Ovación
Lunes 22 de Febrero de 2016

Una deuda interna

Unión, que volvió a regalar el primer tiempo –lo perdía por el gol de Emanuel Dening–, terminó empatando 1-1 con San Martín (SJ), luego de recuperarse en el complemento con el tanto de Claudio Riaño. De todas maneras, el empuje del final no le alcanzó para hacer valer su localía     

En el estadio 15 de Abril, San Martín de San Juan lo ganaba por el tanto de Emanuel Dening, pero Unión llegó al empate 1-1 con una gran definición de Claudio Riaño, en un cierre de partido más que electrizante, en la continuidad de la 4ª fecha de la Zona 2 del Torneo Transición. 
Ambos fueron a buscarlo sobre el epílogo, pero se tuvieron que conformar con un punto, que les sirve de poco a ambos, que venían de perder sus respectivos encuentros anteriores, ante Boca y Atlético Tucumán, respectivamente.
Mirá el gol de Dening a los 7' del primer tiempo:

En la próxima jornada el Tatengue visitará el viernes, desde las 19.15, a Newell’s en el Coloso Marcelo Bielsa, mientras que el Santo cuyano será local el domingo, a partir de las 21.15, frente a Lanús.
El comienzo del partido no fue positivo para el dueño de casa, sino todo lo contrario porque a los siete minutos ya perdía 1-0 por el tanto de Dening, luego de un centro cruzado de derecha a izquierda buscando las espaldas de Emanuel Britez y tras de una serie de rebotes. Más que nada, producto de una falla de los defensores tatengues que no despejaron y fue así como el delantero no perdonó a un Nereo Fernández que nada pudo hacer para  evitar  el festejo del Santo.
Además de la preocupación por ir abajo en el marcador, también el punto oscuro fue el bajo vuelo futbolístico que tuvieron los hombres de Leonardo Madelón, ya que  la mayoría de los pases, sean cortos o largos, no tuvieron el destino correcto, sumando a que tampoco ninguno de los volantes podían darle un trato claro al balón.
Tomando como punto de partida el flojo rendimiento colectivo de Unión, a San Martín de San Juan con poco, pero ordenadamente, le bastó para defender el triunfo parcial lejos del arco de Luis Ardente. El mal partido jugado quedó más que claro porque en 35 minutos de juego, el Rojiblanco no tuvo una sola opción clara de gol,  simplemente aproximaciones con remates de media distancia. A los 27 minutos gracias a Claudio Riaño, y a los 35 minutos con Bruno Pittón. Después, sequía total, hasta que a los 38 minutos Ardente le tapó la pelota de gol a Soldano, que se anticipó a la marca de Franco Lazzaroni.
La vergüenza deportiva, el ímpetu de ser local e ir perdiendo, hizo que en el tramo final de la primera mitad Unión meta decididamente al equipo de Pablo Lavallén en su sector defensivo. De esta manera se fue la etapa inicial, que desde lo estadístico fue mucho premio para San Martín, porque a la alineación de Madelón le alcanzó con lo hecho en los últimos 10 minutos como para irse por lo menos empatando.
Pero ese merecimiento, real por cierto, no bastó para tapar el mal partido, ya que por imprecisiones no demostró ser un equipo ordenado y con ideas claras de juego sino que nuevamente fue un cúmulo de intenciones. Sería necesario un buen lavado de cabeza en el entretiempo para tener chances de revertir una historia que marchaba muy torcida, aunque con atisbos de querer tomar el toro por las astas. Unión necesitaba recuperar esa chispa característica para hacer valer su fuerza como local.

Cabezazo salvador
El complemento mostró más de lo mismo, porque no fue positivo en el juego para Unión. Siguió siendo un equipo impotente ante la búsqueda del empate, mientras que el elenco cuyano se cerró en su zona defensiva. Pero como no podía ser de otra forma, la formación Rojiblanca empardó el marcador a los 12’ después de una excelente definición del goleador Claudio Riaño (lleva cuatro en el torneo) que, con un tiro suave y por arriba de Ardente, canto gol –su cuarto en el torneo– y puso justicia empatando el cotejo.
Con el resulto igualado, Unión fue decididamente a buscar la diferencia ante una alineación visitante que ya no tuvo la misma tranquilidad para manejar la pelota. Fue así como el dueño de casa se instaló definitivamente campo contrario. 
Mirá el gol de Riaño a los 12' del ST 


Pero siempre a los arrebatos y siendo uno de los abanderados Mauricio Martínez, secundado en el mediocampo por Nelson Avecedo, siendo Martín Rolle –ingresó por Santiago Nagüel– el volante que  intentó darle claridad a la bocha. Recién a los 34 minutos San Martín de San Juan complicó al local, pero respondió –como a lo largo de la ultima temporada– espectacularmente Nereo Fernández para salvar la caída de su valla, con una formación Tatengue que estaba jugada al ataque.
De tanto ir en buscar la victoria, Unión  casi lo logra a los 38 minutos con un remate en el travesaño de Martínez mediante un buen tiro libre, pero a pesar de que la iniciativa fue siempre del local, el Santo no se quedó atrás e intercambió palo por palo, como un partido de campito. 
Ambos equipos no se guardaron nada y la intensidad en el partido se originó porque los dos desnudaron las falencias graves en el fondo del rival. El espectáculo para los ojos de la gente fue muy bueno por lo intenso, pero seguramente que Madelón y Lavallén deberán analizar el rendimiento de sus dirigidos, que dejaron todo y a la larga el empate estuvo bien.
El saldo termina siendo con un sabor amargo para el Rojiblanco, que nuevamente mostró una recuperación emocional en un segundo tiempo más que encomiable, aunque sigue siendo un dolor de cabeza cada primera parte de partido en este torneo, en donde no puede llevar a la práctica todo lo que se planea. Una constante en los últimos tres encuentros que obliga a Madelón a analizar los motivos. 
Lo bueno de todo es que el equipo tiene mucho amor propio y, con más empuje que fútbol se pone en juego y se las arregla para marcar en el área contraria. Lo que sí está claro es que de esta manera es complicado que tome un rol protagónico en el presente campeonato.

Claudio Cáplan / claudio.caplan@uno.com.ar​