Ovación
Miércoles 20 de Enero de 2016

Un tropezón no es caída

  Unión perdió este miércoles frente a Olimpo por 2-1, en lo que fue su primera derrota en los partidos de pretemporada que disputó en Mar del Plata. Los suplentes, en tanto, empataron 1-1

Unión disputó este miércoles su cuarto partido amistoso de pretemporada (el tercero con el equipo titular) y sufrió su primera derrota. Cayó 2-1 frente a Olimpo de Bahía Blanca, en el predio de APAND, en un cotejo que duró 70 minutos. Walter Acuña y Joel Amoroso convirtieron los goles del elenco que conduce técnicamente Diego Osella, mientras que Ignacio Malcorra –de penal– decretó el descuento para el elenco de la Avenida.
 
Por su parte, con el mismo formato, el partido entre los suplentes terminó empatado 1-1. El sunchalense Franco Soldano adelantó a los dirigidos por Leonardo Madelón, mientras que el juvenil Franco Troyansky puso la igualdad para el conjunto bahiense.
 
Vale recordar que en los anteriores amistosos, el Tate empató sin goles frente a Independiente (a ese partido lo jugó con los juveniles); derrotó a Atlético Tucumán por 1-0 e igualó frente a Quilmes sin abrir el marcador. El último ensayo amistoso en la ciudad balnearia para el elenco rojiblanco será el próximo sábado, cuando enfrente a Alvarado de Mar del Plata. Luego de dicho encuentro, el plantel almorzará y emprenderá viaje de retorno a Santa Fe para afrontar la parte final de la preparación que desembocará en el partido frente a Defensa y Justicia, en Florencio Varela, por la primera fecha del Torneo de Transición 2016.

Nacho Malcorra, Riaño y Rodríguez son las tres armas más importantes que el equipo de Madelón tiene en la ofensiva.
 
El partido principal
El comienzo del encuentro para el equipo santafesino fue el más flojo de los que hasta ahora disputó en Mar del Plata y no tanto porque el rival lo ahogó quitándole la pelota, sino porque la formación de Leo Madelón careció de prolijidad para distribuir el balón, aspecto que sí cumplió y de buena manera ante Atlético Tucumán y Quilmes, en sus primeros cotejos preparatorios.
 
Además la línea del mediocampo estuvo muy separada del fondo, generando un espacio en la zona central que aprovechó muy bien el equipo que conduce Diego Osella. El trabajo de Jonathan Blanco y en algunos pasajes del uruguayo Pablo Míguez (exvolante de Unión), hizo mella en la labor de Mauricio Martínez (jugó a pesar de su inminente partida a Independiente de Avellaneda) y Nelson Acevedo. De esta forma las subidas de Ignacio Malcorra y Diego Villar fueron muy esporádicas.
 
Lo citado anteriormente fue el reflejo de lo poco que hizo Unión en la primera mitad del cotejo, aunque el tanto de Walter Acuña fue a los 5 minutos de iniciado el encuentro, sin dejar de lado que hubo algunos desacoples en el fondo que no habían aparecido en los partidos anteriores, sobre todo cuando el exdelantero de Rosario Central, Cachete Acuña, encaró la zona que custodiaban entre el paraguayo Rolando García Guerreño y Santiago Zurbriggen.
 
La parte final
En el segundo tiempo ese letargo futbolístico que tuvo el Rojiblanco en la primera parte del juego ya no fue tal, sobre todo porque los santafesinos se apoderaron del balón, utilizaron con más frecuencia a Nacho Malcorra para superar en el mano a mano a Ezequiel Parmisari, sin dejar de lado la mejoría que se dio en el traslado de la pelota por parte de los volantes centrales más Pipa Villar.
 
Además, en ese pasaje del enfrentamiento la alineación bahiense le cedió la tenencia de la pelota a los hombres de la Avenida, y apostó a liquidar el partido de contragolpe. Justamente por esa vía los bahienses asestaron el segundo golpe cuando salieron en velocidad desde el fondo, aprovecharon muy bien a Cachete Acuña para que otra vez el Tatengue quede muy mal parado en defensa. La acción terminó en centro y gol de Amoroso.
 
Inmediatamente, la alineación santafesina fue en busca del descuento, lo logró a través de Malcorra desde el punto del penal y hasta el final intentó llegar a una igualdad que hubiera sido el resultado más justo por lo demostrado por las dos formaciones al cabo de los 70 minutos de juego. Pero la inteligencia táctica de un equipo armado para defenderse y salir rápido de contragolpe prevaleció ante la intención de juego ofensivo que tuvieron los Rojiblancos, en donde se acomodaron mejor en el segundo tiempo. Está claro que no puede tener desatenciones en movimientos tanto sea en defensa como en el medio, ya que por lo menos este miércoles le costaron demasiado caro.
 
Lo que queda claro es que a Madelón resta que le confirmen qué será del futuro de Caramelo Martínez, ya que en los partidos que lleva disputado su equipo en el verano se paró siempre de la misma manera y salvo por raras excepciones, con los mismos nombres. Ahora se viene Alvarado el próximo sábado en el último ensayo en La Feliz.
Claudio Cáplan / claudio.caplan@uno.com.ar / Ovación