Ovación
Domingo 16 de Julio de 2017

Un refuerzo con más pasado que presente

La llegada de Marcelo Estigarribia se convirtió en la cuarta incorporación que cerró la dirigencia rojinegra. El volante paraguayo de una vasta experiencia a nivel internacional llega al Sabalero con poco rodaje futbolístico.

Con mucho hermetismo como es habitual, el presidente sabalero José Vignatti cerró la incorporación de Marcelo Estigarribia. Un nombre que no había trascendido en el ámbito periodístico y que sorprendió más allá de que ante la ida de Iván Torres el cuerpo técnico pretendía contar con un carrilero zurdo. La buena relación que mantiene el titular rojinegro con el empresario Pedro Aldave hicieron posible que el volante guaraní rápidamente acordara su arribo a Santa Fe para estampar la firma por una temporada.

A la hora de repasar los antecedentes, está claro que Estigarribia tuvo un recorrido importante, sobre todo si se tiene en cuenta que vistió la camiseta de la Juventus y que fue campeón con la Vecchia Signora en la temporada 2011/2012 disputando 18 partidos y marcando un gol. Por ese entonces era titular en la selección paraguaya que dirigía Gerardo Martino.

Pero con el correr de los años fue perdiendo protagonismo y luego de su paso por la Juventus, vistió las camisetas de Sampdoria, Chievo Verona y Atalanta. A principios del 2016 volvió a su país para jugar en Cerro Porteño y en el primer semestre de este año se fue a los Jaguares de Chiapas. La realidad indica que no terminó de consolidarse en ningún equipo y por se convirtió en un futbolista itinerante.

Está claro que le costó adaptarse a una institución y por eso fue cambiando permanentemente de clubes. Su última temporada en el fútbol de Italia con la camiseta del Atalanta no fue para nada buena. Una lesión en la rodilla le imposibilitó estar a disposición en el inicio del torneo y apenas sumó cuatro partidos en el Calcio y uno en la Copa Italia.

Sumó nada menos que 25' en cancha en la Liga y 90' por la Copa. Eso hizo que fuera cedido a Cerro Porteño en donde llegó a principios del 2016. Con la camiseta del elenco paraguayo tuvo mayor continuidad aunque tampoco su rendimiento fue el mejor. Participó de la Copa Libertadores y de la Sudamericana. Entre ambas competiciones disputó 14 encuentros, ocho como titular acumulando 703' en cancha, con un promedio de 50' por partido.

Pero se le terminó el contrato y emigró al fútbol mexicano a los Jaguares de Chiapas en donde jugó muy poco, apenas tres encuentros, y uno de ellos como titular ante el América en donde marcó su único gol, en tanto que fue al banco en dos oportunidades pero no ingresó. Su paso por México fue intrascendente y eso motivó que con el pase en su poder aguardara por alguna propuesta.

La misma llegó por parte de Colón y por Estigarribia viajó a Santa Fe se hizo la revisión médica y desde este lunes comenzará a trabajar con sus nuevos compañeros. Está claro que el desafío de Eduardo Domínguez es recuperar a aquel jugador que se consagró como el primer futbolista guaraní en ser campeón en Italia.

Viene con poca actividad y deberá adaptarse al exigente fútbol argentino. Lo ayuda la edad (tiene 29 años) pero también es cierto que desde lo físico no se puede dar ningún tipo de ventajas. El nombre seduce pero su presente genera algunos interrogantes. Pese a su gran trayectoria, da la sensación de tratarse de una nueva apuesta de Vignatti.

Dos de ellas no le salieron bien, vale recordar el paso del peruano Diego Mayora y también de Fidencio Oviedo. Jugadores que el máximo dirigente fue a buscar de otras ligas y que no pudieron rendir en su plenitud. Puede considerarse el paso de Torres como aceptable aunque lejos estuvo de descollar. De todos ellos Estigarribia es el que llega con mayores antecedentes, pero que deberá refrendarlos en el campo de juego.