Ovación
Domingo 13 de Marzo de 2016

Vignatti: “Me involucré mucho más de lo que había pensado”

José Vignatti recibió a Ovación en sus oficinas y en una charla extensa habló de las discrepancias que existen dentro de la Comisión Directiva, pero también de su trabajo por la institución en el día a día. 

En diciembre de 1992 fue electo presidente de Colón y se mantuvo en el cargo hasta junio del 2004. En ese período, el Sabalero retornó a Primera División, se consolidó en la categoría y además, por primera vez en su historia jugó copas internacionales (Conmebol, Libertadores y Sudamericana). Pero además, la institución sufrió una transformación no solo en lo deportivo, sino también en su infraestructura ya que se reformó el estadio, se agrandó la capacidad y se mejoró desde lo estético. Y como si eso fuera poco, en aquella época Colón se acostumbró a ganarle muy seguido a Unión lo que para los hinchas significó un plus.
Por todo lo mencionado es que hoy los hinchas distinguen a José Vignatti como uno de los presidentes más importantes que tuvo el club a lo largo de estos 110 años de vida, protagonista determinante de lo conseguido en algo más de una década.
Cuando parecía que ya no volvería al club, surgió para armar una lista, ganar las elecciones y consagrarse como el hombre fuerte de esta gestión que encabeza Marcelo Ferraro, aún si ocupar un cargo. Sin embargo hace un tiempo comenzaron las diferencias internas y es por eso que Vignatti salió a hablar. Luego de la reunión de Comisión Directiva que se llevó a cabo el miércoles y en la previa a un partido clave ante River, el expresidente recibió a Ovación en sus oficinas de la Costanera en donde habló absolutamente de todo.
—¿Cómo califica este momento de Colón tanto en lo institucional como en lo deportivo?
—Estamos en el inicio de una etapa en la cual surgieron algunos escollos dentro de la gestión pero somos optimistas en que se van a regularizar con el transcurso del tiempo.
—¿Lo sorprendió que en tan poco tiempo existieran diferencias tan marcadas en el seno de la Comisión Directiva?
—Existió una incompatibilidad de las dos partes, los que estuvieron en comisiones anteriores tienen en claro cuál es el proyecto y los que vinieron ahora, tal vez confundieron un poquito los objetivos. Pero confiamos en que esta situación se va a ir normalizando.
—En la semana hubo reunión de Comisión Directiva y el presidente Marcelo Ferraro desmintió que existiera un pedido de renuncia, sin embargo los rumores son muy fuertes... ¿Piensa que esto debe solucionarse a la brevedad para no afectar a la institución?
—Cada uno debe hacerse cargo de su accionar dentro de la Comisión Directiva. Pero lo que está claro es que el proyecto es uno solo y que en su momento sirvió porque estuvo vigente durante 14 años desde 1992 hasta el 2006 y fue altamente positivo tanto en lo deportivo como en lo institucional. Pero hay gente que ingresó ahora al club y no tiene cabal consciencia de que eso es inmodificable. Si yo estoy en esto con el apoyo de la Comisión Directiva es porque se supone o tiene que ser con la misma visión o el mismo objetivo de antes. No se puede cambiar porque no tiene razón de ser.
—¿Usted quiere decir que los nuevos dirigentes se amolden al proyecto que encarnan Vignatti, Darrás, Alonso, Fleming, entre otros que ya tienen experiencia como directivos de Colón?
—Seguro, nosotros los históricos nos conocemos de memoria como piensa cada uno, un poco estos problemas surgen porque nuestra idea durante este mandato es llamar a Asamblea para reducir el número de miembros de Comisión Directiva. Hoy en día tener 40 personas alrededor de una mesa para que se pongan de acuerdo cuesta mucho y el tiempo escasea. Hay múltiples inconvenientes y se debe trabajar en múltiples aspectos. Trabajo sobra y tiempo falta, por lo cual hay que ser más resolutivo, yo soy de la idea que debe reducirse drásticamente los miembros de Comisión Directiva. Y los que no están incluidos, pueden colaborar a través de subcomisiones independientes de la Comisión Directiva. Es como si hoy una Comisión Directiva se transforme en una mesa chica que es lo que se habla continuamente. Siempre se dice “se reunió la mesa chica” y eso podrían ser seis siete hasta 10 directivos no más que eso. Porque lleva mucho tiempo y la gente no es rentada en el club, por consiguiente deben atender sus actividades personales, la familia y después dedicarle un tiempo al club. Y si se ponen a discutir entre 40 personas, primero que es difícil ponerse de acuerdo, pero si uno va detrás de un proyecto y lo tiene claro todo es más fácil. Hoy el proyecto de Colón es claro, está sentado en tres bases, primero mejorar en lo deportivo y en estos tres años volver a jugar copas internacionales, sin tener que mirar el tema del promedio. El segundo objetivo es que antes de irse tiene que arreglar el tema del salvataje porque es un tema delicado y una situación ingrata y erosiva en cuanto al tiempo que conlleva para tomar una decisión. Prácticamente son dos comisiones paralelas, por un lado la Comisión Directiva y por el otro el Órgano Fiduciario al cual tenés que rendirle cuentas absolutamente de todo. No es que moleste el control, pero sí escasea el tiempo como para que se resuelva rápidamente. Lo que en otros clubes te demora media hora tomar una decisión, en Colón te demora días.
—Respecto a lo que manifestaba ¿Se puede decir que Jorge Giorgetti y su más cercanos no están de acuerdo con esta idea de reducir el número de integrantes de la Comisión Directiva para ser más resolutivo y no quedar inmerso en debates que retrasen la toma de decisiones?
—El debate es bueno, pero a veces las circunstancias indican que se debe ejecutar con mayor celeridad y a una velocidad que se contradice con lo lento que se transforma al tener tantas opiniones. Por eso en los clubes en donde hay presidentes que son empresarios y que conocen de este tema, se resuelve de manera más pragmática porque así son los empresarios. Después está claro que uno debe rendir cuentas, el presidente en sus funciones, como también el tesorero, el secretario, cada uno debe dar cuenta de sus acciones. Pero esto tiene que ser más ágil.
—¿Con Giorgetti existe un problema personal o las diferencias existen solo en el modo de conducción?
—Yo debo aclarar una cosa: si habría problemas personales no hubiese integrado la lista que se conformó hace 60 días, lo que sí yo interpreto es que al no conocer el funcionamiento de este proyecto hoy surgieron estos problemas que seguramente se tendrán que salvar.
—¿Se involucró más de lo que pensaba, porque la mayoría consideraba que iba a colaborar desde afuera pero que no estaría tan metido en las decisiones futbolísticas como lo está ahora en el día a día y en lo que fue la conformación del plantel?
—La verdad que sí, pensé que con un asesoramiento era suficiente, pero con el transcurrir de los acontecimientos me di cuenta que era muy escaso y es por eso que tuve una participación más activa. Por eso este campeonato corto lo tomaremos como una etapa de transición para pulir todas las cosas y para encarar el próximo torneo que es largo y riesgoso de una manera más coordinada y que los esfuerzos sean más grupales. El problema que tiene Colón es que son individuales y en todos los casos hay que jugar en equipo. Hoy la Comisión Directiva no está jugando coordinadamente ni en equipo, están dilapidando sus esfuerzos en cuestiones que no deberían estar vigentes. Y sin embargo mucha gente que está trabajando bien está dilapidando esfuerzos porque no se unifican criterios y eso a través del tiempo se tiene que corregir.
—¿Qué cambió del Vignatti que llegó a Colón a fines de 1992 al de la actualidad teniendo en cuenta que muchas veces manifestó que no iba a volver más al club?
—Nada cambió, si bien es cierto que le había cerrado la puerta a la chance de volver a trabajar por Colón, la realidad es que un grupo de amigos quisieron participar de la última contienda electoral y como dije anteriormente yo pensé que iba a apoyar desde afuera como una especie de asesor estando más tranquilo en mi casa. Pero comenzaron a surgir problemas de incompatibilidad dentro de la Comisión Directiva que uno trata de encarrilar.
—¿Le molesta que no se haya avanzado en la causa Lerche después de tanto tiempo?
—Mucho me molesta, hay una cosa clara y contundente en este tema y son las diferencias que existen en la actual dirigencia. Reitero que este proyecto está basado en tres partes, que son la faz deportiva y salir del salvataje económico como mencioné anteriormente y la tercera parte que es paralela a las dos anteriores es esclarecer todo lo oscuro que transcurrió durante esa gestión. Pero para que eso suceda hay que impulsarlo y hoy uno de los problemas que están surgiendo en esta Comisión Directiva es que algunas personas que ingresaron están burocratizando el proyecto y no dejan resolver estas cuestiones con la celeridad que uno pretende. Al punto tal que este tema prácticamente no se tocó y a mí me hubiese gustado que desde el minuto cero se comience a impulsar el esclarecimiento de esa gestión. Todas estas divergencias hizo que eso no se toque y eso a mí me tiene muy mal, ya que es un tema fundamental para que la gente tenga la claridad que está reclamando. 
—Justamente los socios reclaman esas respuestas...
—Por supuesto, acá hay un proyecto por el cual se le dijo a la gente vamos a conformar un buen equipo para mejorar en lo deportivo, vamos a salir del salvataje y vamos a reactivar la causa de Lerche para que se esclarezca, ya que no soy juez, pero sí avanzar para que el asociado sepa que sucedió. Y eso indefectiblemente debemos cumplirlo, quien no quiera eso le está fallando al asociado. Y yo no quiero fallarle al hincha, quiero cumplir con mi palabra como lo hice durante toda mi trayectoria en el club.
—¿Se siente el gran elector y el responsable por el cual la lista que encabezó Marcelo Ferraro terminó ganando las elecciones?
—Puede ser, colaboré pero no quiere decir que por mí ganó esta lista. Pero evidentemente pude haber colaborado para lograr el triunfo.
—¿Siente en la calle el respaldo del hincha hacia su persona?
—Absolutamente, eso me reconforta y es lo que hace que hoy esté más activo que en épocas anteriores. El impulso que me da la opinión de la gente en la calle hace que yo me involucre más para seguir trabajando.
—En una semana se viene el Clásico y usted en su momento acuñó una frase que decía “los Clásicos no se pierden” y bajo su mandato Colón ganó ocho partidos y perdió apenas uno ¿Cómo vive ahora este momento después de tanto tiempo de estar afuera de la institución?
—Lo que yo deseo es seguir por ese camino y que los resultados se sigan manifestando de esa manera como ocurrió en aquellos tiempos. 
—¿Le parece que en los últimos tiempos se había perdido esa mística que existía en aquellos equipos sabaleros que siempre obtenían buenos resultados frente a Unión?
—Eso debemos recuperarlo a través del tiempo, no se puede lograr de la mañana a la noche. Debemos recordar que las elecciones fueron el 20 de diciembre y el 21 ya hubo que comenzar a trabajar para recomponer el plantel con un campeonato atípico de muy pocos meses. Eso hace que el proyecto de trabajo sea diferente, pero no podemos fallar en el próximo campeonato. En este debemos ubicarnos de la mejor manera, pero en el próximo estamos obligados a ser protagonistas.
—Más allá del respaldo que le brindaron a Darío Franco son conscientes de que en el Clásico todos se juegan mucho, habida cuenta de las tres derrotas consecutivas a pesar del partido que juegan ante River...
—Estamos muy tranquilos tanto con el cuerpo técnico como con los jugadores. Considero que es un grupo muy bueno, yo hacía mucho que no compartía concentraciones en el mismo hotel como me tocó hacerlo en Mendoza. Y me pareció un grupo bárbaro similar a los mejores que había en mi época.
—No caben dudas de que más allá de los aciertos que tuvo su gestión en los hinchas quedó grabado a fuego aquella racha frente a su clásico rival en la que apenas se perdió un partido en 12 años y se ganaron ocho en ese lapso...
—Evidentemente que eso fue un plus porque para la gente son partidos especiales que todos quieren ganar, por eso uno en la actualidad intenta redoblar los esfuerzos para que todo salga bien y podamos festejar.
—¿Cuál es la situación financiera y económica de Colón?
—La situación financiera se basa en un club ordenado que todavía hoy no lo tenemos. Al menos eso es lo que observó sin ser dirigente, por lo cual hay que ordenarse mejor, hoy los clubes salvo los equipos más grandes cobran todos el mismo dinero. La diferencia hay que hacerla en el caudal societario y en la capacidad de los dirigentes. Eso es lo que marca la diferencia de un club a otro, si logramos eso y que además todos los directivos vayan detrás de un mismo objetivo y no pensando en otras cosas que no estuvieron en la cabeza de los dirigentes históricos. Si no nos desviamos de los objetivos, trabajamos en equipo y pateamos todos para el mismo lado, esto se resuelve. No digo que es fácil, al contrario es difícil pero se puede lograr. Ahora si cada uno en su cabeza tiene su proyecto es igual que si un equipo los 11 jugadores hacen cada uno la suya. Acá todos los jugadores que vendrían a ser los dirigentes tienen que tener el mismo proyecto, si no tienen que jugar en otro equipo.
—¿El que no está a favor de la línea conductiva del club debe dar un paso al costado? 
—No es que uno pretenda discriminar ni nada por el estilo, como tampoco decimos que la idea de los demás es mala. Pero aquí existe un solo proyecto y una sola visión de las cosas que deben hacerse que son los tres lineamientos que manifesté anteriormente. 
—¿Colón tiene un plantel caro? Porque se habló mucho de que el club estaba excedido en su presupuesto...
—Ante la situación económica que tiene el club hoy, hay que ser muy puntilloso y ordenado. Y se puede lograr porque la diferencia lo marca el caudal societario y la destreza y habilidad de los dirigentes. Se puede soñar con cosas más importantes si logramos eso. Pero si nos peleamos entre nosotros todo el esfuerzo se va a diluir.
—¿Se sentaría a hablar con Giorgetti para solucionar este conflicto?
—Como dije anteriormente, yo no tengo apuntado a nadie, pero cada uno se tiene que dar cuenta de lo que debe hacer. Si está equivocado o si no lo está, todos nos podemos equivocar porque el que más hace más errores comete. No se puede aceptar que por cada miembro de Comisión Directiva exista un proyecto diferente porque sería inviable.
—¿Pero conversaría de esto con Giorgetti o al menos lo hizo en estos últimos días?
—Yo creo que las personas se tienen que dar cuenta solas de que las cosas no funcionan ni pueden seguir funcionando así. O te sumás al proyecto o si no, dejás que avance, yo no soy quién para excluir a nadie. No se puede trabajar individualmente, hay que hacerlo en conjunto y para eso se deben resignar los proyectos personales. El proyecto es el club y no una sola persona, este problema no me gusta y hay que resolverlo, yo soy parte de esto y por eso debo seguir para encontrarle una solución.

Mariano Cassanello/ Ovacion Santa Fe/ mariano.cassanello@uno.com.ar