Ovación
Domingo 08 de Mayo de 2016

Se necesita la reacción inmediata de todos

Colón arrancará una semana clave en la cual los distintos protagonistas deberán dar respuestas urgentes. Los primeros de ellos tendrán que ser los dirigentes para definir los pasos a seguir buscando algún tipo de solución.

Los hinchas sabaleros observan azorados la escasa respuesta y falta de reacción que mostraron en los últimos tiempos tanto los dirigentes como el plantel. Es por eso que luego de la caída ante Vélez y a través de las redes sociales los simpatizantes sabaleros llamaron a autoconvocarse el próximo viernes a partir de las 20.30 en la sede del club para reclamarles a los directivos que renuncien así pueden llamar a elecciones.
Es obvio que las diferencias insalvables que existen en la Comisión Directiva conspiran de manera muy nítida para que el equipo esté atravesando una crisis futbolística que lo llevó a perder dos Clásicos en un mes y a quedar eliminado de la Copa Argentina por Almagro. Y el fiel reflejo de este panorama, fue que el sábado en la cancha de Vélez no hubo ningún dirigente de peso presenciando el encuentro.
Una cosa que resulta inadmisible, si se tiene en cuenta que en los primeros partidos del torneo cuando Colón jugaba como visitante eran muchos los directivos que viajaban para acompañar a los jugadores. Un signo inequívoco de la degradación a la que se llegó por criterios diferentes. Y es obvio que este contexto no se puede sostener en el tiempo.
Hace 11 días José Vignatti en conferencia de prensa solicitó la renuncia de toda la Comisión Directiva para que haya elecciones, lo mismo que ahora piden los hinchas, sin embargo el presidente en funciones Enrique Ariotti descartó esta posibilidad avalado por otros directivos como el caso del secretario general Jorge Giorgetti.
En la última reunión de Comisión Directiva que se llevó a cabo hace una semana existieron discusiones muy fuertes y además de un par de renuncias que se sucedieron también se descompuso Patricio Fleming producto de los altercados ocurridos entre los directivos.
Ese descontrol que vive Colón en lo dirigencial se traslada al campo de juego en donde el equipo carece de un conductor tanto adentro como afuera de la cancha. Es por eso que se ve un Colón sin brújula y absolutamente a la deriva en donde cada uno hace lo que puede. Lejos de ser una estructura colectiva, el Sabalero se circunscribe a lo que pueden realizar las individualidades.
Y así le va, salvo aquel partido ante Olimpo los demás fueron derrotas algunas de ellas sumamente dolorosas como las dos ante Unión y la de Almagro por la Copa. Ya suma siete derrotas sobre 14 partidos jugados y además le convirtieron 26 goles. A lo que habría que sumarle la ausencia de algunos futbolistas importantes, el claro ejemplo de ello es que su goleador Alan Ruiz jugó su último partido ante Patronato.
Por otra parte, renunció Darío Franco, pero la llegada de Ricardo Johansen lejos estuvo de ser solución ya que salvo el partido ante Olimpo, después, el nuevo cuerpo técnico cosechó tres derrotas y en todas ellas el equipo no pudo convertir un gol. Obviamente que el menos responsable en esta historia es Johansen y sus colaboradores, pero la realidad indica que no pudieron revertir el estado de ánimo del plantel.
Hoy lo más importante de resolver es la cuestión dirigencial porque no se puede perder más tiempo, en dos fechas finaliza el certamen y llegará la etapa de las decisiones y la conformación de un nuevo plantel, pero así como están las cosas es imposible que eso suceda. Por lo cual pensando en el bien común se requiere un gesto de grandeza por parte de los directivos.