Ovación
Jueves 19 de Mayo de 2016

“Se portaron muy mal”

Alan Ruiz habló sobre su salida de Colón luego de la agresión sufrida y le apuntó directamente a los dirigentes sabaleros

El presente lo encuentra entrenando en Gimnasia y Esgrima de La Plata, precisamente el rival que tendrá Colón el lunes 23, en la última fecha del campeonato. 
Alan Ruiz jugó su último partido con la camiseta rojinegra en la 10ª fecha en lo que fue el empate 2-2 frente a Patronato, duelo que se desarrolló en el estadio Brigadier López. 
Luego no estuvo ante Sarmiento de Junín por una supuesta molestia en su rodilla y en la semana previa al segundo Clásico se fue de la ciudad por una agresión que sufrió de parte de los barras del club.
Vendido al Sporting de Lisboa, para no perder ritmo futbolístico Alan trabaja junto a su hermano Federico con el plantel del Lobo, club en donde surgió futbolísticamente y debutó en el 2011. 
En charla con TyC Sports habló sobre su salida de Colón. 
“Lo que pasó ya pasó, nosotros hoy en día estamos entrenando en Gimnasia y ya de Colón no hablamos mucho y lo dejamos de lado. Y el lunes se verá qué pasa”, fueron las primeras palabras de Alan Ruiz cuando lo consultaron por esta situación en la que se encuentra.
Respecto a lo que fue el primer Clásico, en donde Federico Ruiz fue insultado por algunos plateístas tras el 3-0 en contra en el estadio Brigadier López, donde Alan respondió, el volante dijo: “No fue por eso, sucede que en un momento los hinchas comenzaron a tirar piedras a la platea y había nenes y algunas abuelas mirando el partido y eso ensucia al fútbol argentino. Por eso en ese momento ya me quería ir del club, en un momento de calentura se dicen cosas que después en frío por ahí no las decís. Igual no me arrepiento de haberme quedado después del Clásico, en realidad yo ya estaba vendido, pero quería terminar de jugar en Colón en agradecimiento a la gente y los dirigentes que me abrieron las puertas del club”.
Respecto a lo que fue el día donde sucedió la agresión y lo que ocurrió particularmente en ese momento expresó: “Fue algo muy raro, siempre entrenábamos con seguridad y justo ese día no estaba la seguridad. Fuimos a entrenar a un predio a 25 kilómetros de la ciudad en donde nunca habíamos ido. Y es raro que lleguen los barras a un lugar así, pero está claro que alguien les pasó información. Pero bueno, es algo feo que no se lo deseo a nadie, pero ya pasó y es algo para que todos abran los ojos y no vuelva a suceder”.
Para luego  explayarse y disparar: “Después del partido con Unión hubo varios incidentes que fueron de público conocimiento y es por eso que hicimos bien en irnos porque las cosas podían pasar a mayores y terminar en una desgracia que no hubiese sido bueno para nadie. Para la familia fue muy duro escuchar por la radio o leer por las redes sociales que me habían pegado es algo muy feo y en consecuencia dimos un paso al costado”.
Sobre los incidentes dijo: “Me pegaron de atrás en la nunca, yo estaba hablando con uno de los hinchas y saltó uno de atrás que no llegué a identificar y me pegó”.
Por último y cuando le preguntaron si tenía algo que decirle a los dirigentes respondió: “Yo no tengo nada que decirles, así como Colón me dio mucho yo también le di mucho a Colón, les di la prioridad para que me vendan, porque yo podría haber vuelto a San Lorenzo y que ellos me vendan. Para mí los dirigentes de Colón se portaron mal, en la semana previa la Clásico fue todo muy raro. Por eso les mando un abrazo grande a los dirigentes (con tono irónico)”.