejoró, si bien Raúl Iberbia participó en ataque, a la hora de marcar mostró las mismas falencias que sus compañeros, por otra parte Clemente Rodríguez no estuvo cómodo en su posición de lateral como derecha, al punto tal que por primera vez en el torneo, el técnico decidió reemplazarlo en los minutos finales.
 En defensa echó mano a todos los recursos pero ninguno le aportó soluciones, por lo cual debería repensar la estrategia y acomodarse a lo que tiene. Adaptarse a lo que hay en el plantel y no seguir manteniendo una sola postura a la hora de plantear los partidos.
 El comienzo del torneo le dio la razón al entrenador pero ante rivales más calificados está claro que no se puede jugar siempre al mismo ritmo, a veces hay que parar la pelota, reflexionar, buscar alternativas y no encapricharse con un dispositivo táctico. Morir con las botas puestas no sirve, es cierto que no se deben perder las convicciones, pero también se debe intentar sobrevivir con los recursos que hay a mano.
 Está claro que Colón no tiene uno de los mejores planteles del fútbol argentino, pero de ninguna manera es un equipo que deba comerse tres goleadas consecutivas. De todos modos sería muy sano para el plantel que la cabeza del grupo, como lo es Franco y sus colaboradores no minimicen la situación y miren para otro lado. Las frases con las que comienza esta nota dan cuenta de eso y conociendo a Franco no parecen de ocasión, dado que cuando debió criticar a sus dirigidos públicamente lo hizo como luego del partido ante Central.
 Aún cuenta con el tiempo suficiente como para cambiar y mejorar el presente, pero los plazos se acortan, en el horizonte asoma River y Unión, frente a este último sin margen de error teniendo en cuenta además que Colón será local. Hoy más que nunca el capitán del barco debe conocer la hoja de ruta y enderezar la embarcación si no quiere chocar de frente con el iceberg.

Por Mariano Cassanello / De la Redacción de Ovación UNO Santa Fe